Las Provincias

El Ágora estará terminada en verano de 2018

Vista nocturna del Ágora de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, diseñada por Santiago Calatrava. :: Kai Försterling
Vista nocturna del Ágora de la Ciudad de las Artes y las Ciencias, diseñada por Santiago Calatrava. :: Kai Försterling
  • Las empresas constructoras del edificio acometerán los trabajos durante alrededor de un año

  • La Ciudad de las Artes empezará las obras para reparar los desperfectos y cerrar la cubierta antes de junio

«Cuanto antes». El Consell quiere que las obras para reparar el Ágora empiecen lo más rápido posible, pero la Administración se mueve con lentitud e impone sus propios plazos. «Antes del verano arrancarán los trabajos», sostienen desde la Ciudad de las Artes y las Ciencias (Cacsa), que es propietaria del edificio. «Como muy tarde mayo o junio, pero podrían adelantarse las actuaciones en marzo», matizan. Está previsto que en este mes se liciten las actuaciones que serán supervisadas por un director de ejecución de obra, que aún está por nombrar. Hasta que no estén todos los trámites resueltos y autorizados, el Ágora continuará cerrada y sin utilizarse.

Los trabajos para subsanar los desperfectos, que pasan desde goteras, humedades, pérdida de trencadís hasta desperfectos en carpintería, serán realizados por la Unión de Empresas Temporal (UTE) que construyó el edificio y cuentan con el visto bueno de Santiago Calatrava, que ha remitido a Cacsa la documentación técnica del edificio.

Los trabajos previstos tendrán una duración de un mínimo de nueve meses y un máximo de un año si se cumplen los plazos previstos por Cacsa y no surge ningún imprevisto ni contratiempo. O sea: el Ágora estará terminado en verano de 2018. Esta es la previsión con la que trabaja el Consell, que destaca la predisposición de todas las partes implicadas en concluir el Ágora para que pueda dar servicio a la ciudadanía. Las obras costarán cinco millones de euros. «En los Presupuestos de la Generalitat está prevista una partida para los trabajos», matizaron las mismas fuentes.

Terminar el Ágora también implica dar una solución a la cubierta, que se entregó, según el despacho del arquitecto, «sin el certificado de fin de obra» por voluntad del anterior Consell, que inauguró el edificio el 29 de octubre de 2009 para la celebración del Open 500 de Tenis. Ha sido Cacsa la que ha descartado la colocación de las lamas en la parte superior porque su instalación se tasó en 2009 en 13 millones de euros. «Esta cantidad ahora sería superior», apuntaron. La solución acordada entre Cacsa y Calatrava pasa por una cubierta fija que a efectos estéticos no modifica el diseño del edificio.

Durante el tiempo que se alarguen las obras, el Ágora no podrá utilizarse, aunque tampoco ahora ofrecía servicio a la población. La explotación del edificio y del Oceanográfico fue adjudicada a Avanqua en junio de 2015. Dos meses después un informe elaborado por el arquitecto José María Tomás, encargado por la concesionario, recomendaba no usar el Ágora por los múltiples desperfectos. En este punto la Generalitat asumió, como titular de la propiedad, la reparación de los daños como titular de la propiedad.

El Ágora, además, es objeto de interés desde que el president Ximo Puig negocia con la Caixa para que el edificio albergue un CaixaForum. Todavía no hay ningún acuerdo firmado entre las partes ni la entidad bancaria puede disponer del inmueble de trencadís azul.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate