El IVAM honra al Pinazo de la calle

La muestra está instalada en la sala que lleva el nombre del artista valenciano en el IVAM. / damián torres
La muestra está instalada en la sala que lleva el nombre del artista valenciano en el IVAM. / damián torres

Una muestra reivindica en 200 piezas el interés del artista por la vida cotidiana

NOELIA CAMACHOVALENCIA.

Pintor de pintores. Pionero. Ecologista. Cronista social. E, incluso, rebelde y moderno. Muchos son los calificativos que surgen del visionado de la nueva exposición que el IVAM inaugura hoy sobre la obra de Ignacio Pinazo. 'El espíritu de una época. Ignacio Pinazo en la colección del IVAM' es un nuevo homenaje a un artista que dejó atrás el academicismo para adentrarse en las calles y en la vida cotidiana. De esta forma, a través de 200 piezas, entre dibujos, tablas y pinturas, el museo valenciano descubre una novedosa faceta del artista, un creador «pionero y rebelde», según el comisario Josep Salvador que se caracterizó por practicar el «arte del instante».

«Era un maestro en sintetizar. Por ello, algunas de sus creaciones parece que estén inacabadas», afirmó ayer el experto. Tanto es así que, como resaltó el director de la pinacoteca, José Miguel G. Cortés, la exposición presenta a un pintor «valiente y con coraje, que arriesga y abre nuevos caminos en el arte».

La muestra hace una revisión a la obra de Pinazo. Su faceta más social, la que le hacía asistir a una corrida de toros -«aunque la Fiesta no le interesaba mucho», contó Salvador- para captar la vida cotidiana. «Quería reflejar la vitalidad popular, la vivencia del momento. Se acerca a la abstracción porque siente esa necesidad de plasmar el instante», aseveró el comisario.

La exhibición, que estará instalada durante un largo tiempo en la sala que lleva el nombre del genio valenciano, se articula en cuatro apartados. En el primero de ellos, 'Análisis de la forma', se ahonda en la búsqueda del artista por escapar de la concepción de la obra perfecta», argumentó Salvador. En ella se recoge su percepción de la figura humana, con algunas de sus creaciones sin terminar o el ejemplo de cómo es capaz de incorporar las tablas que utiliza para pintar en la obra.

En la segunda sección, 'Innovación y autonomía' el museo reivindica el hecho de que el autor apostara por «temas que no se habían tratado» en la pintura. «Pinazo abogó por salir del salón y de la Academia para pintar tanto los elementos urbanos como los rurales. Se hizo eco de esa Valencia de la transición entre siglos», aseveraron. Incluso, se pone de manifiesto la «línea ecologista» de sus piezas, esa necesidad de buscar la luz, como hacía Sorolla.

«Es un autor muy audaz, con muchos recursos, capaz de coger el pincel y rascar en la obra», describieron los expertos. En la tercera parte, que lleva el título 'Emancipación e inconformismo social', presenta su mundo reflexivo y aboga por el arte que refleja el cambio social. Es ahí donde se puede observar al Pinazo de la calle, que se preocupa por retratar lo que pasa en el día a día. Finalmente, y como no podía ser de otra forma, el cuarto apartado, 'La vida en la calle' recupera el «arte del repente» en el que el Pinazo menos academicista es capaz de concentrar en sus lienzos desde una mascletà, ejemplificando casi con manchas el humo de los petardos, como una procesión del Corpus. «En estas creaciones se acerca a la abstracción. Para él es como una necesidad, la de plasmar fiestas como el carnaval, retratar las vivencias del momento», contó Salvador.

Entre las obras expuestas se encuentran 'Niño en el suelo' (1883-84) o 'Ignacito' (1883), del primer bloque temático; 'Calle de fiesta' (1910) o 'Escena de playa'» (1899), del segundo; autorretratos de distintas épocas de su vida, entre otras obras, en el tercero; y 'Salida de Misa en Godella' (1890) como pieza final de la exposición, en el cuarto bloque temático. Esta es, quizás, la pintura que mejor resume esta nueva aproximación a la inagotable obra de Pinazo. En ella se observa la capacidad de investigación de un «pintor de pintores» que se preocupó por iniciar un nuevo camino en el arte,

Pero además, en 'El espíritu de una época' también se enfrentan sus cuadros con los de otros artistas como Manuel Hernández Mompó, Esteban Vicente o el propio Joaquín Sorolla. La comparativa entre los dos maestros del arte valenciano, que se puede observar en sendas creaciones sobre el mar, ejemplifica como a Pinazo le interesaba más «el trabajo matérico e intenso mientras que Sorolla es más fotográfico, le da a la pintura otro tratamiento». No obstante, para Salvador, el creador de Godella es un artista «a veces más solemne, como Velázquez, y otras más expresivo, como Goya». Según los responsables de la muestra, esta es una de las «exposiciones más grandes» que se han organizado sobre Pinazo.

La inauguración hoy de esta propuesta dará inicio a los actos organizados por la pinacoteca por el Día Internacional de los Museos. Para ello ofrecerá visitas guiadas conducidas por personalidades del mundo de la cultura y abrirá sus puertas al público de forma gratuita desde mañana y hasta el domingo. Paralelamente, y dentro de la programación del Festival 10 Sentidos, a las 18 horas del sábado se proyectará en el salón de actos la película 'Mr. Gaga'.

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