Las Provincias

Los videojuegos se programan en Valencia

Los videojuegos se programan en Valencia
/ LP
  • Jóvenes profesionales compiten en esta industria componiendo bandas sonoras, imaginando escenarios y dibujando personajes

  • Músicos, diseñadores y creadores de la Comunitat triunfan en el mundo del ocio digital

Empezar a jugar y evadirte a otro mundo. Una industria capaz de trasladarte a una carrera de Fórmula 1, a una guerra o a un partido de fútbol sin moverte de casa. Así son los videojuegos, puro entretenimiento. La posibilidad de meterse en otro rol donde el jugador interactúa y es protagonista, unido a altas dosis de realismo y a su aplicación en diferentes ámbitos, hacen que este sector este en continuo crecimiento y sea un éxito. Pero, ¿quién hay detrás de ese triunfo? ¿Cómo se hace un videojuego? En este universo desconocido para muchos, los valencianos se han hecho un hueco.

Parece que hoy en día todo es posible con las nuevas tecnologías. Pero son la creatividad y la mezcla de diferentes disciplinas artísticas y técnicas las que hacen que la fórmula sea casi mágica. De ahí nacen los videojuegos, de la unión de las Bellas Artes, la música y la ingeniería informática, que juntas crean mundos de entretenimiento de gran calidad y realismo, para todos los gustos. «El proceso es muy complejo», ahí coinciden todos los creadores que califican el trabajo de «exigente, disciplinado y rápido». Todo un reto tanto creativo como técnico. En él destacan jóvenes como Jorge Momparler y Damián Sánchez. Sus estudios nada tuvieron que ver con la tecnología y los videojuegos, pero a día de hoy su trabajo es una pieza clave de su engranaje.

Momparler salió de la Universidad Politécnica de Valencia con una idea clara: «me encanta el diseño, sobre todo pintar y dibujar realidades virtuales». Siete años después, ha llegado a trabajar para una gran empresa internacional, implantada en Paterna, dedicada al desarrollo y la edición de videojuegos para dispositivos móviles. Se trata de la gigante Gameloft, en la que entró por su especialidad en decorados y en recrear los ambientes en los que discurren experiencias virtuales. «Pintar escenarios por cualquier aficionado a mano alzada puede costar horas y horas pero la exigencia de este mundo me ha hecho aprender técnicas para ser lo más productivo posible», confiesa el diseñador a LAS PROVINCIAS.

Más herramientas tuvo que aprender de manera autodidacta Damián Sánchez, músico de profesión. De forma «fortuita» llegó al «mundillo» y cuando lo probó supo que ese era su lugar. Tuvo que actualizar su formación clásica recibida en el conservatorio porque, según revela, «es mucho más sencillo conseguir vivir de los videojuegos que escribiendo sinfonías». Ahora, con su empresa ya consolidada Sonotrigger, productora de bandas sonoras y sonidos para videojuegos, sus producciones llegan a China, a una de las multinacionales más grandes de desarrollo de juegos, Seasun Inc, con la que están «orgullosos de colaborar», alega el músico.

Su disciplina intenta ganar más espacio entre el resto de artes que esconden los juegos virtuales. «Lucho continuamente por hacer entender a algunos estudios que el audio es importante y que no puede ser lo último en lo que se piensa y a lo que menos recursos se le dedique», explica Sánchez. Compone música programada donde no existen límites para la creatividad junto a sonidos reales que dan naturalidad al juego. Bandas sonoras que utilizan todos los recursos musicales para potenciar una imagen, un movimiento, un momento de gloria o de tensión, que te trasladan a algún lugar para sentir la experiencia, que te acompaña durante horas, ensalza emociones y rememora momentos.

Facetas ocultas en un segundo plano del juego que se expanden en Valencia a través de talleres y conciertos impartidos por los propios protagonistas y creados por la Asociación de Estudiantes de Videojuegos. Una entidad sin ánimo de lucro que nace en Valencia y ya tiene una sede en Madrid también. Su objetivo es ser un punto de encuentro entre aficionados, alumnos y profesionales del sector donde impulsar y desarrollar videojuegos, facilitar la distribución de los mismos e incentivar la investigación e innovación para crecer.

Gracias al convenio recientemente renovado con InnDEA, que busca «apoyar e impulsar la creación digital y en especial, la del sector del videojuego en la ciudad de Valencia», la asociación cuenta con un espacio en La Naves para realizar actividades conjuntas, como talleres o eventos, todos los fines de semana.

