El futuro incierto de Berklee Valencia

Estudiantes de Berklee Valencia durante una de sus clases. / Irene Marsilla
Estudiantes de Berklee Valencia durante una de sus clases. / Irene Marsilla

Los responsables de la organización necesitan saber si el acuerdo hasta 2021 será renovado para planificar los próximos cursos académicos La institución espera conseguir un acuerdo con el gobierno autonómico para prorrogar su contrato

César Campoy
CÉSAR CAMPOY

La familia del Campus Berklee en Valencia anda estos días sumergida en plena vorágine. Hasta hoy se ha convertido en anfitriona del simposio internacional Berklee Global Partners, una convención mundial que ha reunido a expertos de todo el planeta para debatir sobre el futuro de la educación musical. Entre los asistentes, el mismísimo presidente de Berklee, Roger H. Brown, así como los miembros del equipo ejecutivo y el rector de la Universidad de Boston, Larry Simpson, que tuvieron un encuentro con el presidente de la Generalitat, Ximo Puig.

La asistencia de nombres destacados de la institución ha de ser considerada como una muesta indiscutible del apoyo que desde la organización se brinda a su campus valenciano, cuyo contrato con la administració valenciana finaliza en 2021, y cuya renovación sigue en el aire. El primer acuerdo fue suscrito en diciembre de 2010, con una vigencia de una década. A los cinco, la organización debía expresar su deseo de renovarlo, aspecto que se concretó en 2016.

A partir de ahí, no obstante, todo está por definir. María Martínez Iturriaga, máxima responsable de la sede valenciana, muestra su voluntad de que el acuerdo perdure: «Nuestra disponibilidad es total: hemos invertido mucho esfuerzo y dedicación en este proyecto, y Valencia es un entorno idóneo para desarrollarlo».Martínez asegura que la respuesta desde la administración siempre ha sido positiva: «Se ha valorado mucho la labor de Berklee a nivel educativo y social, y todo lo que aporta a Valencia. Nos sentimos queridos. No obstante, estamos encontrando cierta lentitud a la hora de avanzar en las conversaciones y tramitaciones pertinentes para poder llegar a un acuerdo a la finalización de los cinco años que nos quedan. A partir de 2021 no tenemos garantías de que nos podamos quedar en Valencia, y eso nos genera cierta inquietud».

Según la institución, esta incertidumbre se la hicieron llegar al propio presidente. Pero, ¿cuál es el motivo de tanta premura? «En un proyecto de esta magnitud tenemos que trabajar a largo plazo; al menos, con un horizonte de cuatro años, porque ese es el tiempo que duran las licenciaturas. En estos momentos, no podemos convocar las matrículas para 2018, porque corremos el riesgo de dejar en el limbo a nuestros futuros alumnos. El presidente siempre ha mostrado su buena voluntad, pero necesitamos una respuesta clara porque no podemos avanzar», asegura la responsable de Berklee Valencia, que añade que el plan A de la institución sigue pasando por quedarse en la ciudad para desarrollar una política de expansión de los programas. Algunos de ellos, no obstante, en situación de anteproyecto, hasta que no se disponga de más garantías.

«Valencia es el entorno idóneo para seguir desarrollando este proyecto», aseguran

Berklee Valencia se convirtió, desde su puesta en marcha, en el primer campus internacional establecido por la institución. Desde su sede de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, la escuela ha desarrollado sus actividades con un objetivo principal: diseñar el horizonte profesional de sus alumnos, llegados desde todos los rincones del planeta. ¿Y su conexión con la escena valenciana? ¿Existe? Pablo Pérez, de Arcana Has Soul, destaca la importancia de que Valencia cuente con un campus de estas características. Su formación es un ejemplo de colaboración con la institución. En su último disco 'Set me free' ha contado con la colaboración del productor holandés Brian Zalmijn, profesor de Berklee Valencia: «Da una visibilidad internacional muy importante a la ciudad. El hecho de que haya tal variedad de estudiantes y profesionales de todo el mundo le dotan de una multiculturalidad evidente».

Pérez invita a los valencianos a acercarse por las oficinas de Berklee cuyas puertas, muchos, creen cerradas para los músicos locales. ¿Cuál es la razón? Vicent Colonques, habitual de nuestra escena jazzística tiene su teoría: «Falta un poco más de visualización, porque desarrollan muchas actividades, pero les falta un punto de publicidad para la gente de a pie. Es posible que a los músicos valencianos no les llegue toda la información. Lo que está claro es que Berklee, a la hora de buscar docentes, respeta que tengas un buen currículo y que estés en activo, todo lo contrario que los conservatorios, que por esa 'titulitis' han hecho que profesionales valiosos huyan hacia allí. Te doy tres nombres de grandes que han pasado por Berklee: Celia Mur, Albert Sanz y Voro García».

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