Las Provincias

Nuevos pasos para desmontar CulturArts

Profesionales del Ballet de la Generalitat. :: jesús montañana
Profesionales del Ballet de la Generalitat. :: jesús montañana
  • La conselleria pretende asumir a los trabajadores de restauración y contratará a los bailarines en función de las producciones

  • Cultura quiere integrar el Ivacor en Patrimonio y prescindirá del ballet de la Generalitat como plantilla estable

¿Cuál es la política de restauración del gobierno valenciano? ¿Existe como tal? No hay respuestas definidas o claras. El Instituto Valenciano de Conservación y Restauración de Bienes Culturales (Ivacor), que opera desde 2005, es el organismo más relevante en materia de gestión de la conservación patrimonial que existe en la Comunitat. Con la fusión de CulturArts, el instituto que entonces dirigía Carmen Pérez, se integró en el holding cultural, como también sucedió con el IVAC, Teatres, IVM y Castelló Cultural. Ahora se quiere deshacer la fusión, ejecutada durante la etapa del PP en el poder. Cultura está estudiando la posibilidad de eliminar el Ivacor de CulturArts e integrarlo en la dirección de Patrimonio.

El movimiento, cuya viabilidad está en estudio, tendrá consecuencias. De materializarse, Cultura debería asumir la plantilla del Ivacor que contempla una infinidad de variedades de contratos. La Conselleria analiza los pros y los contras. En el lado negativo figura la complejidad jurídica de la maniobra. En el lado positivo pesa que será la Generalitat la que determine la política de restauración a seguir.

Otro de los retos de la posible transformación jurídica del Ivacor hace referencia a las ayudas europeas a las que accede como instituto autónomo y a la posibilidad de realizar trabajos fuera del ámbito autonómico. Ambas cuestiones se están analizando. Tampoco está definido si fuera de CulturArts, el Ivacor continuará como instituto, será una unidad propia o se creará otra institución específica. Todas las opciones están sobre la mesa.

El futuro del Ivacor es otro paso más para desmantelar CulturArts, pero no el único. El primero, tal y como avanzó LAS PROVINCIAS, fue nominativo: pasó a denominarse Institut Valencià de Cultura (IVC). El actual equipo de Cultura, con el conseller Vicent Marzà a la cabeza, ya ha desmontado parte del holding artístico. Nunca han ocultado sus recelos respecto al ente por considerarlo una estructura poco operativa. «CulturArts se podría dinamitar con total impunidad y no pasaría nada», dijo Abel Guarinos cuando fue presentado públicamente tras ser elegido por concurso público responsable de la institución.

Algunas de las modificaciones realizadas en CulturArts han creado malestar entre la plantilla. Es el caso de los bailarines del Ballet de la Generalitat. Su contrato acaba el 31 de diciembre y no renovarán porque el IVC pretende realizar audiciones a primeros de 2017 para renovar a los bailarines. Cultura prescindirá del Ballet de la Generalitat como cuerpo estable, es decir, no tendrá en nómina todos los meses del año a los bailarines. De hecho, los profesionales no figuran en la Relación de Puestos de Trabajo (RPT), elaborada por el Institut Valencià de Cultura, como sí consta el Cor de la Generalitat.

Tras las audiciones, con las que se pretende rejuvenecer y renovar el ballet, se dispondrá de un nuevo elenco al que se le contratará en función de las producciones, es decir, cuando los bailarines sean necesarios.

Ante esta situación, los profesionales del Ballet de la Generalitat denuncian un «ERE encubierto». «Estos puestos simplemente dejarán de existir, lo que, al parecer, al director del IVC, Abel Guarinos, y a Manel Chaqués, actual subdirector de Teatro y Danza, les supone un alivio, una sencilla manera de quitarse de encima un quebradero de cabeza y nadie se lo va a reprochar», según un comunicado difundido por el cuerpo artístico la pasada semana.

El fin de los contratos de los actuales bailarines y su no renovación «constituye a todas luces un ERE salvaje y encubierto que tanto criticaron del gobierno anterior y ahora lo repiten sin la transparencia de la que tanto presumen», según los profesionales.

Para Cultura, el Ballet de la Generalitat no es una unidad artística (como el Cor de la Generalitat), sino de producción, como lo es el Teatre del Poble Valencià. Al director del IVC no le gusta que el ballet se haya «funcionarializado» y admite que hace tiempo tenían que haberse producido «cambios en el núcleo de baile pero no se hicieron». Tras las audiciones, los nuevos bailarines participaran en el espectáculo 'El cant del cos'.

El desmantelamiento de CulturArts dará origen a una nueva estructura con tres direcciones adjuntas: Audiovisuales y Cinematografía, Música y Cultura Popular Valenciana y Artes Escénicas, cuyos responsables se elegirán mediante concurso. Todavía no se ha abierto la convocatoria.