Las Provincias

El Patronato de Altamira decide mantener las visitas controladas a la cueva

Patronato del Altamira.

Patronato del Altamira. / Luis Palomeque

  • El Ministerio de Cultura invertirá 4,5 millones de euros para mejorar el complejo museístico y reabrir la cueva de las estalagtitas

El Patronato de Altamira ha decidido mantener las visitas controladas a la cueva. Cinco personas elegidas por sorteo cada viernes entre los visitantes al museo. Este era uno de los puntos principales tratados en la reunión celebrada esta mañana en Santillana del Mar, la primera presidida por Pilar Fatás, tras asumir la dirección de la institución por el fallecimiento de José Antonio Lasheras.

La noticia, sin embargo, no ha estado en este controvertido aspecto, dada la fragilidad del patrimonio que representa Altamira, sino en la inversión que el Ministerio de Cultura realizará en el ejercicio 2017-2018. En torno a 4,5 millones dedicará el Ejecutivo central a la mejora del complejo museístico. La principal suma irá destinada a recuperar la cueva de las estalagtitas, una zona que actualmente no está abierta al público.

Cambiar la señalización, mejorar las instalaciones y las herramientas tecnológicas, dotar de más contenido a la muestra permanente y añadir otras exposiciones al calendario son algunos de los puntos abordados en el encuentro. La cueva de Lascaux (Francia) y su gestión son el referente a seguir para Altamira, uno de los puntos fuertes del turismo en Cantabria. No se descarta construir una segunda neocueva llegado el caso.

A principios de año, Pilar Fatás confirmaba que no se producirían "cambios drásticos" en la política de acceso a la cavidad. El modelo de control de visitas aplicado está en vigor desde 2014, tras doce años en los que la cueva permaneció cerrada, y se ha mantenido sin modificaciones desde entonces. De este modo, son cinco las personas que acceden a la cavidad cada viernes, seleccionadas por sorteo entre los visitantes del Museo.

Entrar en dos grupos

Aunque la cifra de las visitas no va a cambiar, sí podría hacerlo su temporalidad. Los responsables de la cavidad han comprobado que el periodo que va de marzo a junio es el más dañino para la cueva y una de las opciones sería suspender el acceso durante esos meses, pero luego compensar esa reducción durante el resto del año.

También se estudiará la posibilidad de entrar a Altamira en dos grupos, uno de dos personas y otro de tres, en lugar de cinco al mismo tiempo, como se ha hecho hasta ahora. En todo caso, el sistema de sorteo seguirá siendo el mismo.

José María Ballester, al frente del plan de conservación, ha destacado que Altamira tiene "un gran equipo científico cohesionado" que trabaja con varias líneas de investigación "antes de tomar ninguna medida". Están centrados en el tema del agua, la clave en Altamira, pues puede resultar tan positiva como perjudicial para las pinturas.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate