Doce meses sin el bono cultural

Espectadores en las taquillas del teatro Principal de Valencia. / lp

La medida, que se anunció hace un año y que permitirá a los valencianos desgravarse hasta 150 euros, aún no ha entrado en vigor | El Consell no aplica las deducciones fiscales por las entradas al cine, teatro y música

Carmen Velasco
CARMEN VELASCOValencia

Hay quienes piensan que un año es un tiempo razonable para acometer proyectos de envergadura y otras personas que consideran que la gestión correcta necesita cocerse a fuego lento. Sea como fuera, el Bono Cultural Valenciano, que hace justo un año que se presentó en el Museo de Bellas Artes de Valencia, no se aplica y aún tardará en hacerlo. Entrará en funcionamiento, como muy pronto, en 2018.

Esta medida se perfiló como una herramienta para «combatir los efectos del IVA cultural», según la Conselleria de Cultura. En aquel entonces se presentó a la valenciana como «la primera autonomía del Estado que permitirá la desgravación de la ciudadanía del 21% en cultura mediante». «Se prevé que con el Bono Cultural Valenciano, el gasto de los ciudadanos en teatros, cines y conciertos de música aumente por lo menos en dos millones y medio de euros durante 2017». A tres meses de que concluya el año, ninguna sala ni pública ni privada de la Comunitat se ha adherido a esta iniciativa y, por consecuencia, no se aplicará ninguna deducción fiscal a los valencianos por este concepto.

Cultura prevé aprobar en noviembre el convenio para que se adhieran las salas de música, teatro y cine

No se ha incorporado ninguna empresa de artes escénicas, música o cine porque su adhesión se ha de materializar a través de la firma de un convenio marco. Tras recibir el visto bueno de la Abogacía de la Generalitat, el acuerdo está pendiente de un último empuje. Desde el Institut Valencià de Cultura (IVC) confían en que esté aprobado en noviembre. A partir de aquí las salas privadas y las instituciones públicas podrán suscribirse.

Será el IVC el organismo que filtre la información que después comunicará a Hacienda. Tanto las salas privadas como las públicas remitirán al IVC la documentación de los usuarios susceptible de ser objeto de deducción fiscal y el IVC la trasladará a Hacienda. El departamento que dirige Vicent Soler ha fijado algunos requisitos para que el gasto en cultura pueda desgravarse. Uno de ello es que el pago de los abonos (no se desgravarán entradas sueltas sino pases de teatro, cine y música) deberá efectuarse por tarjeta electrónica o transferencia bancaria, es decir, el pago no deberá ser en metalico para que se pueda identificar al beneficiario de la rebaja fiscal.

Desde Cultura enfatizan que «en breve» estará todo listo, pero lo cierto es que la medida se anunció hace un año y aún nadie ha podido beneficiarse de las desgravaciones fiscales ni tan siquiera está operativa la infraestructura para poder deducirlas el próximo año.

Hacienda exige que el pago del abono no sea en metálico para identificar al beneficiario de la deducción

Esta iniciativa no es de aplicación universal, sino que está pensada para los valencianos con una renta inferior a 50.000 euros y se podrán desgravar un máximo de hasta 150 euros en bonos culturales al año.

Cuando se presentó el Bono Cultural Valenciano desde la Conselleria pusieron algunos ejemplos de cómo iba a funcionar: Si un ciudadano compra un abono de cinco entradas para una sala -algo bastante inexistente aún en muchos teatros de la región- con un coste de 60 euros podrá desgravarse 12,6 euros. Si, de igual manera, lo hace para disfrutar de uno de los múltiples festivales de música que se instalan habitualmente en la Comunitat y paga cien euros por ver distintos conciertos en varios días, recuperará 21 euros de lo que invirtió.

Temas

Consell

Fotos

Vídeos