Las Provincias

Las Naves cambia de rumbo cultural

La biblioteca de las Naves en una imagen de archivo. :: damián torres
La biblioteca de las Naves en una imagen de archivo. :: damián torres
  • El Ayuntamiento exigirá a los colectivos proyectos específicos para continuar ocupando los espacios de la calle Juan Verdeguer

  • El edificio dejará de ser sede social de diseñadores, artistas, interioristas y publicistas

Las Naves nació en 2011 como aliado de la cultura. Abrió sus puertas a distintos colectivos vinculados con el diseño y el arte para que fijaran en la antigua fábrica portuaria sus sedes sociales. Así sucedió con la Asociación de Diseñadores de la Comunitat Valenciana (ADCV), la Associació Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVAC), el Colegio de Diseñadores de Interior de la Comunitat Valenciana (CDICV) y el Colegio Oficial de Publicitarios y Relaciones Públicas de la Comunitat Valenciana. Se establecieron en los pabellones de la calle Juan Verdeguer, rehabilitados para convertirse en laboratorio cultural. El vació que dejó la Asociación Semana de la Moda Valenciana, que organizaba la pasarela Valencia Fashion Week, se ocupó por el Grup Instrumental de València a principios de 2015.

Las Naves no continuará con este modelo, es decir, cambia de rumbo. El edificio de gestión municipal está revisando su patrón de funcionamiento. Una de las modificaciones pasa por evitar el «uso privativo de los espacios» en manos de colectivos profesionales de forma permanente. El actual equipo de las Naves, que ya ha comunicado a algunas asociaciones los cambios, quiere vincular el uso del espacio al desarrollo de programas específicos y ceñidos a un periodo temporal. Así, las industrias culturales que planteen proyectos a desarrollar en las Naves tendrán acceso a los espacios públicos. A juicio de los actuales gestores se trata de que «todas las asociaciones accedan a los recursos públicos», que haya «rotación de colectivos» y que las entidades contribuyan a «la oxigenación» del recinto.

Esta medida no ha sentado bien a todos los colectivos culturales que tienen su sede social en las Naves. Algunas asociaciones consideran el cambio de rumbo de gestión de la antigua fábrica como una forma encubierta de desalojar a las entidades del espacio de Juan Verdeguer. Desde las Naves insistieron en que «los profesionales que presenten proyectos permanecerán en los espacios» y recordaron que los convenios de residencia se firmaron por cuatro años y se renovaron un quinto. «Que las Naves se convierta en la sede social permanente de determinados colectivos carece de sentido», apuntaron.

Además de la gestión de los espacios, la biblioteca también ha experimentado cambios. Como sala de estudio y de consulta tiene el horario restringido, es decir, se prioriza como «espacio de trabajo al servicio de las actividades del recinto», señalaron. La semana pasada, por ejemplo, el horario como sala de consulta abierta a todo el mundo se limitó a martes y miércoles, de 9 a 14 horas. Los trabajadores de las Naves recomiendan enviar un mail para conocer previamente el horario y evitar así ir al recinto y encontrarse la sala cerrada. El horario cambia cada semana (ayer estaba abierta). La biblioteca, justificaron desde las Naves, tiene «un uso bajísimo como sala de estudio y consulta de internet». Algunos usuarios también lamentaron la falta de actualización de los fondos.

Acuerdo sin suscribir

Otro cambio aún por materializarse es la colaboración de las Naves con el IVAM. Todavía está pendiente la firma del convenio por el cual las antiguas fábricas de Juan Verdeguer y el museo se conviertan en aliado. No se trata de que el centro de Juan Verdeguer se convierta en subsede de exposiciones artísticas. Según el proyecto de colaboración, Las Naves acogería talleres formativos, performances y proyectos de investigación sonora. Además, el IVAM potenciaría la línea programática vinculada a urbanismo y sociedad en las Naves.

El IVAM y las Naves tienen como espejo donde mirarse la relación establecida entre el MoMA y el PS1 en Nueva York. Este último es un espacio emplazado en Long Island City, en Queens, fundado en 1970 con la intención de rehabilitar un edificio abandonado para que albergase talleres y espacios de exhibición para artistas. El centro fue variando hasta convertirse en uno de los puntos de referencia del arte contemporáneo de la ciudad, con una galería al aire libre, y varios emplazamientos para mostrar y desarrollar proyectos. En el año 2000 se afilió con el MoMA.

Desde la llegada del gobierno tripartito, las Naves está introduciendo cambios tanto en su gestión como en la oferta. La Fundación Valencia Crea ha perdido terreno frente a la Fundación InnDEA. Con el cambio de gobierno municipal, el gerente Ángel Pallás fue relevado por Rafa Monterde. La cultura y el arte cohabitan con el emprendimiento y la innovación.