Las Provincias

Nostalgia de Brooklyn

 Solo en la carretera. Cisco Fran.
Solo en la carretera. Cisco Fran. / VikPamNox
  • El líder de La Gran Esperanza Blanca inicia una nueva etapa, paralela, en la que se muestra más profundo y desnudo

  • Cisco Fran presenta su primer trabajo en solitario, 'Gigante', el próximo 26 de noviembre en la sala George Best de la capital valenciana

Tras tres décadas dirigiendo la locomotora que guía los destinos de La Gran Esperanza Blanca (LGEB), Cisco Fran ha decidido editar un trabajo en solitario, 'Gigante' (Peanut Records, 2016), arropado por una increíble y celestial nómina de colaboradores. ¿Deuda pendiente, exorcismo necesario? «Es más sencillo, las canciones lo pedían. Hablaban desde mi interior con fuerza y profundidad. Con la banda, estas canciones habrían sido otras; vi claro que tenía que buscarles un acomodo diferente. Es verdad que son más íntimas que otras, pero tampoco mucho más. No he cambiado demasiado mi forma de expresarme», aclara. Efectivamente, el espíritu de LGEB permanece (faltaría más); no obstante, cuando uno degusta con calma 'Gigante' (que será presentado el 26 de noviembre en el George Best de la capital valenciana) puede adivinar ciertos elementos (poco tangibles, más bien sensoriales), que invitan a establecer marcas emocionales que, en ocasiones (la conmovedora 'Desaparecer') acongojan: «He intentado buscar unos tempos nuevos, unos ritmos diferentes, permitir que existieran espacios vacíos en algunos temas, que dieran una profundidad a la canción a la vez que tiempo para adentrarse en el ambiente de la misma».

Despojado de la seguridad que puede conferir una banda permanente y rodada tras lustros de correrías, Cisco asegura que no ha sido demasiado complicado tratar de coordinar las buenas maneras del buen puñado de amigos que han querido arroparle en este disco. No ha habido ensayos, ha bastado un par de encuentros y, en ocasiones, directamente la magia ha surgido en el mismo estudio, casi de manera improvisada: «Ha sido muy fácil. El mérito es de Luis Martínez, que ha ejercido de co-productor conmigo. Es un gran profesional y con él todo fluye de una manera natural y muy satisfactoria. Aunque los quiero como hermanos de sangre, digamos que no eché de menos a mis compañeros de LGEB. La sensación y los sentimientos han sido de alegría y muchas emociones positivas», celebra.

Quien haya seguido de cerca la carrera de Fran adivinará cuáles han venido siendo sus referencias a lo largo de gran parte de su recorrido artístico. Efectivamente, en 'Gigante' también están presentes, tanto Bob Dylan, como su idolatrada Nueva York. Pero, no sólo ellos dos: «Sólo hay un tema que podría remitirnos directamente a Dylan, pero yo veo más cosas de Richard Hawley, Conor Oberst e incluso M. Ward. Respecto a Nueva York, para mí es algo que vivo intensamente, cuando estoy allí o cuando estoy aquí. Es natural, va en mis venas, pero no me siento atrapado. Pienso en Lou Reed o en Patti Smith. Ellos creo que tenían una relación del mismo tipo con la ciudad». ¿No existe, pues, cierto grado de obsesión? «Si a lo que te refieres es que si el abundar en un tema puede ser positivo para una obra artística, creo que no tiene influencia de ningún tipo. La obra será buena o mala, independientemente de que su génesis venga provocada por una u otra razón. Para mí, Nueva York no es una obsesión en modo alguno, la vivo y disfruto, la tengo en mi vida, me hace feliz», sentencia, mientras nos parece acertado retornar a la figura de Dylan. A raíz de la concesión del Nobel de Literatura al cantautor estadounidense, muchas han sido las voces que han mostrado su disconformidad. Cisco, como era de prever, discrepa: «Sólo he leído reacciones contrarias de escritores que, en su interior, se consideraban más merecedores del premio. Gente con un ego infladísimo. Aparte de exhibir un nulo conocimiento de su obra, han argumentado de una forma tan pueril que era de vergüenza ajena. He visto todo este asunto con cierta superioridad, ¡qué le vamos a hacer! Yo nunca critiqué los últimos Premios Nobel, simplemente porque no conocía la obra de los mismos, y nunca dudé de que lo merecieran. Por cierto, la reacción de Dylan ha sido lo mejor de todo».

Con el peculiar optimismo que irradia 'Gigante bueno', el tema que abre el trabajo de Cisco Fran, el artista mira al horizonte y, dispuesto a superar inseguridades, emprende un camino en solitario que, con toda probabilidad, tendrá continuación: «De momento sí que quiero hacer un poco más de recorrido como Cisco Fran. Quiero grabar otro epé con otros cinco temas. La banda sigue en activo, y cada vez con más energía, aunque después de la celebración del 30 aniversario tenemos que planificar bien dónde y cómo queremos tocar. No podría dejar de hacer música con mis amigos de tantos años; tenemos una conexión que trasciende el tiempo y el espacio: nuestra amistad».