La Diputación de Valencia se deshace del edificio del Escalante

El Escalante tuvo que ser clausurado en octubre de 2016 por daños en el edificio. / LP
El Escalante tuvo que ser clausurado en octubre de 2016 por daños en el edificio. / LP

La institución no renovará el contrato de alquiler por la gravedad del estado del teatro

Noelia Camacho
NOELIA CAMACHOValencia

La Diputación de Valencia ya ha tomado una importante decisión con respecto al Teatro Escalante, cerrado hace casi un año por los importantes fallos detectados en el edificio de la calle Landerer. La institución provincial va a prescindir del inmueble, que pertenece a una entidad religiosa, por lo que no renovará el contrato de alquiler del espacio que vence el 31 de diciembre, según aseguraron ayer fuentes de la Diputación a LAS PROVINCIAS.

Un informe elaborado por los técnicos recoge que el inmueble, cerrado desde hace un año, sufre importantes fallos en la estructura, el tejado, los pilares y las vigas

La razón principal es que el informe elaborado por los técnicos provinciales lo deja bien claro: la vida útil del edificio se ha acabado, afirmaron estas mismas fuentes. Asimismo, el documento recoge que la estructura está tan dañada que es necesaria una larga y costosa reparación. Lo más significativo del estudio es que resalta que los pilares del edificio se han «carbonatado», es decir, se están deshaciendo y son «porosos», lo que supone un grave riesgo de derrumbe. De esta forma, la estructura del edificio está en peligro. Es, según apuntan desde la corporación provincial, el daño más importante que afecta al teatro. Pero no es el único. El tejado también está muy afectado, por lo que tendría que ser eliminado e instalado de nuevo. No hay que olvidar que el inmueble, que desde hacía más de tres décadas era la sede del Escalante, fue construido hace más de un siglo.

Ante estos hechos, la Diputación de Valencia ha decidido que no va a seguir en el edificio. El 31 de diciembre vence el contrato de arrendamiento con el Patronato de la Juventud Obrera -propietarios del inmueble- y no va a prorrogarlo. A partir de ese momento, el proyecto del Escalante necesitará de una nueva sede donde instalarse.

Pese a todo, desde la corporación tampoco cierran la puerta a que, en estos tres meses, se llegue a un acuerdo con los actuales dueños del Escalante para sufragar el coste de la reparación. Es un entendimiento muy difícil. Sobre todo si se tiene en cuenta que, en su momento, desde la institución provincial manifestaron muy claramente que si los daños del edificio eran estructurales, «debe hacerse cargo de la reparación el propietario». El informe elaborado así lo constata, por lo que los responsables públicos ya han comunicado su decisión a los dueños del inmueble de la calle Landerer.

Desde la Diputación barajan distintas opciones, aunque ninguna concreta. Insisten a este diario que, aunque no haya nada cerrado, la actividad artística va a continuar. Así lo lleva haciendo desde el pasado mes de octubre, una fecha de la que está a punto de cumplirse un año. Durante este tiempo, la cartelera del espacio ha desembarcado en el Teatre El Musical (TEM), el MuVIM y el Palau de Les Arts. Ha sido el coliseo de la ópera el elegido finalmente para albergar la oferta cultural de este trimestre después de que no se llegara a un entendimiento entre la Diputación y el Ayuntamiento de Valencia -gestor del TEM- para renovar la estancia de la cartelera del Escalante en el escenario situado en el teatro del Cabanyal.

Ahora, los responsables de la corporación provincial están inmersos en la búsqueda de sedes para la nueva etapa del Escalante. Barajan opciones muy diversas, aunque no revelan qué lugares podrían ser los escogidos. La Diputación no descarta nada. Se habla de alquilar otro edificio, comprarlo e, incluso, llegar a negociar con otras Administraciones públicas como la Generalitat para poder ocupar alguno de sus edificios. La intención es que a partir del próximo mes de enero se tome de forma clara una determinación. Si no es así, mantendrán la fórmula que han utilizado hasta ahora como la de ir buscando sedes provisionales para seguir desarrollando la programación.

El espectáculo continúa

Y es que, desde el organismo, mantienen que el 'show' debe continuar, al menos, hasta diciembre. Así, la nueva temporada escénica del Escalante se iniciará en el Teatre Martín i Soler del Palau de les Arts el próximo 11 de octubre con el montaje 'Arturo y Clementina', de Titiritrán Teatro. Esta pieza se alzó con el Premio Especial Feten 2016 por la «sensibilidad en abordar el tema de la violencia psicológica y por su puesta en escena teatro-musical a seis manos».

Después, llegarán otros dos espectáculos: la adaptación de Teatro Gorokada del clásico de H. Melville 'Moby Dick'; y la reposición de la producción del Escalante 'L'home invisible', de la compañía valenciana La Pavana con texto del dramaturgo Rodolf Sirera a partir de la obra de H. G. Wells.

Para 2018, la Diputación tiene previsto estrenar una producción de OtraDanza, -que presentará en enero el montaje 'Pi'-, y otra obra de El Pont Flotant, que pondrá en escena en marzo 'Les 7 diferències'.

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