La discoteca Puzzle renace

La discoteca Puzzle renace
Juan J. Monzó

Los promotores del festival Medusa Sunbeach trabajan con los antiguos dueños de la sala para que haya cinco sesiones al año

V. Agudo
V. AGUDO

Durante décadas fue, junto a Chocolate, Barraca y Spook Factory, una de las discotecas más importantes de la movida valenciana, más conocida como la ‘Ruta del Bakalao’. Ahora, años después de su cierre, Puzzle vuelve a abrir sus puertas.

Y lo hará de la mano de los promotores del festival Medusa Sunbeach, quienes, junto a los antiguos propietarios, trabajan para que el histórico espacio de ocio nocturno brille como antaño.

A pesar de todo, que nadie piense que volverán las sesiones mataronianas cada fin de semana. Esa no es la intención. Según Andreu Piqueras, promotor del Medusa Sunbeach Festival, la idea es realizar aperturas puntuales durante el año, concretamente «no más de cinco sesiones anuales».

«Buscamos recuperar la esencia y el glamour de la mítica sala con sus sonidos ‘house’ y una producción escénica de nivel internacional», explica Piqueras, quien aseguró que la propuesta de reapertura se enmarca «dentro de una dinámica respetable con el espacio y adaptada a un nuevo modelo de marketing musical donde el protagonismo resida en las sesiones especiales y a la llegada de DJ’s internacionales. Posicionaremos a Sueca dentro del mapa nacional como referente en ocio juvenil y musical».

Por el momento continúan las conversaciones con la Administración para poner a punto los permisos, paso previo para acometer obras de restauración en las instalaciones, que están muy deterioradas debidos a los saqueos que ha sufrido. «Pese al aspecto, los destrozos no son tan espectaculares. Sólo necesita chapa y pintura», asegura.

El fin de semana de finales de octubre de 2001 los altavoces de Puzzle enmudecieron. La catedral de la ruta del bakalao celebró su última sesión para toda su feligresía más fiel. Los propietarios de esta emblemática sala ya hicieron un amago de cierre en el año 2007. La dirección cambió de mano y las sesiones se sucedían, aunque no con la periodicidad habitual, sino sólo en fechas señaladas. Finalmente, hubo que bajar la persiana y fue el grupo Vidal el que se hizo con las instalaciones para levantar allí un centro comercial, pero apareció la crisis y truncó también ese proyecto.

Hasta que llegó el agónico final, Puzzle fue más que una discoteca para sus incondicionales. Dentro se podía escuchar la música que no había sonado aún en España. Se convirtieron en vanguardia y en una alternativa a la movida madrileña.

Pero la discoteca Puzzle no estaba sola. En los 20 kilómetros que separaban Valencia de Sueca emergió una ruta festiva con nombres propios como Barraca, Chocolate o Spook, verdaderos templos del culto a la música ‘techno-house’ y progressive y sede habitual de los mejores disk-jockeys del momento.

La masificación de la ruta en los años 90, el más que evidente aumento en el consumo de estupefacientes y el férreo control policial fueron la puntilla a una movida valenciana que traspasó fronteras.

Temas

Puzzle

Fotos

Vídeos