El arte urbano se refugia en las galerías

Avo, Miedo12, Mario Mankey, Dulk, Deih y Pichi en la galería Plastic Murs./Juan J. Monzó
Avo, Miedo12, Mario Mankey, Dulk, Deih y Pichi en la galería Plastic Murs. / Juan J. Monzó

Los creadores valencianos recurren a las salas privadas para poner en valor la influencia del graffiti | Una muestra en Plastic Murs reúne a catorce autores de la Comunitat para denunciar la invisibilidad de sus trabajos en la región

MARTA BALLESTER

Las calles de Valencia han sido su escuela pero su arte «no se valora como se debería», explica Dulk a LAS PROVINCIAS, uno de los 14 artistas valencianos que por primera vez se han reunido en una galería de la ciudad, Plastic Murs, para «poner en valor el arte urbano».

La mayoría de ellos trabajan y exponen en Los Ángeles, Miami, San Francisco o Chicago entre un largo etcétera, porque en la Comunitat «todavía falta un cambio de mentalidad en el arte». «Es necesario tanto un apoyo por parte de las instituciones, que poco a poco están abriendo su mente hacia el 'street art', como del público para que así no nos tengamos que ir fuera. Hace falta inculcar que este estilo también se colecciona o se compra», alega Avo, que, junto a su compañero Pichi, forman la firma PichiAvo que actualmente está inmersa en la realización de un mural de gran formato para revitalizar la Ciudad del Artista Fallero y también diseñarán otros proyectos de la mano de la Universidad Politécnica de Valencia.

Ellos, junto a Deih, Duke103, Dyox, Julieta XLF , Laguna626, David de Limón, Mario Mankey, Miedo12, Napol Tbs, Omega Tbs, Vinz Feel Free y Xèlon XLF, se han apropiado de los muros de la galería y han trasladado el graffiti urbano al papel, para mostrar una selección de sus obras en pequeño formato, bocetos, dibujos y pinturas que se pueden adquirir por precios que oscilan los entre los 400 hasta los 900 euros. No es la primera vez que algunos de ellos dan el salto de la calle al espacio expositivo. Algunos ejemplos son el proyecto 'Marea' de Julieta XLF para Estudio 64; 'Joc', de Vinz Feel Free y el fotógrafo y jefe gráfico de LAS PROVINCIAS Txema Rodríguez para el Centro del Carmen; o 'Las Hojas Limón', de David de Limón para Plastic Murs. «Pero ya era hora que una galería valenciana nos juntara y nos diera el reconocimiento que merecemos y que, al mismo tiempo, impulsara a todos los artistas urbanos. No hay que olvidar que todo nuestro arte, sea en la calle o en galerías, forma parte del patrimonio cultural de Valencia», reivindica el autor Mario Mankey, que lleva más de siete años en este mundo.

Algunas de las obras expuestas. / J. J. Monzó

«Hace falta inculcar que esta disciplina también se colecciona o se compra», alega Avo

Precisamente la capital del Turia es un referente de arte callejero ya no sólo por sus autores de renombre sino por su centro histórico, como el barrio del Carmen «rehabilitado a base de graffitis». «Hemos dado luz al abandono de ciertas zonas de la ciudad», apunta Miedo12. Todos coinciden en que es uno de los lugares más idóneos para pintar, por sus infraestructuras, pero sobre todo por la temperatura, «con este tiempo que tenemos aquí se puede trabajar en exterior durante todo el año», puntualiza. Estos artistas reivindican «el poder» que tiene el lenguaje de su disciplina, que atrae y está destinado a todos los públicos porque «rompe los límites preestablecidos del arte». «Lleva la alegría a las calles, accesibles para todo el mundo. Hacemos la ciudad mucho más divertida», declara Pichi. El arte urbano es otro tipo de estímulo para el municipio que se manifiesta a través de diferentes estilos porque «hay tantas formas de pintar graffiti como de vivir la vida», explica Deih, uno de los más veteranos.

Para ellos, por suerte, su estilo de vida se ha convertido también en su trabajo. El arte urbano «está vivo», es quedar con los amigos, aprender, nutrirse de ellos e improvisar con lo que pasa alrededor, en la calle. «Es una vía de escape, una reivindicación social de los jóvenes en este mundo donde nos imponen tantas reglas», detalla Pichi. «Nosotros nos salimos del sota, caballo y rey de lo gráfico, abrimos la mentalidad de la gente hacia una nueva oferta visual más directa que engancha, porque vivimos en la era de la imagen», relata Mankey quien, además, recuerda que hoy en día el arte urbano es bien recibido por todo el mundo, pero «mucho ha tenido que llover para encontrarnos hoy aquí». Todos ellos han roto barreras para que «las nuevas generaciones lo practiquen con libertad en Valencia», expresa Pichi, porque según afirma el director de Plastic Murs, Vicente Torres, «en la Comunitat tenemos una gran cantera de autores con talento que destaca con diferencia en comparación con otras ciudades y países».

El arte que empezó en las calles, en espacios públicos, siendo perseguido, ha evolucionado hasta colocarse en museos e instituciones de todo el mundo. Han conseguido trasladar lo que se puede encontrar uno paseando por la calle a una sala cerrada, que para ellos lejos de desvirtuar el concepto de arte urbano lo que esto consigue es «mostrar el trabajo de estudio que hay tras la improvisación callejera», explica Mankey. Aquí en Valencia el graffiti y sus autores buscan en las galerías afianzar el valor de sus obras y acercarlo a otro tipo de público «para conseguir inversores y seguir abriendo mentalidades, porque el arte no tiene límites», concluyen.

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