Pablo Bellot, pintor: «El arte que no se hace con sinceridad no va a ningún sitio»

El artista alicantino Pablo Bellot . / Manuel Molines
El artista alicantino Pablo Bellot . / Manuel Molines

El artista alicantino reflexiona sobre la incomunicación en su exposición en el Centro del Carmen

Noelia Camacho
NOELIA CAMACHOValencia

El artista alicantino Pablo Bellot asegura que sin la dotación económica de la convocatoria pública 'Escletxes', impulsada por el Consorcio de Museos, no habría podido exponer en el Centro del Carmen de Valencia la muestra 'Actos de comunicación', que estará en cartel hasta el 21 de enero de 2018. Aunque Bellot se define como pintor, esta oportunidad le ha permitido realizar las instalaciones artísticas de la exhibición, que le han servido para reflexionar sobre la sociedad. Asegura que no sobrevive a duras penas con su producción creativa. «No tengo ni casa ni coche, pero soy libre», argumenta.

-«Por fin la muestra que quería hacer». Así ha definido la exposición del Centro del Carmen...

-Es cierto. Yo llevo desarrollando estos actos de comunicación desde hace cuatro años. Lo hacía en escritos porque son todo instalaciones y no tenía ni presupuesto ni espacio para hacerlos ni mostrarlos. Siempre pensaba que algún día iba a llegar. Yo soy pintor y mi trabajo lo he ido desarrollando a través de la pintura. Ahora con estos actos de comunicación puedo enseñar otra producción, que se nutre de la luz, de instalaciones sonoras.... De todo lo que se me ocurre.

-Es una paradoja que estas obras, 'Actos de comunicación', reflexionen sobre la incomunicación de los individuos...

-Vivimos un momento de saturación de comunicación y, pese a toda la información, no nos comunicamos. Lo que hacemos es estar delante de una pantalla diminuta. Se ha reducido la humanidad.

-Algunos expertos califican su arte de transgresor. ¿Le molestan las etiquetas?

-Yo huyo de todo eso. Más que transgresor mi arte sería contestatario, porque yo bebo del punk. Al final, de lo que yo hablo es de libertad. No me gusta la reivindicación, reflexiono sobre la reivindicación. Pero los artistas necesitamos libertad, utilizar el arte como altavoz para transmitir y reflejar lo que está pasando. Yo no reivindico nada, analizo lo que hay a mi alrededor. Mis trabajos no buscan inculcar nada ni adoctrinar.

-¿Falta libertad en el mundo del arte?

-Yo siempre espero e intento hacer lo que quiero. A la gente le puede gustar o no. Pero voy por libre. Puede que si lo haces nadie te haga caso, pero serás libre. Es la verdad. El arte, si no se hace con sinceridad, no va a ningún sitio.

Las claves

Supervivencia
«No tengo ni casa ni coche, pero sí la libertad de poder pensar y desarrollar lo que yo quiero como artista»
Mercado
«Los museos deberían combinar la exhibición con la compra de obras de los creadores para sus fondos»
Reflexiones
«VIvimos un momento de saturación y, pese a toda la información, no nos comunicamos»

-Ha logrado exponer en el Centro del Carmen gracias a una convocatoria pública. ¿Cómo valora este tipo de iniciativas para dar oportunidades a los artistas jóvenes y emergentes?

-Me parece estupendo. Que en la Comunitat no existieran este tipo convocatorias era un síntoma muy preocupante. Con unos presupuestos buenos y potentes se pueden desarrollar proyectos de verdad. En muchos sitios para exponer, te obligan a que cedas a cambio algunas de tus obras.

-Pero los museos, ¿no deberían, aparte de exhibir a los artistas, adquirir sus creaciones para engrosar sus fondos?

-Combinar ambas cosas sería lo más lógico. Pero el hecho de que haya convocatorias públicas es un indicador de que se ha avanzado. Aunque el siguiente paso deberá ser que se compren obras para que la cultura y el arte sigan desarrollándose. Se lograría generar un cultivo, un trabajo que permita a los artistas subsistir.

-¿Y dónde encajan las galerías en ese escenario? ¿Trabaja para alguna?

-Ahora mismo no tengo. Las galerías hacen un papel en el entramado del arte. No hay porqué rechazarlo.

-¿Se considera un valiente o un osado por intentar vivir del arte?

-Un loco o un demente, según el momento. Hay que tener claro que quieres dedicarte a esto, saber que vas a dejar de lado muchas cosas, acostumbrarte a vivir así. Yo no tengo ni casa ni coche. No tengo nada. Pero sí la libertad de poder pensar y desarrollar lo que yo quiero como artista.

Fotos

Vídeos