Las Provincias

La 'valencianización' del discurso expositivo, el punto de desencuentro con el ministerio

«Lo que tenemos es que explicar mejor el relato artístico que queremos para el museo». El director del Bellas Artes, José Ignacio Casar Pinazo, justificó ayer así el que parece el mayor punto de desencuentro entre la Generalitat y el Ministerio de Cultura: la 'valencianización' del futuro discurso expositivo del Bellas Artes. Tal y como adelantó LAS PROVINCIAS, en el último Patronato de la pinacoteca, el Ministerio cuestionó la apuesta por dotar de mayor importancia a los autores de la Comunitat en el nuevo plan artístico que llenará las paredes del renovado museo, según los deseos de los actuales responsables del centro de artes.

El secretario de Estado de Cultura, Fernando Benzo, evitó ayer entrar en polémicas. Sin embargo, dejó claro que su departamento apuesta por un espacio que discrimine al arte español. «Tendremos una magnífica muestra del arte valenciano pero también de las colecciones góticas, italianas y flamencas. Me niego a establecer un enfrentamiento entre arte español y valenciano, entre un museo valenciano o español. Si conseguimos un proyecto expositivo racional y ambicioso tendremos un museo del que se sientan orgullosos los valencianos y los españoles», afirmó el representante del Gobierno central.

Para Casar Pinazo, «el arte español y el valenciano no son excluyentes». «El discurso expositivo no se está planteando a la contra», aseveró el titular del centro, quien defendió que es el momento de dialogar y encontrar puntos en común para que en 2019 el público ya pueda visitar el renovado Museo de Bellas Artes. Y ese diálogo ha de ser a tres bandas. «Los fondos están formados por tres colecciones: la de la Academia de San Carlos, la del Ministerio y la de la Generalitat», dijo Casar Pinazo.

Una prioridad, la del pacto, en la que también coincide el secretario de Estado: «lo principal es acordar el nuevo plan museográfico, que es la auténtica esencia y personalidad de un museo». De momento, la 'valencianización' o no de la pinacoteca es el escollo que hay que salvar para el entendimiento.