El Ayuntamiento reacciona 'in extremis' y da el primer paso para salvar el mural de Renau

La obra de Renau es el único fresco del artista valenciano que se conserva en la ciudad. / irene marsilla
La obra de Renau es el único fresco del artista valenciano que se conserva en la ciudad. / irene marsilla

El Consistorio iniciará los trámites para declarar Bien de Relevancia Local la obra, situada en un edificio cuya venta está prevista en marzo

Noelia Camacho
NOELIA CAMACHOValencia

El Ayuntamiento de Valencia ha tardado más de cuatro años en dar el primer paso para proteger el único mural del valenciano Josep Renau que existe en la ciudad. El hallazgo de la pieza se produjo en enero de 2014, entonces gobernaba el PP, y el edificio que lo alberga salió a la venta en la primavera de ese mismo año, como publicó LAS PROVINCIAS.

Hace poco más de una semana, el periódico alertó deque la inminente venta del palacete en el que está ubicada esta joya (transacción que ponía en peligro la supervivencia de la pieza, que no está protegida y cuyo futuro propietario no tiene la obligación de mantener), el Consistorio, en manos del tripartito, anunció ayer que iniciará los trámites para declarar el fresco Bien de Relevancia Local (BRL). Tal protección es el primer paso para salvalro..

El gobierno municipal, a través de las concejalías de Patrimonio y Recursos Culturales y de Desarrollo Urbano, impulsará esta catalogación, que afectará a las pinturas murales y a los elementos ornamentales vinculados a ellas en el Palacio de Santángel, el edificio situado en la calle Caballeros.

«El inicio de los trámites urbanísticos oportunos garantiza la protección de los elementos artísticos, cuyo valor ha sido avalado por varios informes del Consell Valencià de Cultura, de la Dirección Territorial de Educación, Investigación, Cultura y Deporte y del servicio municipal de Patrimonio Histórico y Artístico», informó ayer el Ayuntamiento. La tramitación que ahora comienza corresponde a la concejalía de Desarrollo Urbano, coordinada por el concejal Vicent Sarriá, quien afirmó que «desde el hallazgo de las pinturas hemos trabajado para su protección, que actualmente está garantizada». «Con este trámite aumentamos la protección del edificio que las acoge, al declarar BRL una obra de un pintor valenciano de la talla de Renau, como se merece», aseveró.

El Ayuntamiento ha respondido ahora a una problemática que se remonta en el tiempo. Durante años, el mural de Renau ha languidecido a la espera de que alguna administración (la dirección general de Patrimonio o el Ayuntamiento) se preocupara por su conservación. Desde el Consell de Cultura y otras entidades cívicas han alertado en varias ocasiones de su posible desaparición si caía en las manos equivocadas. Ante la venta inminente del inmueble saltaron las alarmas. Nadie parecía estar dispuesto a salvar la obra, tal y como adelantó este diario.

Sin embargo, tras conocerse que la aceptación de alguna de las ofertas por el edificio no podía dilatarse más, la Generalitat, concretamente Presidencia, volvió a interesarse por la pieza. Preguntó hace unos días por su precio y su superficie. No hay que olvidar que el palacete podría venderse por partes. La adquisición de la tercera planta ascendería a unos 200.000 euros -el edificio completo se vende por medio millón de euros-. «Se podría segregar de las otras estancias. Lo que debe hacer la Generalitat es presentar una oferta y se le hace llegar al acreedor», afirman sobre un inmueble que está inmerso en un concurso de acreedores. Presidencia, además, era hasta l fecha el único estamento que había intercedido ante la falta de respuesta tanto de la Dirección General de Patrimonio de la Conselleria de Cultura como del Consistorio.

Una joya única

El mural del artista valenciano ha sido repintado, sufre desconchones y grietas y requiere de unas manos expertas que le devuelvan el esplendor. De Renau se conoce su faceta como cartelista, pero no como muralista. Ni en Valencia ni en el resto de España se tiene constancia de otro fresco del pintor. Su atribución fue mérito de Manuel García, experto en el artista valenciano. El fresco, que se encuentra en el techo del baño, es muy colorido y refleja numerosos animales (peces, culebras, aves) y siluetas humanas (mujeres desnudas y arqueros). El mural es de la década de los 30 y fue un encargo de los propietarios a Renau para personalizar la dependencia de la casa.

Fotos

Vídeos