Las Provincias

Por sus diseños le conoceréis

David Delfín, tras un desfile en septiembre del año pasado. :: afp
David Delfín, tras un desfile en septiembre del año pasado. :: afp
  • David Delfín se alza con el Premio Nacional de Moda

  • El modisto recibe emocionado y en plena batalla contra el cáncer el galardón del Ministerio de Cultura

David Delfín (Diego David Domínguez González en su DNI) acaba de cumplir los 46. Hombre optimista, emprendedor y soñador sin límites, hoy también dice sentirse feliz, emocionado. Acaban de concederle el Premio Nacional de Diseño de Moda, una inyección de moral, un reconocimiento que llega, de forma inesperada y con un cheque de 30.000 euros, en un momento delicado de salud. Recibe la noticia en Málaga. Allí lleva un tiempo conviviendo con el cáncer. Con tres tumores de cabeza a los que está plantando una dura batalla. La cicatriz que no duda en mostrar sirve como prueba de que no está dispuesto a rendirse, y eso que el bicho no se lo está poniendo fácil.

Pero David Delfín, quien hace ya tres lustros -junto a Bimba Bosé y los hermanos Deborah, Diego y Gorka Postigo- hizo de su nombre artístico marca comercial (Davidelfin, léase sin tilde), sigue creando. Los proyectos se le amontonan. Es un artista en el amplio sentido de la palabra. Quiere poner en marcha una colección de ropa de niño, hacer estilismo y dirección de arte, plantear una exposición con sus bocetos... Todo ello cuando se libre del cáncer que, sin ir más lejos, le impidió presentar colección en la última edición de la popularmente conocida como pasarela Cibeles.

Fue ahí, en su estreno madrileño, donde David Delfín se dio a conocer al común de los mortales. Aquel día de mediados de septiembre de 2002 protagonizó el que está considerado el incidente más grave del certamen de moda de la capital. La escena se coló en todos los informativos. Delfín cubrió la cabeza de las modelos con capuchas, les colocó sogas al cuello y envolvió en vendas piernas, brazos y manos. Como música de fondo, lo que parecía ser el sonido de un orgasmo. Se entendió aquello como una provocación; más bien, no se entendió lo que quiso simbolizar y el desfile se cerró entre abucheos. Pidió disculpas. «Mi equivocación es que éste era un concepto teatral y aquí, en Cibeles, no hay ensayo general», dijo entonces.

La polémica no impidió que al año siguiente, en idéntico escenario, lograra el premio a la mejor colección de un joven diseñador. David Delfín es un creador, un transgresor, que en toda su carrera ha tenido a Bimba Bosé -aquejada también de un cáncer- como musa, amiga y socia. Juntos han crecido en un mundo, el de la moda, en el que ya nadie lo cuestiona; eso sí, en todos sus desfiles deja su sello. Sus diseños son fáciles de identificar. Pintor, actor y también modelo fotográfico, su creatividad va más allá de sus creaciones de moda.

Precisamente, el jurado del premio que otorga el Ministerio de Cultura ha valorado en él «la fuerza de su mensaje creativo», le ha concedido el galardón por «la audacia, valentía y compromiso social de su obra, con una señalada identidad española que desarrolla un universo vanguardista propio». Él, agradecido, se lamenta: «No sé si voy a poder acudir a recoger el premio». Su prioridad ahora es ganar el premio de la vida.