Fallece el humorista gráfico 'Forges'

Antonio Fraguas murió esta madrugada en la clínica de la Fundación Jiménez Díaz, tras combatir un cáncer de páncreas que le había sido diagnosticado en febrero de 2017

ÁLVARO SOTO / EFEMADRID

Sus náufragos se han quedado definitivamente solos. También Concha y Mariano, su matrimonio más querido. Y Cosma y Blasa ya no tendrán a quien las acompañe durante sus paseos por las eras del pueblo en busca de wifi. El humorista gráfico, Antonio Fraguas de Pablo, conocido como Forges, ha fallecido este jueves a los 76 años, en la madrileña Fundación Jiménez Díaz , víctima de un cáncer, según han confirmado al diario El País, fuentes de su familia.

Nacido en una familia numerosa -el segundo de nueve hermanos-, hijo de madre catalana y padre gallego -"medio catalán, medio gallego y del Athletic de Bilbao", se definía él-, Antonio Fraguas De Pablo había nacido en Madrid el 17 de enero de 1942. Con 14 años entró en TVE, donde fue técnico, mezclador de imagen y coordinador. Empezó la carrera de telecomunicaciones, pero desde TVE, gracias a Jesús Hermida, dio el salto al Diario Pueblo, que entonces dirigía Jesús de la Serna, donde inició una traectoria que se prolongaría más de 50 años.

Siguiendo el consejo de su padre, que apoyó su decisión y solo le pidió que fuera original y que sus viñetas se reconocieran "a quince metros", comenzó a dibujar. Se bautizó con un nombre de guerra, 'Forges', la traducción al catalán de su primer apellido, y desde el principio destacó por su ingenio. Bocadillos de perfiles negros, letras de diferente tamaño y sobre todo, expresiones inventadas que provocaban primero la sorpresa y luego la sonrisa del lector fueron su seña de identidad. 'Palabros' como 'gensanta', 'stupendo', 'esborcio', 'jobreído' o 'tontolcool' son suyos. También 'bocata' o 'muslamen', que fueron tan aceptados por la sociedad que llegaron a incluirse en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua.

Tras una etapa de tres años en 'Pueblo' pasó a Informaciones, donde permaneció desde 1967 hasta 1979. Era el tardofranquismo y la transición, la época dorada del humor gráfico en España. Forges trabajó en algunas de las publicaciones más importantes de la época, Hermano Lobo, La Codorniz o El Jueves, desde donde atizaba a los nostálgicos del régimen, el llamado 'bunker'. También dibujó en diarios de información general como Diario 16, El Mundo o El País, la que fue su casa desde 1995 hasta su fallecimiento.

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Fue en El País donde depuró su estilo, y sin olvidar la crítica política, Forges se convirtió a través de sus viñetas en un cronista amable, irónico y compasivo de una sociedad, la española, que daba pasos de gigante hacia la modernidad. Sus personajes se subieron a los coches, se volvieron locos con el fútbol y se engancharon al ordenador y a las redes sociales. En las conversaciones entre las parejas que dibujaba, Forges, que se declaró siempre feminista, dejaba que las mujeres pusieran la sensatez frente a unos maridos algo histéricos y sobrepasados.

Forges fue siempre una persona comprometida con todas las causas que consideraba justas: con la democracia, con la igualdad de géneros, contra la violencia machista, con la paz... Sus viñetas del 'No a la guerra' fueron un símbolo, y también su recuerdo a las catástrofes naturales ("Pero no te olvides de Haití", escribió durante meses tras el terremoto de la isla en 2010). Su última lucha fue por la compatibilidad entre la percepción de los derechos de autor y el cobro de la pensión cuando el creador ha cumplido la edad de jubilación.

Fue un hombre lleno de humanidad, de simpatía, al que se le requería en todos los foros y a todos ellos acudía con una sonrisa y haciendo reír a los que tenía a su alrededor. La influencia de Forges en la vida española se veía en cualquier oficina, donde en cualquier corcho se veían sus dibujos (sobre el aire acondicionado, sobre las vacaciones, sobre las relaciones entre compañeros de trabajo) pinchados con una chincheta. Su valía personal y profesional le valieron galardones como el Premio Nacional de Periodismo Pedro Antonio de Alarcón (2013) o las Medallas de Oro al Mérito del Trabajo (2007) y al Mérito de las Bellas Artes (2011).

Pero además de en la prensa gráfica, Forges siguió en la televisión y en otro medio que adoraba, la radio. En 1984, volvió a colaborar con TVE en 'Y sin embargo te quiero', dirigido por Guillermo Summers; en 1989, con Canal Sur en el espacio de Andrés Aberasturi y en 1990 en el informativo humorístico 'Deforme Semanal' de Telemadrid. Una de sus últimas apariciones públicas en TVE fue en el programa 'Pecadores Impequeibols' (2014).

En la radio participó en programas como Protagonistas, de Luis del Olmo, y La ventana de Javier Sardá y Gemma Nierga, y una de sus últimas colaboraciones con RNE fue en '¿No es un día cualquiera?' de Pepa Fernández. Forges dirigió además dos películas: 'País, S.A.'(1975) y 'El bengador gusticiero y su pastelera madre'(1977) y cuatro series humorísticas de televisión, la última, Deformesemanal (1991), en Telemadrid. En su obra escrita ocupan un lugar fundamental el costumbrismo y la crítica social donde abundan los álbumes sobre historia de España en cómic o la informática para torpes.

Con unos treinta títulos publicados, Forges no dejó de publicar desde que en 1972 apareciera 'El libro de Forges', al que siguieron otros capítulos hasta llegar a 'Forges 5'; 'Los forrenta años', historia del franquismo en viñetas, 'La Consti. La Constitución' o 'Historia de Aquí', una peculiar historia de España que continuó con 'Historia de Forgesporánea' y en 'Lo Más De La Historia De Aquí' en tres volúmenes. Además publicó la novela, 'Doce en Babilonia' (1992) y dos libros 'La Posguerra vista por una particular y su marido' y 'Del guateque al altar', junto con su mujer, la periodista Pilar Garrido Cendoya con la contrajo matrimonio en 1967 y con la que tuvo cuatro hijos.

En 2014 y con motivo del cincuenta aniversario de la publicación de su primer dibujo se editaron 'El Libro (de los 50 años) de Forges', un recopilatorio, y 'Coloréitor: El Libro Antiestrés De Forges'. Premio Iberoamericano de Humor Gráfico Quevedos 2014 que distingue la trayectoria profesional de los humoristas gráficos y Premio Ondas Mediterráneas en 2011, Forges posee además la Cruz de Sant Jordi (1998), el Premio a la Libertad de Expresión de la Unión de Periodistas (1979) o el Premio Internacional 'El Gato Perich'.

También es Premio Antonio Sancha 2001 de los Editores de Madrid, Premio Periodístico Gráfico del Club Internacional de Prensa (2003), Premio Humor Gráfico Antonio de Lara 'Tono' (2004) o Ramón Rubial a los Valores Humanos (2004). Además fue catedrático de Humor por la Universidad de Alcalá de Henares (1997) y Doctor Honoris Causa. Miembro de honor del Colegio de Periodistas de Cataluña, en 2014 la Biblioteca Nacional y Correos imprimieron una colección de sellos con sus viñetas como parte de una nueva serie filatélica dedicada al humor gráfico.

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