Chimo Bayo: «No me importaría morir como Molière»

Chimo Bayo: «No me importaría morir como Molière»
irene marsilla

Uno de los grandes DJ de los 90, ahora de vuelta en los escenarios, dice que en otra vida fue samurái y que por eso llegó a ser número uno en Japón. «Los chavales vienen temblando a hacerse una foto conmigo para enseñársela a su padre», presume

FERNANDO MIÑANA

Tirando bombas salió de la cabina del DJ y se dio un paseo por el mundo. Su música cruzó fronteras con un estilo único. ¿Cómo llegó su 'boom'?

- Cuando saqué el 'Exta sí, exta no', que fue en 1991, llevaba ya una trayectoria de nueve años. Mi insistencia como profesional y crearme un estilo fueron claves. Antes de sacar la canción se desplazaba la gente de toda España para verme actuar en Arsenal. Lo que me hizo internacional e indeleble fue el 'Así me gusta a mí'.

- Usted fue muy rompedor. Un DJ que cantaba, que llevaba luces, que se disfrazaba.

- Yo empecé pinchando funky, pero coincidió mi trabajo con la evolución de la música en las discotecas. Y cogí aquello con lo que me sentía a gusto. En Arsenal, en 1987, ya empecé con mis luces y mi traje, que es un traje de combate. Una especie de superhéroe.

- El primer día que se lo puso, ¿no tuvo miedo al ridículo?

- Nunca. Cuando uno es artista, eso no lo piensa. Si dudas de algo, los demás encuentran el sitio fácil para cortarte el rollo. Es importante que el artista se sienta artista.

- Es muy habitual que usted vaya por la calle y se acerque alguien y le grite: «¡Hu-há!».

- Me lo hacen más casi fuera de Valencia. El otro día llegué en el tren a Madrid y el taxista me dijo «¡Hu-há!». Y al llegar a Valencia, en el mismo fin de semana, «¡Hu-há!». La gente me quiere mucho.

- ¿La 'ruta del bakalao' fue tan divertida y vanguardista como algunos idealizan o tan drogadicta y con accidentes mortales como mantienen sus detractores?

- Ojalá la gente tuviera ahora la empatía que existía entre las personas en esa época. Daba igual de dónde fueras. En Valencia tratamos a la gente que viene como si fueran de casa. Eso se trasladó a las discotecas acompañado de música. Fue un hito.

- Las nuevas generaciones pueden verle como un personaje, o una persona atípica, pero en su día fue un artista internacional...

- Y ahora tengo varias actuaciones todos los fines de semana. Estoy mejor que cuando empecé y viene gente de 17 años a conocerme porque han oído hablar tanto de mí que me tienen en un altar. O te piden temblando una foto porque se la quieren enseñar a su padre.

«Papá, eres el puto amo»

- Llega a Japón y se pone a gritar: «Bombas, bombas, la destrucción va a llegar...». Es un atrevido.

- Solo es una canción que fue número uno en Japón por votación popular. Desde pequeño quise viajar a Japón y me hice una gira por todo el país. Yo creo que en otra vida fui un samurái.

- El dueño de Pachá dijo que los DJ mataron la noche.

- Este hombre puede decir lo que le dé la gana: fue un pionero.

- A usted le han matado hasta en la Wikipedia.

- Sí. A veces ocurren cosas que te matan y te hacen más grande.

- ¿Tiene una hija que es DJ?

- Yo no fui muy estudioso y ella tampoco; siempre le ha gustado la música y cantaba desde pequeñita, como yo. Un día me dijo: «Papá, eres el puto amo. Eres Dios. Eres un ejemplo para la juventud por tu trabajo». Es de lo más bonito que me han dicho nunca.

- Dice que su hija nació gracias a 'Así me gusta a mí'.

- Cuando la hice, la quería regalar: nadie la quería. Solo quería que mis nietos supieran que su abuelo estaba loco, que era DJ y que había hecho una canción. Pero nadie la quería sacar. Salió por un milagro y el primer año me di cuenta de que podía aguantar con un poco de dinero y que era el momento de tener a mi hija. La canción fue mi primera hija y ella, la segunda.

- ¿'La tía Enriqueta' existió?

- Sí que existió. Es un canto a la edad mental. Hay gente de 20 años que parecen abuelos y gente de 80 que parecen jóvenes.

- Este verano han vuelto los baños de masas con 'Love the 90s'.

- Sí. Un encuentro muy bonito con grandes artistas de la época. Todos 'números uno' y un presentador genial como Fernandisco, que fue la primera persona que me anunció en televisión cuando venía de actuar de El Templo.

- A sus 55 años, ¿le da miedo llegar a los 60?

- No tengo ningún problema. Como soy una persona culta, sé que Molière murió actuando en el escenario. No me importaría, dentro de 20 años, morir como él. Al contrario, me sentiría muy contento. Y mi familia, más.

- ¿En qué anda metido ahora?

- Este año he sacado un tema que se llama 'Diablo', el que todos llevamos dentro, y el estigma de que los de la 'Ruta del bakalao' éramos unos diablos, pero yo sigo aquí. Y otro tema que se llama 'El bien y el mal', la dicotomía de toda la vida, como el 'Exta sí, exta no'. Todo en chimobayo.com.

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