Fele Martínez: «El público debe consumir más cine español en lugar de etiquetarlo»

El actor valenciano Fele Martínez, ayer, en los cines Kinépolis de Paterna. / Manuel molines
El actor valenciano Fele Martínez, ayer, en los cines Kinépolis de Paterna. / Manuel molines

El actor valenciano estrena el jueves 'El club de los buenos infieles', la película en la que más se ríe de sí mismo

MARTA BALLESTER

«Mi último personaje no se parece en nada a mí, pero sin duda ha sido con el que más he disfrutado viéndome en pantalla. Me he reído conmigo mismo como no lo había hecho en la vida», confiesa el actor valenciano, Fele Martínez. Ganador de un premio Goya y conocido por sus trabajos a las órdenes de cineastas como Alejandro Amenábar, Pedro Almodóvar, Jaume Balagueró o Julio Medem, el intérprete asegura ser el mayor crítico de sí mismo cuando se ve en sus trabajos, pero con su última cinta, 'El club de los buenos infieles', ha sido «un mero espectador que ha disfrutado como el que más».

Ayer presentó en los cines Kinépolis de Paterna esta comedia que supone el debut tras la cámara de Lluís Segura para contar la historia de cuatro amigos de la infancia que, movidos por la monotonía en la que ven inmersos sus respectivos matrimonios, buscan nuevos estímulos y fundan un club de infieles que acarreará consecuencias desastrosas en sus vidas. Se rodó hace cinco años, pero su estreno en la gran pantalla será el próximo jueves. Será entonces cuando el público conozca al Fele «más desorientado y divertido» que junto a Hovik Keuchkerian, Jordi Vilches, Raúl Fernández de Pablo y Adrián Lastra, entre otros, refleja la crisis de identidad masculina que se sufre cuando se llega a los cuarenta.

«El filme esconde críticas y reflexiones con un fondo importante como la masculinidad a cierta edad, el hecho de que la propia cultura nos imponga casarnos y tener hijos o la inmadurez del hombre cuando se acaba la pasión», explica Martínez. Estos personajes que desempolvan el traje de Peter Pan y en lugar de coger el camino más adulto y lógico escogen el más fácil también rompen estereotipos como que «los hombre sí lloran, sí sienten y sí se confiesan», apunta. Para él representar a Marcos en la película le fue tan fácil y divertido que «casi piden un exorcista para sacarlo de dentro».

Las jornadas del rodaje fueron «duras, intensas y maratonianas», recuerda. «El presupuesto da para lo que da», por ello el actor resalta «la capacidad de crear cine ante las adversidades». Pero cansado de que la gente se preocupe por el estado de la industria, reivindica que «el público debería consumir más cine español en lugar de etiquetarlo». «Habrá producciones mejores o peores, pero tienen que ir a las salas para poder juzgar», añade. Además manifiesta que hay propuestas de todo tipo para cada espectador, «no hay excusas».

«El cine no es sólo que se den subvenciones a los artistas de la farándula. Es una fuente de ingresos para las autonómicas espectacular. Fomenta el turismo y la cultura», alega Martínez. Por ello lamenta que las instituciones valencianas no se miren en otras comunidades como Madrid, Andalucía o Cataluña donde «hay una apuesta clara por el cine», asegura.

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