Fiestero, amante de los explosivos y fan de Chimo Bayo: así es el personaje valenciano de ‘Cuerpo de Élite'

Con ‘Cuerpo de élite’ habrá que ver si son capaces de limar un poco la caricatura o se dedican a desgastar tópicos sin más

Fiestero, amante de los explosivos y fan de Chimo Bayo: así es el personaje valenciano de ‘Cuerpo de Élite'
Mikel Labastida
MIKEL LABASTIDAValencia

Ju-Ja”, grita el personaje de Octavi Pujades cada vez que va a pelearse con alguien en la serie ‘Cuerpo de élite’, que anoche estrenó con éxito Antena 3 (la vieron más de cuatro millones de espectadores). Es valenciano, amante de la pólvora, fiestero y fan de Chimo Bayo. No se pueden reunir más tópicos en una misma persona. Pero precisamente el nuevo título va de eso, de tirar de frases hechas, de estereotipos y de ideas preconcebidas. Así el vasco es beatorro y él andaluz, un bala perdida. A la catalana, por su parte, la vimos descubrir un caso de corrupción relacionado con el 3%. Cualquier parecido con la realidad no es pura coincidencia.

Ximo Moltó se llama el protagonista, es miembro de los Tedax y le encanta arreglarlo todo volándolo por los aires. Toma ya. Le llaman, atentos a esto, el Mozart de la pólvora. De momento no le hemos visto cocinar paella (no dudo de que más adelante lo hará) pero si tomando una naranja en un puesto armado en un puente de Gandia. De esos puestos que nunca vemos por las calles de estas tierras, pero que en el imaginario colectivo de quien no es de aquí suele ser una estampa recurrente. Bien, en un puente de Gandia (en realidad la localización no pertenecía a esta localidad) conocemos a Ximo. Llega con su coche, y la música a tope, dispuesto a interceptar una bomba. “La bomba no estalló pero el puente se vino abajo. Era de Calatrava”, aclaran. La serie tiene dardos para todos y pone en su diana a políticos y otros representantes sociales, algo poco habitual en nuestra ficción.

Se cita a Calatrava y hasta se menta al Cabanyal. El prota, nacido en Burjassot, llama a todos ‘tetes’ y ‘nanos’ y del análisis de drogas que le hacen para formar parte de un cuerpo policial del estado no sale bien parado. ¿Echan de menos algún concepto más con el que se suela relacionar a los valencianos a menudo? La ruta del bakalao, efectivamente. También Ximo pasó por allí, claro que sí, y se quedó tocado. A la mínima que puede rinde tributo a Chimo Bayo, su ídolo. Bombas, bombas, ¿qué pasa? Chiquitan, chiquititantan que tumbanban que tumban... suena en una fiesta en la que hace de DJ improvisado. Y es que donde haya una fiesta allí tendrán un valenciano dispuesto a animarla.

Qué nadie se sienta ofendido. La serie juega con las exageraciones, con los lugares comunes. Y hace de cada etiqueta que se tiene por pertenecer a una región u otra un rasgo grotesco del personaje (sea andaluz, madrileño, catalán, vasco o valenciano). De rasgos valencianos sabe el productor de ‘Cuerpo de élite’, el castellonense Fernando Bovaira. Y del resto, también. Al final todos pecamos de lo mismo, damos por sentadas algunas ideas manidas de murcianos, gallegos o extremeños. Ya en la película original en la que se basa la serie se jugaba con esto, siguiendo la estela de ‘Ocho apellidos vascos’, cuyo éxito fue precisamente reírse de las costumbres regionales. Si les gustó la peli, les gustará la serie. Si no, dedíquense a otra tarea. Mucho chiste fácil y situaciones caóticas con unas fuerzas del orden bastante torpes.

Llegados a este punto habría que preguntarse por qué a los valencianos se nos sigue relacionando con lo mismo, con la juerga y el desfase y la razón por la que no conseguimos trasladar otras características que nos definen. Lo cierto es que en las series españolas es extraño encontrar personajes que no sean madrileños y cuando se recurren a otros nacidos en comunidades distintas es frecuente que se tire de referentes seguros. Con ‘Cuerpo de élite’ habrá que ver si son capaces de limar un poco la caricatura o se dedican a desgastar tópicos sin más. La serie gira en torno a un grupo de agentes que han sido reclutados para formar un cuerpo policial secreto al que se le encargan misiones de riesgo, como salvar de una juerga al sobrino del Rey (argumento del primer episodio). Este humor relacionado con personajes reales y asuntos de actualidad es inédito en nuestra ficción y se agradece. Pero queda mucho por pulir. Habrá qué ver por qué derroteros llevan los guionistas a estos personajes.

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