Las Provincias

El MuVIM hace justicia con Centelles

fotogalería

Una vitrina con imágenes de Centelles y algunas de sus cámaras, ayer, en el MuVIM. :: m. molines

  • La sala Parpalló exhibe más de un centenar de imágenes en las que aparecen Robert Capa, George Orwell, André Malraux y Manuel Azaña

  • El centro es el primer museo valenciano en dedicar una monográfica al fotógrafo del Cabanyal

«Mi padre siempre decía que no se sentía apoyado en casa y para él casa era Barcelona y Valencia. Así lo sentía porque la única distinción que recibió fue el Premio Nacional de Artes Plásticas en 1984 y se entregó en Madrid», recuerda Octavi Centelles. En aquel año el fotógrafo del Cabanyal ya se encontraba muy enfermo y apenas disfrutó del reconocimiento, explica el hijo de Agustí Centelles (Valencia,1909 Barcelona, 1985) pocas horas antes de que el MuVIM inaugurara ayer 'Tot Centelles' en la sala Parpalló. Con esta exposición se hace justicia con «el introductor de la fotografía moderna en España», en palabras del comisario de la muestra, José Aleixandre. Centelles no puede ser testigo del homenaje en casa, pero lo es su hijo Octavi, quien desde hace años batalla por dar a conocer el legado de su padre en España y fuera del país.

«El MuVIM es el primer museo valenciano que dedica una monográfica a Centelles. El IVAM expuso imágenes de mi padre hace décadas, pero en colectivas, y también se exhibieron piezas en las casas del Cabanyal como una actividad contra la prolongación de Blasco Ibáñez», asegura el descendiente, quien cedió su colección particular a la Fundación Pablo Iglesias por cinco años (el plazo concluye en 2018).

En 'Tot Centelles' se reivindica la obra del fotógrafo valenciano a través de más de un centenar de imágenes que sirven, además, para recupera el relato gráfico de un testigo ejemplar de la historia de la primera mitad del siglo XX en España. Centelles, de los primeros en emplear una Leica en España, inmortalizó con su cámara, que también se exhibe en una vitrina, los años de la Guerra Civil Española (1936-1939). Los negativos de todas estas imágenes se exiliaron con él a Francia. «Los escondió en una maleta en Carcassonne, de 1939 a 1986. La fórmula que utilizó mi padre para informar a las personas que custodiaban los negativos era enviar turrón cada Navidad. Era la señal de que él estaba vivo y la maleta debía continuar bajo vigilancia», explica Octavi Centelles. El fotógrafo, recuerda su hijo, volvió a España en 1943, pero los negativos continuaron en Francia. Sólo tras la muerte de Franco, la maleta con 40.000 negativos, regresó al país. Con esta maniobra «se quería salvaguardar la identidad de los fotografiados durante los años del Franquismo», añade el comisario de la exposición. Otro ejemplo de que a Centelles no se le escapaban los detalles ni con la cámara ni sin ella.

Material inédito

La exposición exige detenerse en las imágenes y leer las cartelas para descubrir matices y personajes claves que de otra forma pasan inadvertidos para el espectador, como George Orwell en una fila de voluntarios del POUM o a Robert Capa tomando fotografías a Lluis Company (ambas instantáneas fueron realizadas por Centelles en la Barcelona de 1938). El político español Manuel Azaña o el escritor francés André Malraux también figuran en las fotografías. La muestra, a cuya inauguración estaba prevista la presencia de Alfonso Guerra, presidente de la Fundación Pablo Iglesias, incluye material inédito, como 13 imágenes facsímiles de Centelles que no positivó él sino un laboratorio. La exposición se completa con publicaciones de la época que contextualizan la labor de Centelles.

La muestra estará en cartel hasta el 23 de mayo. Está en la potestad de los espectadores dar o quitar la razón a Rafael Company, el director del MuVIM, cuando afirma que las exposiciones del museo «no defraudan» y están pensadas «para hacer salir a la gente de sus casas».

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