Cómo construir el personaje perfecto

Uno de los bocetos de Víctor, personaje de 'La novia cadáver'.
Uno de los bocetos de Víctor, personaje de 'La novia cadáver'. / Warner bros

Álex Cervantes y Jordi Grangel creen que los defectos, el carácter y el color son claves para el resultado final Profesionales de la animación describen el proceso de creación de sus obras

AMPARO BELTRÁN VALENCIA.

Dibujo. Esa es su gran pasión. Ya desde pequeño, en el borde de las páginas de los libros de clase, el valenciano Álex Cervantes hacía animaciones de una pelota botando o un niño saltando. Cuando tenía 19 años, Cervantes se inició en el mundo de la animación, fundando Hampa Studio, después de haber colaborado en algunas revistas de cómic.

El catalán Jordi Grangel, junto con su hermano Carlos, puso en marcha en 1995 Grangel Studio, proyecto que ha dado vida a personajes de películas de la talla de 'El príncipe de Egipto' o 'La novia cadáver', entre otras.

La memoria gráfica es la clave de Cervantes para trabajar: «es imposible crear desde 0». Su inspiración es su subconsciente, pero cuando le piden un estilo concreto, el artista lo tiene claro, descarga muchas imágenes de la referencia que le han dado, las esparce por todo el estudio y comienza a dibujar.

Jordi, junto con su hermano, considera «importante» los tiempos de documentación, que les permite adaptarse a todos los estilos.

Con papel y boli en mano, Cervantes se sienta y hace una tabla con los defectos del personaje que va a inventar. «Son los que hacen que seamos como somos», señala. Después las virtudes. Y así da inicio al proceso de invención. Continúa con una biografía y todo el 'background' del personaje: la procedencia, la familia, los gustos en comida, los estudios que tiene... Todo eso ocupa dos o tres páginas, que el diseñador relee muchas veces. Luego, para afinar el carácter, se inventa algunas anécdotas. Ahora, la biografía ya son cuatro o cinco páginas. Todos estos detalles personales ayudan a hacer creíble un personaje y a que esté vivo. Los personajes de animación también tienen vida propia.

Después, manos a la obra. «Los bocetos son trazos muy locos para ver la silueta y forma del personaje», defiende Cervantes. En ellas se reflejan las experiencias y vivencias, que sirven para la construcción del físico. En esta parte del proceso, se incluyen las poses y expresiones, donde las cejas y la boca aguardan información y los ojos cobran mucha fuerza. En ellos se lee la maldad o bondad del personaje.

La forma del propio cuerpo también habla por sí sola. Espalda muy grande, cintura fina y líneas muy rectas, con la nariz y los pómulos muy marcados para los malos. Los buenos tienen formas más redondeadas.

El personaje ha evolucionado, pero le falta color. El azul, el gris o el verde son colores fríos que se identifican con los antagonistas o los malos. Para los buenos, con una personalidad alegre, amable y feliz, se utilizan colores más vistosos. Como señala Cervantes, la película 'Trolls' es un ejemplo de los parámetros básicos de colores que se utilizan en animación.

En las 'artes finales', se eliminan las decenas de bocetos anteriores para seleccionar dos o tres, que serán las propuestas que se presentarán. Los personajes de animación tienen que tener características especiales, como la de no tener los brazos cortos, porque si se quieren rascar la cabeza, resulta muy complicado, como explica Cervantes.

El último paso para la construcción del personaje es el 'turn-around', este consiste en ver al personaje desde todos los puntos de vista: estructura, volúmenes y proporciones. La piel -si es transparente o no-, la textura y los huesos, para que tenga movilidad, son los elementos que acaban de perfilarlo.

¿Y qué papel tiene el guión? «Una película sin un buen guión nunca llegará a ser exitosa, es la esencia y marca la temática y la trama de la historia», expresa Jordi Grangel. En el caso de los ilustradores catalanes, el guión precede a la construcción de sus seres ficticios.

'El príncipe de Egipto' fue la primera película de animación de DreamWorks y los hermanos Grangel se encargaron de dar vida a Moisés, el protagonista del largometraje. Buscaban para el filme un estilo diferente y alternativo al de Disney, y lo encontraron: «humanizado, no caricaturesco y no muy real».

Jordi Grangel, artífice de grandes personajes de animación, ofrece hoy una 'masterclass' abierta al público en la escuela de Arte y Diseño Barreira. En la sesión, que comienza a las 10, el artista catalán, profundizará en el estilo y la visualidad en el proceso de creación de personajes y fondos, con ejemplos prácticos de largometrajes en los que ha participado: 'Cómo entrenar a tu dragón', 'Hotel Transilvania' o 'El espantatiburones'.

'Colorics', proyecto desarrollado por el estudio de Álex y Gallego Bros, es una de las cuatro series españolas seleccionadas para el festival de animación internacional, Cartoon Forum, que se celebrará del 11 al 14 de septiembre en la ciudad francesa de Toulouse, donde el estudio valenciano buscará vías de financiación.

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