Las Provincias

El juez procesa a Helga Schmidt por el desvío de fondos en el Palau de les Arts

La exgerente del Palau, Helga Schmidt. :: txema rodríguez
La exgerente del Palau, Helga Schmidt. :: txema rodríguez
  • El instructor cierra la investigación en la que aprecia indicios de criminalidad en otros tres empresarios

El calvario judicial de la exintendente del Palau de les Arts, Helga Schmidt, sumó ayer un nuevo capítulo. El juez del conocido como caso Palau aprecia indicios de criminalidad en la gestión de la responsable del coliseo y en el ex director financiero, Ernesto Moreno. Existen sospechas de que se pudieron cometer delitos de malversación, prevaricación y falsedad. De igual modo, el auto de incoación de procedimiento abreviado, que equivale al del procesamiento en otro tipo de procedimientos, incluye a tres empresarios: José Antonio Noguera, Joaquín Maldonado y Pablo Broseta.

Una de las irregularidades detectadas es la creación de la sociedad Patrocini. El objetivo era externalizar la búsqueda de colaboradores económicos para el coliseo. Por cada uno de estos nuevos 'socios' o la renovación de los existentes se percibía una comisión. De entrada, la firma se creó sin concurso público y Schmidt se situó como consejera pese a que incumple la Ley de incompatibilidades.

Además, la sociedad no logró ningún «efecto positivo» en la institución musical. No aumentó el número de patrocinadores. En cambio, el Palau ingresó a la empresa 800.000 euros por el trabajo realizado. «Cantidad carente de justificación y que genera un evidente perjuicio a los fondos públicos», recoge el juez. Noguera y Maldonado eran consejeros de esta sociedad que, por otra parte, apenas tenía personal. Uno de los empleados era, además, familiar de uno de los directivos.

Este último, Maldonado, también formaba parte de la firma Viva Europa. La sociedad, que organizaba un evento musical, recibió en su primer año 300.000 euros del Palau de les Arts cuando, en el mejor de los casos, los trabajos que realizaron no supusieron gastos de más de 150.000 euros. El sobrecoste resulta evidente. La irregularidad se repite en las ediciones posteriores. La de 2010 con un perjuicio económico de 18.000 euros y la de 2011 que tiene un coste de 47.000 euros cuando el coliseo había adelantada 100.000.

La tercera de la actuaciones bajo investigación es la que afecta al empresario Pablo Broseta. Su empresa Radcliffe aparece en la cadena de facturación de la actividad de impresión y diseño de folletos, aunque el trabajo real, al parecer, corría a cargo de otra sociedad.

El juez sostiene que la firma recibió «como mínimo» casi 300.000 euros sin justificación. Subraya el instructor que apenas existen facturas que prueban esa relación comercial. El instructor cree que una de las mayores pruebas de las irregularidades se produjo con la impresión de 20.000 flyers para la Fórmula 1 de Valencia. Destaca el hecho de que Broseta no recuerde qué imprenta realizó este trabajo.

En manos del fiscal

El magistrado dictó ayer este auto que supone poner punto y final a la investigación y trasladar el caso al fiscal para que solicite la apertura de juicio, pida el archivo o solicite la práctica de nuevas diligencias. En este sentido, el juez aceptó esta misma semana el recurso de dos investigados que se oponían a la decisión de remitir a la Intervención de la Generalitat los últimos datos disponibles en la causa para que ampliaran sus informes. La otra petición de la Fiscalía, la declaración de 14 testigos entre los que figuraba la exconsellera Belén Juste, también había sido rechazada.

La investigación judicial nació, como un buen número de asuntos de corrupción, a raíz de un anónimo. Posteriormente se conoció la identidad de esta persona. El autor del famoso dosier conocido como Diógenes, que dio lugar a la investigación del Palau de les Arts, declaró en su día en el juzgado. El testigo ratificó, en líneas generales, el contenido del documento que entregó a la Conselleria de Cultura a mediados de mayo de 2103. La Generalitat no dudó entonces en enviar el expediente a la Fiscalía.