Cultura y el Ministerio llegan a un acuerdo para valencianizar el Museo de Bellas Artes

El Museo de Bellas Artes de Valencia. / j. signes
El Museo de Bellas Artes de Valencia. / j. signes

El Gobierno central accede a que el nuevo plan artístico destaque a los creadores de la región aunque le obliga a que los compagine con otros autores

REDACCIÓN

valencia. Después de meses de tiras y aflojas y de que el propio Ministerio de Cultura, de quien depende el Museo de Bellas Artes de Valencia -aunque su gestión está transferida a la Generalitat Valenciana- cuestionara los futuros planes para la pinacoteca, que pasaban por dar más peso al arte de la Comunitat en el nuevo discurso museológico del centro, el departamento que tutela Íñigo Méndez de Vigo y la conselleria de Cultura han llegado al entendimiento para que el Bellas Artes se valencianice.

Así al menos lo aseguró ayer el secretario autonómico de Cultura, Albert Girona, quien afirmó en una entrevista a Europa Press que ambas instituciones públicas han llegado «a un cierto acuerdo» sobre el plan museológico después de que la administración central pusiera objeciones a la primera propuesta del gobierno autonómico al considerarla «excesivamente valencianista». De esta manera, en el futuro discurso de la institución cultural «destaca su papel como museo de referencia del arte valenciano pero también el hecho de que es un museo que tiene otras obras españolas y extranjeras, como pintura italiana y flamenca que estarán insertas». «Habrá un hilo en el que se compagine la historia del arte valenciano y la internacional», resumió Girona.

El siguiente paso, será la redacción del plan museográfico, que dirá las obras que se colocarán en cada sala. A la Conselleria, reconoció, le hubiera gustado que el proceso fuera más rápido pero el Ministerio no prevé acabar esto al menos hasta 2019. Un año en el que, además, la Generalitat prevé que el Museo de Bellas Artes pueda abrir las nuevas salas que fueron fruto de la quinta fase de ampliación del edificio, que concluyó a principios del año pasado. Lo hará, según Girona, con exposiciones «muy emblemáticas» y que incluirán obras inédita que se restaurarán a lo largo del ejercicio que acaba de comenzar. Serán muestras temporales que servirán para que los visitantes puedan conocer las superficies renovadas antes de que se instalen en ellas las piezas que se asignarán con carácter definitivo.

El secretario autonómico detalló que, una vez acabada la quinta fase de ampliación, la licencia de actividad estará previsiblemente a principios de este año y, a partir de ahí, se va a dedicar el ejercicio a trabajara para «la puesta en funcionamiento de un nuevo museo, que no tendrá nada que ver con lo hemos conocido». «Vamos a tener un espacio con muchísima más superficie expositiva, mejores servicios, como la biblioteca, la zona de la Real Academia de San Carlos, el área didáctica y de investigación novedosa y moderna, además de una exposición permanente mucho más completa porque se incorporarán buena parte de los fondos que estaban en los almacenes», dijo

Donde «se ha avanzado muy poco», admitió Girona, es en el posible cambio de modelo institucional del museo. El gobierno valenciano aboga por sustituir la fórmula actual de titularidad estatal y gestión autonómica por un consorcio pero «el Ministerio tiene varios museos provinciales y parece que no quiere dar soluciones diferentes».

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