El fanzine rompe las fronteras del IVAM

La exposición, situada en la biblioteca del IVAM, se podrá visitar hasta el 29 de actubre.
La exposición, situada en la biblioteca del IVAM, se podrá visitar hasta el 29 de actubre. / jesús signes

Un centenar de ejemplares repasan los inicios de dibujantes valencianos como Sento, Ana Juan o Daniel Torres Una exposición recorre la evolución del «germen del cómic» desde los años 60 hasta la actualidad

NOELIA CAMACHO

valencia. El fanzine, considerado «el germen del cómic», como lo describe el especialista Álvaro Pons, es sinónimo de contracultura, de elemento de libertad, que no atiende a las reglas y que escapa a todo tipo de convencionalismos. Un medio de expresión artística «sin fronteras» -insiste Pons- que, pese a su carácter muchas veces reivindicativo y anárquico, ahora tiene su espacio en el IVAM. El museo valenciano no diferencia la considerada «alta cultura» y equipara los tebeos y las historietas a las grandes pinturas, esculturas e instalaciones.

El centro de artes ha abierto sus fronteras a la 'Fanzination. Los fanzines de cómic en España', una muestra que se convierte en un nuevo ejemplo de que el «cómic ha llegado al IVAM para quedarse», afirmó ayer su director José Miguel G. Cortés. La institución enfatiza su apuesta por el género -tras las muestras 'VLC. Línea clara' y 'La casa' de Daniel Torres- y reitera que esta 'fanzinoteca' es el primer paso para afianzar su compromiso con el cómic.

La muestra que nace de la donación que el propio Pons, tal y como adelantó LAS PROVINCIAS, ha realizado a la pinacoteca de más de 2.000 de estos ejemplares. La exhibición apenas presenta un centenar de estas creaciones ya que la biblioteca del centro de artes es la estancia encargada para mostrar la evolución del fanzine desde los años 60 hasta la actualidad. Pero ese pequeño muestrario basta para repasar las publicaciones más emblemáticas de la historia del fanzine tanto en el país como en la Comunitat. No en vano, Valencia tiene un lugar destacado en la proliferación de este género en España. «Los dibujantes valencianos cambiaron la forma de entender el cómic en el país», confesó Pons. Tanto es así que en esta muestra aparecen los primeros fanzines firmados por grandes nombres de la ilustración de la Comunitat como Sento, Daniel Torres o Ana Juan, entre otros.

«La exposición otorga una visión de la transición del fanzine al prozine», contó Pons, quien destacó la influencia de ejemplares históricos como 'La piraña divina' o 'El Gat Pelat' y piezas clásicas como el 'NSLM (Nosotros somos los muertos)', un proyecto de los dibujantes Max y Pere Joan. De este último, aseveró Pons, puede que se conserven cerca de una veintena de piezas en todo el mundo.

No hay que olvidar, como relata el experto en el catálogo de la muestra -que llega al público en forma de fanzine (como no podía ser de otra forma)- que estos ejemplares supusieron hasta penas de cárcel para aquello ilustradores que se decantaron por esta disciplina a principios de los 70 por considerarse «una grave violación de la ley». Títulos como 'Nasti de plasti', 'Catalina', 'Los tebeos del Rrollo' o la valenciana 'Els tebeus del Cingle' expresaron tanto la «libertad creativa como la política».

La muestra también repara en la eclosión que en la década de los 80 tuvo el fanzine en la capital del Turia. Se convirtió en punto de encuentro de la producción de estas publicaciones y afianzó su tradición en el mundo del tebeo y la ilustración. «Todos los grandes dibujantes han comenzado creando fanzines», reiteró Álvaro Pons. En los 90, el género sirvió de refugio para los creadores que no encontraban el apoyo de las editoriales. Aunque, resalta el investigador, el «panorama queda definitivamente asentado en el comienzo del nuevo siglo, siendo con los fanzines y revistas de diferentes colectivos el medio fundamental de entrada y ensayo de nuevos autores y una pléyade de pequeñas editoriales», dice el experto. Para él, en la actualidad se vive un gran momento para el fanzine. «Está más vivo que nunca, porque ahora renace con una fuerza creativa incontenible», confesó. Ese espíritu se recoge en el mural efímero que el artista Elías Taño ha pintado para decorar las paredes de la biblioteca del IVAM.

Pons ha cedido su colección para que forme parte de la hemeroteca del museo valenciano. «Pensé que, en mi casa, metidos en caja, no servían para nada. De esta forma, están al alcance de todo el mundo que quiera investigarlos», aseguró.

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