Guerra abierta entre el MuVIM y el IVAM

Rafa Company y Xavier Rius, ayer, en el MuVIM. / manuel molines
Rafa Company y Xavier Rius, ayer, en el MuVIM. / manuel molines

El director del museo de la Diputación denuncia la «OPA hostil» y las malas formas del centro de arte moderno. Rafa Company asegura que no va a «enterrar un proyecto cultural» que supera en visitantes a la institución que lidera José Miguel G. Cortés

CARMEN VELASCO VALENCIA.

«No seré yo el enterrador del MuVIM». Rafa Company, director del museo de la Diputación, se mostró ayer categórico. Defendió el futuro del centro cultural, criticó la «OPA hostil neoliberal» lanzada por el IVAM -museo que dirige José Miguel G. Cortés y que depende de la Conselleria de Cultura-, ensalzó de forma enérgica a su equipo y agradeció el apoyo del diputado de Cultura, Xavier Rius, para que el proyecto actual del MuVIM no desaparezca.

Las declaraciones de Company obedecen al interés del IVAM de transformar el MuVIM en una subsede del centro de arte moderno, una cuestión que ha abierto una guerra entre instituciones. Company criticó sobre todo el ninguneo: «Si se nos hubiera ocurrido convertir el IVAM en subsede del MuVIM, se lo hubiéramos dicho a su responsable político o a su director, aunque fuera por cortesía». Añadió: «Resulta inconcebible que alguien ajeno a la Diputación imagine nuestro futuro sin contar con nosotros».

El director desplegó argumentos para oponerse a la desmantelación del MuVIM tal y como hoy se conoce. «La fuerza actual del MuVIM radica en dos vectores: la absoluta libertad de programación y las miles de personas que lo visitan, lo quieren y lo han convertido en referencia museística». Ni a Cortés ni a Company le gustan los datos como variable para evaluar la gestión museística, pero las estadísticas importan porque a partir de ellas se puede escribir un relato. Lo cierto es que el IVAM no es el museo más visitado de Valencia. El MuVIM recibió más de 200.000 visitantes en 2016 mientras el centro de arte moderno cerró el pasado año con 151.923 personas.

«Como gestor y como ciudadano, no entiendo que el MuVIM pueda ser una extensión del IVAM. Y menos ahora, hace unos años puede que sí», aseguró el diputado de Cultura, quien no oculta que todo, «hasta las banderas que cuelgan en la entrada de la Diputación», puede ser transferido con el fin de adelgazar la administración y citó el caso de los museos de Etnología o Prehistoria. «No me he sentado con nadie de la Conselleria de Cultura para hablar de la transferencia de ninguno de los servicios de Cultura», enfatizó Rius, quien enumeró las actuaciones para revitalizar el MuVIM respecto a épocas pasadas.

Oferta museística en riesgo

En el fondo de la cuestión no está tanto la transferencia de la titularidad del MuVIM (de la Diputación a la Generalitat), una decisión que dependerá de los políticos de esta legislatura o de la siguiente, que figura en los programas electorales y que se abordará «cuando llegue el momento», sino de poner fin a un proyecto museístico propio (vinculado a la ilustración, a las ideas, al debate, al cómic, etcétera) y mermar la oferta cultural de la ciudad. En este punto es en el que Rius y Company reman juntos. Ambos coinciden en tildar de interesado y poco transparente el debate sobre el museo de la Diputación. «Lo que está en juego es el proyecto del MuVIM», matizó Company.

El director del MuVIM recurrió a la ironía para defender su proyecto, pero censuró las malas formas. «Formar parte de una institución que es objeto del deseo de otra puede resultar halagador en algunos contextos, pero no en el nuestro porque las formas de proceder y de orientar la cuestión han creado incerteza, preocupación y angustia a los trabajadores. No nos compensa ser deseados de esta manera. No nos compensa ver en el facebook oficial del IVAM haciéndose eco de la OPA sin desmentirlo», apuntó.

En los dardos contra la dirección del IVAM, Company sugirió al «museo hermano» que «antes de soñar con la eliminación del contenido de museos más visitados que el propio, continúe centrándose en recuperar al público, el enorme prestigio y la repercusión social, que logró durante anteriores etapas de gobiernos progresistas».

Fuentes del IVAM descartaron a LAS PROVINCIAS valorar las palabras de Rafa Company y Xavier Rius, que se expresaron en estos términos antes de la presentación de la obra 'Suspiro esmeralda', de Cari Roig.

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