En este cine llueve, hace viento y hay niebla

La sala 4DX de los cine Kinépolis de Valencia. / damián torres
La sala 4DX de los cine Kinépolis de Valencia. / damián torres

Valencia inaugura una sala 4DX en la que el público siente la lluvia, huele y se mueve en la butaca

MARTA BALLESTERVALENCIA.

Hoy más que nunca los espectadores pueden empatizar con los personajes de una película. Ya no sólo por el argumento de la historia o la trama, sino por la adrenalina de sus acciones o por el medio ambiente que les rodea. El cine ha evolucionado de tal manera que el público puede salir del cine mojado, despeinado o sudado como si él mismo hubiese vivido la cinta. Esto es lo que busca conseguir el cine 4DX, una tecnología que aspira a crear una experiencia inmersiva en la que se pueda oler, sentir y vivir el séptimo arte. Y lo ha logrado.

Kinépolis inauguró este martes en Valencia la segunda sala española con esta tecnología que estimula los cinco sentidos. Durante el fin de semana realizaron algunos pases de prueba y la satisfacción del público «era indudable». «En las encuestas que realizamos a los clientes la valoración es mucho mayor con las películas 4DX», aseguró el 'county manager operations' de Kinépolis, Dave Quick.

La experiencia casi se asemeja a la de ir a un parque temático. Primero porque este tipo de tecnología sólo se había visto en algunas atracciones de estos espacios. Segundo, por el tipo de restricciones que hay para poder entrar en la sala. Por medidas de seguridad no pueden utilizar la experiencia 4DX los espectadores que midan menos de un metro, los niños menores de 4 años, las mujeres embarazadas, personas con movilidad reducida, personas con problemas de corazón, de espalda o cuello o personas que sufran epilepsia. Los niños que midan menos de 120 centímetros deberán estar acompañados por un adulto y también se desaconseja a las personas con facilidad para marearse.

El precio de las entradas para las sesiones de cine inmersivo se incrementa cinco euros

Pero lo que de verdad marca la diferencia con un cine convencional es cuando comienza la película y la butaca se mueve en perfecta sintonía con la moto que conduce el protagonista y a su misma velocidad, o bien, el asiento vibra al sentir las pisadas del enemigo o recibe golpes en la espalda al son de la pelea. La climatología también se mimetiza con la del 'thriller' y en la sala llueve, hace viento o hay niebla. Incluso los olores traspasarán la gran pantalla.

Los efectos, que pueden ser intensos, aparecen de manera repentina y sin avisar. Por ello el público no puede levantarse ni desplazarse durante la proyección. Las bebidas deberán estar embotelladas. Y no es aconsejable llevar ropa delicada o artículos susceptibles de poder estropearse.

Estas recomendaciones se han de tener en cuenta si el espectador quiere ver 'Jurassic World: El reino caído' en tecnología 4DX. Este es el primer título que ofrece la sala de Paterna, con capacidad para 160 butacas, pero habrá más películas. Las productoras de Hollywood aspiran a lanzar sus mejores títulos en formato 4DX. Kinépolis asegura que acogerá todo los 'blockbusters' con los cinco sentidos. Los próximos serán 'Han Solo: Una historia de Star Wars', 'Ant-Man y la Avispa'; o 'Los increibles 2'. Vivir esta experiencia cinematográfica inmersiva cuenta con un suplemento de cinco euros en el precio habitual de las entradas. Oscilará entre los 15 euros.

Valencia ya añadió el año pasado una cuarta dimensión al cine con la sala del Oceanogràfic. Pero esta tan solo proyecta cortos y documentales. Con esta nueva se ha conseguido acercar todas las películas comerciales de una «manera rompedora y original». «No tiene porque gustar a todo el mundo pero quien prueba la experiencia siempre repite», aseguraron desde el grupo. El cine es más real que nunca.

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