Las Provincias

La versión más moderna de 'El perro del Hortelano' aterriza en el Principal

  • El Rialto acoge también este fin de semana la obra 'Ambar', que combina técnicas circenses, musicales, dramáticas y de videoanimación

valencia. Fin de semana de estrenos en los teatros valencianos. El Principal ofrece una visión más moderna de 'El perro del hortelano', la obra de Lope de Vega. Se representará hasta el domingo por la Compañía Nacional de Teatro Clásico que «da un giro transversal a la obra a través de una mirada contemporánea y feminista que indaga en los conflictos de una mujer en el poder, atrapada entre las inmensas y presiones y prejuicios de su estatus social y los arrebatos del amor», explicó ayer en la presentación su directora, Helena Pimenta.

Los intérpretes Marta Poverda, Rafa Castejón y Joaquín Notario destacaron que «se trata de una comedia única que destaca por la construcción de los personajes, la belleza de sus parlamentos y la originalidad de su estructura».

La versión de Álvaro Tato y Pimenta pretende «ser fiel a Lope, la comedia y el teatro como arte del presente», si bien se han atrevido a añadir sonetos que atraviesan la trama en cierto punto de la acción. Como expresó la directora, «es importante perder el miedo a innovar y reinventar los textos clásicos para normalizarlos y conseguir espacios más libres».

Por otro lado, Notario celebró poder estrenar en Valencia y recordó que «el exilio de Lope de Vega en esta ciudad permitió instaurar una gran escuela y dejó un legado que se ha plasmado posteriormente en múltiples autores valencianos».

Y de un clásico, a una nueva creación. El Rialto ofrece hasta el domingo 'Ambar', una obra de circo relatada por dos artistas en escena que sintetiza y equilibra las técnicas circenses, musicales, dramáticas y de videoanimación. El espectáculo, dirigido por Joan Casas e interpretado por Iván Serrano y Lucas Ruiz, muestra el camino vivencial de dos inmigrantes de la Valencia rural que encuentran en el mundo del circo «su fuente de subsistencia y de sabiduría interior».

La función se desarrolla en un escenario que «rodea un trampolín» y que se va modificando para atender las diferentes escenas, acompañado de vídeoproyecciones que dan el contrapunto al guión. Con un lenguaje «simple y nítido», destinado al gran público, se expone «la visión propia del autor sobre el circo actual, la sociedad y su idílica influencia para crear un mundo mejor», alegan desde la compañía.

La preparación técnica resulta «decisivamente conducida por el despliegue dramático, desarrollando una sintonía entre la técnica circense y el drama», explican.