«Soy el Cristo moderno del siglo XXI que 'teatropredica'»

El actor Rafael Álvarez, EL Brujo, sobre el escenario en uno de sus espectáculos. / LP
El actor Rafael Álvarez, EL Brujo, sobre el escenario en uno de sus espectáculos. / LP

El actor Rafael Álvarez se aleja de los textos clásicos en 'Autobiografía de un Yogui', que representa en Valencia hasta mañana

M. BALLESTER VALENCIA.

Del yoga a la risa hay un paso y Rafael Álvarez, popularmente conocido como 'El Brujo', lo demuestra desde ayer en Rambleta, donde hasta mañana representa su nueva obra, 'Autobiografía de un Yogui'. Una acción teatral completamente nueva, espontánea y viva donde el dramaturgo, acompañado de proyecciones y un sitar, reflexionará sobre física cuántica, astrofísica, filosofía médica y oriental, y otros tantos factores desconocidos del mundo del yoga.

-¿Por qué abandona 'El Quijote', de Cervantes, o Shakespeare para abrazar al swami hindú Yogananda?

-Supone un salto en mi carrera porque, después de cuarenta años, abandono los textos clásicos. Las cosas repetitivas son horrorosas. Además, este era el momento en el que tenía la técnica y los medios para hacerlo. 'Autobiografía de un Yogui' es un libro traducido en 50 idiomas, aunque en este país, su autor Yogananda, sea un absoluto desconocido para mí es un grande. Es mi maestro.

-¿Hacen falta más yoguis como él en la actualidad?

-Totalmente. Si ya estamos locos, con todo lo que está pasando acabaremos de perder la cordura. O tomamos medidas o la civilización se hunde en una situación de desenfreno, estrés, insatisfacción, conflictos de divisiones de la izquierda contra la derecha y viceversa, el independentismo, Trump, Putin, la manipulación de todo....

-¿Propone el yoga como solución a todo ello?

-El yoga es el camino hacia un equilibrio personal que te hace más tolerante. ¿A que cuando una persona está enamorada es menos agresiva? Pues el yoga es eso, enamorarte de tu propio ser.

-¿Prima la poesía ante la comedia en esta obra?

-Habrá un equilibrio entre ambas, porque así es la vida y el teatro: una risa y un llanto al mismo tiempo. Toda esta filosofía del yoga está contada con tanto humor que la gente se parte el pecho en la butaca.

-¿El espectador va a ver a un Brujo desconocido?

-Sí porque la obra no es teatro, es verdad. Soy el Cristo moderno del siglo XXI que 'teatropredica', su pasión por el teatro, el arte y su amor por la vida. Aquí está implicada mi propia convicción, no soy un actor, porque eso después de 40 años me parece triste.

Fotos

Vídeos