La auditoría del Palau de la Música, papel mojado

Plantilla. La Orquesta de Valencia quedó fuera de la auditoría realizada por una empresa externa a petición de la presidenta Glòria Tello en 2016 . / lp
Plantilla. La Orquesta de Valencia quedó fuera de la auditoría realizada por una empresa externa a petición de la presidenta Glòria Tello en 2016 . / lp

El auditorio no ha reducido la plantilla a 44 trabajadores ni ha elaborado un plan estratégico como dictó el estudio, que costó 19.000 eurosEl coliseo desoye la mayoría de las recomendaciones del informe que encargó hace año y medio

NOELIA CAMACHO VALENCIA.

Era diciembre de 2016 cuando LAS PROVINCIAS desveló que la auditoría encargada a una empresa externa, Altair, sobre la plantilla del Palau de la Música de Valencia aseguraba que la plantilla del auditorio municipal debía reducirse más de un 40%, es decir, pasar de 73 a 44 empleados -la Orquesta de Valencia quedaba fuera de este estudio-.

Pero la elaboración del documento, encargado por la que había pasado a ser la presidenta del coliseo, Glòria Tello, costó a las arcas públicas uno 19.000 euros. En el texto, al que tuvo acceso este diario, se afirmaba que existían «departamentos sobredimensionados y puestos de trabajo carentes de contenido». La aparición de la auditoría levantó ampollas entre los empleados, a los que les costó tiempo y reuniones que la propia Tello les asegurara que no iba a haber despidos en el Palau. Y así ha sido. Un año y medio después de que se realizara el estudio, el informe ha quedado en papel mojado. No sólo no se ha llevado a cabo la reducción de la plantilla, sino que tampoco se ha puesto en marcha el plan estratégico que, según los expertos, era necesario para el funcionamiento óptimo de la institución musical. Los expertos instaron al auditorio a elaborar un programa donde se recogiesen las metas y objetivos a cumplir para optimizar los recursos. En esta línea, recomendó la elaboración de un manual de funciones y responsabilidades del personal, ya que el que rige el auditorio es «obsoleto, ambiguo y no se aplica». En la actualidad, según fuentes consultadas por este periódico, se está trabajando en este ámbito.

Por todo ello, durante este tiempo la sensación que ha quedado es que se malgastaron 19.000 euros de dinero de todos los contribuyentes para elaborar un informe que bien debería haberse hecho en colaboración con los sindicatos y los trabajadores.

Tanto es así que, en octubre de 2017, la presidenta y los empleados pactaron finalmente no reducir puestos de trabajo. Se acordó con el Comité de Empresa la primera fase de un plan de reordenación del personal para tres años en el que quedaron descartados los despidos.

Pero eso no es todo. Durante este tiempo, según ha podido saber este diario, se ha reforzado la plantilla y hace unas semanas se inició el procedimiento para convocar una bolsa de trabajo para dos administrativos -uno para jornada completa y otro para media- que se resolverá próximamente. Además, a lo largo de estos meses también se ha reforzado la plantilla con otras incorporaciones. El texto aconsejaba cubrir varios puestos de trabajo como el de técnico en Prevención de Riesgos Laborales, algo que también se ha hecho.

De esta forma, no es que la auditoría haya quedado relegada a un cajón, es que se ha hecho lo contrario. No hay que olvidar que el informe realizado por una empresa externa exigía que en algunos de los departamentos del Palau se pasara de 21 a dos empleados. Se trataba, según el documento, de una plantilla «rígida y excesiva que no se ajusta en horario de trabajo de forma flexible a la programación» y que debía ser reducida para optimizar los recursos del coliseo.

En este sentido, sí es cierto que se han atendido a otras recomendaciones que plasmaba el estudio. Hace unos meses se llevó a cabo una adaptación del sistema de seguridad para cumplir con los requisitos que marca la normativa vigente. La iniciativa incluyó escaparates accesibles, medidas de emergencia para personas con discapacidad visual, plazas especiales para perros guía, un bucle auditivo para discapacitados auditivos y más asientos para usuarios en silla de ruedas. También se aprobó un programa de prevención de accidentes laborales. Estas nuevas medidas fueron fruto de las recomendaciones de la auditoría, en la que se «alertaba de la necesidad de resolver las importantes deficiencias que sufría el Palau de la Música en materia de prevención y seguridad».

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