El IVAM se sumerge en el Mediterráneo

Obras de 'Al borde del mundo', ayer, en el IVAM. / monzó
Obras de 'Al borde del mundo', ayer, en el IVAM. / monzó

Las pinturas de 'Al borde del mundo' invitan a reflexionar sobre el conflicto y el colapso en esta orilla de Europa

N. CAMACHO VALENCIA.

El museo valenciano ha cedido al creador la galería 6 de la pinacoteca para que inunde sus paredes de las imágenes de un viaje que se sumerge en el mar para romper fronteras y eliminar límites geográficos. Federico Guzmán (Sevilla, 1964) se pone filosófico de la mano del pensamiento sapienzal para trasladar una multitud de colores a unas obras que hablan del ser. «Hay que morir a la ilusión para renacer a la verdad», aseguró ayer Guzmán durante la presentación de la muestra, que se podrá visitar hasta el 20 de mayo.

En 'Al borde del mundo' el artista traza el recorrido iniciático que Parménides describe en su texto. Un poema que inspira una primera parte de la exhibición y que desemboca en una segunda estancia inundada por un gran mural realizado por cien personas en el que, literalmente, el artista se adentra en la mar Mediterráneo. La pieza, en la que han colaborado desde niños a personas inmigrantes o alumnos de la Facultad de Bellas Artes de Valencia, se titula 'Posidonia oceánica'. Tanto es así que, a través de un inmenso mar, Guzmán se permite reflexionar, a su vez, de los conflictos geopolíticos que inunda esa zona del planeta. Para él, esta obra realizada por más de 200 manos, es un ejemplo de que «no vamos a encontrar soluciones como individuos aislados sino como un conjunto», afirmó. Para ello, se sirve «del arte» para invitar a ese cambio de mentalidad y «pasar a otro nivel de conciencia si queremos superar el conflicto». Guzmán se inspira de la madre tierra para imaginar el paisaje del Mediterráneo como una «utopía transcultural de una sola orilla». Es un viaje en el que las piezas que caminan entre el dibujo y lo abstracto, que sumergen al espectador en un mundo lleno de color que, sin embargo, esconde tras de sí toda una reflexión sobre la «sabiduría, la ilusión, la verdad y el ser». Por su parte, el director del IVAM, José Miguel G. Cortés, definió al artista como un creador que, sin abandonar la parte crítica, envuelve sus creaciones de un «contenido poético y simbólico», lleno de «honestidad» y en el que «no hay nada importado». «Su obra ha arrasado el IVAM como si fuera una ola del Mediterráneo», aseguró.

Fotos

Vídeos