Bombas Gens abre su cápsula del tiempol

Bombas Gens abre su cápsula del tiempol
Damián Torres

La institución cultural se completará con la rehabilitación de la bodega del siglo XV, que estará lista en la primavera de 2018

Marta Ballester
MARTA BALLESTER

«Un hallazgo inesperado» en las instalaciones del centro de arte Bombas Gens saca a la luz un refugio antiaéreo de la Guerra Civil que a partir de hoy abre sus puertas para llevar a sus visitantes hasta 1938, fecha probable en la que se construyó, para «viajar por la historia de nuestro país». Esta estructura de carácter defensivo tiene especial valor, ya que es uno de los pocos ejemplares que quedan en Valencia de tipología fabril y el único visitable.

La Fundació Per Amor a l’Art añade un nuevo atractivo con este importante elemento patrimonial que se suma a su oferta cultural y artística y que se incorporará al circuito de visitas de refugios que existen en la ciudad. «Al principio, cuando lo encontramos durante las obras de recuperación de la antigua fábrica, pensamos que era una carbonera porque estaba lleno de escombros. Pero cuando descubrimos lo que era en realidad y tomamos conciencia de su importancia, decidimos que teníamos que restaurarlo para compartirlo con el público», alegó ayer en la presentación la directora de la fundación, que gestiona el centro, Susana Lloret. Además, destacó que el refugio de Bombas Gens aparece ya en la publicación del Ayuntamiento ‘Tempesta de Ferro’, donde se narra la historia de los cobijos antiaéreos que se construyeron en el municipio durante la guerra.

LP

El proyecto de Bombas Gens está más cerca de completarse. Ahora tan sólo queda esperar a la próxima primavera para ver su último bien histórico que se unirá a su valioso conjunto. Una bodega de finales del siglo XV, en perfecto estado. «La fábrica sobre la que se construyó este centro tenía mucha riqueza histórica. Este edificio merecía este destino», expresó Lloret. Por ello las primeras restauraciones realizadas en el refugio han sido «minuciosas, para dejar el alma y la huella de lo que fue», alegó la coordinadora de su reparación, Sofía Martínez.

Restauración

Los trabajos de rehabilitación de esta pieza patrimonial han consistido principalmente en «una limpieza profunda, para eliminar la suciedad», además de «tratar humedades, extraer sales y consolidar muros», explicó Martínez. «No ha sufrido ninguna intervención posterior, por ello es una cápsula del tiempo prácticamente virgen», agregó la coordinadora de la restauración. El principal objetivo del equipo era «recrear la atmósfera que pudieron vivir los trabajadores de la antigua fábrica», añadió la arqueóloga Paloma Berrocal.

La estructura de hormigón armado que consta de una sala principal de 21,64 metros cuadrados y 2,78 metros de altura era la única protección de estos trabajadores. Conserva elementos característicos de este tipo de construcciones, «que lo hace distinto de los refugios situados en el Ayuntamiento de Valencia o en el Luis Vives, que son escolares y con mayor capacidad para albergar niños y profesores», relató la arqueóloga. Uno de ellos son los letreros que se hallan en sus paredes con mensaje «dirigidos a los obreros y obreras». Son indicaciones de carácter más sanitario como ‘No fumar ni escupir’ o ‘Por higiene se ruega no tirar inmundicias de ninguna clase’». Sobre estos letreros Martínez aclaró que se pueden observar unos escritos en primer lugar, «a mano y de forma más rápida» y sobre ellos, en un intento de tapar esa espontánea indicación escrita, hay otros «con tipología más ordenada y de la época». Ambos han sido respetados y «llamarán la atención del visitante», porque el azul que da color al cartel oficial de Bombas Gens viene precisamente del mismo que se utilizó para los letreros del refugio de 1938.

También han sobrevivido al paso del tiempo los tubos de cerámica, que actuaban como respiraderos, la roza por donde iba el cableado de la luz y algunos soportes de madera donde tanto antes como ahora se encuentran las bombillas con luz tenue. Además, tanto la arqueóloga como la restauradora han destacado que este refugio también conserva «elementos que hablan de la sociedad del momento, que viene del modernismo y que está acostumbrada a poner elementos de adorno en todas partes», como son la decoración de las paredes con un zócalo gris y sobre él, filetes amarillos y blancos.

Visitas

«A muchos niños eso de la Guerra Civil les suena a película. Visitar y estar en el refugio es una forma directa de dar a conocer ese conflicto», aseveró la responsable de la fundación. Después de años en el olvido, esta historia se volverá a contar en Bombas Gens a través de actividades didácticas para escolares y de visitas guiadas por mediadores patrimoniales que recordarán, además, como la fábrica, hoy convertida en un centro de arte, fue incautada por la Guerra Civil, por el bando republicano para fabricar bombas de mortero, convirtiéndose así en un objetivo militar, del cual se protegieron gracias a este refugio.

La organización advierte que debido al limitado aforo del espacio, con diez personas como máximo, sólo se podrá visitar previa reserva. Las inscripciones se abrieron este lunes y ya cuentan con 145 visitantes con plaza para estas dos próximas semanas de programación navideña. La cápsula del tiempo enterrada bajo el arte de Bombas Gens se abre con gran expectación y se convierte en uno de sus principales atractivos.

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