Las Provincias

El baile más tonto jamás creado

Cartel de Calypso. :: LP
Cartel de Calypso. :: LP
  • Calypso de Voadora sorprende en Carme Teatre con su fusión de elementos escénicos, sus actores mudos y los escenarios móviles

valencia. Los compostelanos de Voadora Teatro han creado uno de los mejores montajes del año: 'Calypso'. Prosiguen con su reconocible estilo de fusión de elementos escénicos: música, imagen, textos en off o proyectados, movimiento y mimo llevado más allá, en escenarios móviles con actores mudos en plena libertad.

'Calypso' combina la belleza plástica y la irreverencia; sucesiones de escenas llenas de sensibilidad junto a otras sucias y provocativas. Al inicio, hay una cuarta pared (ironía de teatro dentro del teatro), que es un muro desde donde el 'Statu Quo' se proclama dueño despersonalizador de la humanidad con objetos de obsolescencia programada. Nos vacían con el consumo fungible. Y la música, fundamental, es el mejor signo de ello: el arte canta su 'Réquiem', el de Mozart, mientras la sociedad posindustrial nos llena de melodías martilleantes que recuerdan a 'Aviador Dro y sus Obreros Especializados', grupo de la movida de los ochenta, con un fondo rítmico 'techno', creando el baile más absurdo jamás inventado: el Calypso.

Calypso es la diosa griega que raptó a Ulises, y que intentó evitar su huida prometiéndole la inmortalidad y la eterna juventud. Lo mismo hacen los señores del 'Statu Quo' de manera artificial y perecedera. Un cuadro de Van Poelenburgh de la diosa asomada al precipicio da una dimensión artística que contrasta con la tecnificada sociedad de cerebros abducidos por la red, hasta llegar a la escena final de una plasticidad que deja absorto al espectador.

El texto, lleno de buen humor, donde destaca la proyección de la lista de productos que antiguamente eran eternos, no como los actuales, fluye por las imágenes o la voz. Aunque si el trabajo logra una gran brillantez es gracias a los actores y a la sobresaliente iluminación de Rui Montero, de las mejores vistas, con la búsqueda de sombras y claroscuros elocuentes en maravillosas escenas como la final, símbolo del tema, con una sorprendente sustitución del pincel por la pistola para pintar a la diosa, o los juegos posicionales de los actores en sus recorridos circulares por el muro.

Hasta en los pequeños detalles, 'Calypso' nos hace sonreír y pensar en su mensaje. El prestigio de Voadora con este trabajo de fotosíntesis artística es merecido. Grandiosos.