«Queremos crear espíritu de gremio y dar a conocer este mundo de gran potencial económico. A nivel entretenimiento está moviendo incluso más que el cine. Tenemos que aprovechar la cantera de artistas de distintas disciplinas para crear una gran industria aquí, y no dejar que el talento se vaya al extranjero», declara el director de la Asociación de Estudiantes de Videojuegos, Raúl Díaz.

Como dice Sánchez, «es ahora, con el cambio generacional, cuando se empieza a valorar nuestro trabajo en este sector». A estas nuevas generaciones que tienen todas las herramientas posibles en su ordenador para crear su propio videojuego, van dirigidas las actividades que inundan Las Naves cada mes. Ayer se celebró un taller sobre modelado 3D en los videojuegos; el día 27 tendrá lugar uno sobre marketing y 'kickstarter'; y el 3 de diciembre otro sobre producción y el estado de la industria. Dependiendo del curso, bastan unos conocimientos básicos de los programas y un ordenador para poder asistir y aprender las técnicas que emplean las grandes empresas de la mano de profesionales que trabajan en ello en su día a día.

Además, se organizan quedadas más informales como la de Gamedev Meetup, «donde conocer y charlar con profesionales de la industria del videojuego en Valencia». «Se desarrollan el primer martes de cada mes y tiene un formato abierto y distendido donde se organiza una pequeña actividad que puede ser desde la presentación de un estudio nuevo en el sector, o la posibilidad de compartir la experiencia del lanzamiento de un videojuego», explica el vicepresidente de la Asociación, José Antonio Fuentes. La más curiosa y esperada por los aficionados es la Beers & Testing, que tendrá lugar el 10 de diciembre. «Evento que se suele realizar en bares, en el que se muestran videojuegos en desarrollo para que los estudios pequeños puedan recibir feedback del público para poder saber que sensaciones da el juego hasta ese punto», describe Fuentes.

A diferencia de Madrid y Barcelona, que ya cuentan con infraestructuras de grandes empresas del sector, aquí existen «muchos desarrolladores indies, que son como pymes, que poco a poco esperamos que atraigan a las grandes marcas», alega el presidente. Precisamente él es miembro de una, Games For Tutti, integrada como no, por expertos en distintas materia. Díaz es ingeniero informático, por lo tanto la programación es su fuerte. Algo tan curioso como dotar depersonalidad a los personajes, pasa por sus manos.

Dar vida a un personaje es más complicado de lo que parece. Hay que dibujarlos, darles un modelado 2D o 3D, programarlos, animarlos, texturizarlos... Un sinfín de técnicas complejas en las que destaca la empresa valenciana Elite 3D. En ella se han creado, recientemente, personajes para el mundialmente conocido videojuego 'Call Of Duty: Black Ops III'. Nació en el 2004 y a día de hoy cuenta con un equipo de profesionales de 90 personas. «Nuestro día a día suele ser caótico porque la industria de hoy exige alcanzar un nivel altísimo de calidad constante para ser competentes», explica su director general, Óscar Ferrero.

Los valencianos intentan no quedarse atrás y ponerse a la altura de la industria del entretenimiento. El Libro Blanco de la Asociación Española de Empresas Desarrolladoras de videojuegos y software de entretenimiento revela que la Comunitat ha sido la que más ha crecido durante el pasado ejercicio, situándose como la tercera región, detrás de Madrid y Cataluña. Más de 50 empresas han nacido y entre ellas destacan nombres como: Deconstructeam o el emergente proyecto de Lanzadera, Codigames. Un sector con gran potencial, joven, que crea cada vez más oportunidades de negocio y más posibilidades de trabajo en la región.

En la Comunitat existe un futuro, ya presente, programado por empresas que despuntan a nivel nacional e internacional en la creación del arte digital más entretenido del momento. Se trata de una industria cultural, cuya competencia púlica corresponde al IVAC, que llama la atención, que engancha y crea adicción en sus consumidores, y que para sus creadores, la mayoría antes jugadores, convierten su afición en su profesión. Una profesión gratificante, muy exigente, que obliga a estar actualizándose o a aprender diferentes disciplinas, que unidas crean el todo, según sus protagonistas. Una afición que, a juicio de sus profesionales, te atrapa como jugador o trabajador, que a veces se sienten poco valorados por la sociedad.