Las Provincias

De sala Sorolla a espacio para bebés

    Una de las instalaciones para niños de 0 a 3 años de la nueva sala del Centro del Carmen.
    Una de las instalaciones para niños de 0 a 3 años de la nueva sala del Centro del Carmen. / LP
    • El Centro del Carmen abre una estancia permanente con muestras y actividades para niños de 0 a 3 años

    • El museo se convierte en el primer centro de artes español en dedicar un lugar abierto todos los días para los más pequeños

    Cuando el Centro del Carmen cerró su sala Sorolla reconvirtió el espacio en un aula didáctica. El museo perdía así una de las referencias artísticas sobre la obra del pintor valenciano y sólo ganaba un rincón donde organizar actividades para los visitantes. Sin embargo, ahora, ese espacio clausurado hace más de un año se convertirá, a partir del próximo domingo, en la primera sala permanente con actividades y muestras para bebés y sus familias de la institución.

    El museo se convierte así en el único centro de artes español en ofrecer un espacio de estas características. Bajo el nombre de 'Espai de Telles', el Consorcio de Museos se vuelca con los menores de 0 a 3 años gracias a una estancia en la que diversas instalaciones que invitan a participar, sentir, observar, investigar, descubrir, intervenir y recorrer

    El centro que dirige José Luis Pérez Pont ha contado con la ayuda de la empresa valenciana Arquilecturas para poner en marcha la sala. Sus fundadoras, Silvana Andrés y Sonia Rayos, han sido las encargadas de diseñar este pequeño museo dentro del propio Centro del Carmen. Se trata de un espacio formado por distintas instalaciones que invitan a los más pequeños a sentir, observar, investigar, descubrir, intervenir y recorrer la estancia y sus juegos interactivos. Además, han elaborado el proyecto partiendo de la idea de aprovechar elementos resultantes de exposiciones pasadas y ahora en desuso, pertenecientes al Consorcio, para recrear estas nuevas 'obras de arte' que los más pequeños pueden visitar en el museo.

    El espacio es mutante por lo que, con el paso de los meses, la oferta del 'Espai de Telles' irá modificándose. Asimismo, otra de las particularidades de la sala es que estará en funcionamiento todos los días. No es una única actividad limitada a días concretos. Es un aula que puede ser visitada por las familias siempre que el centro esté abierto.

    El proyecto, según ha podido saber LAS PROVINCIAS, se enmarca dentro del programa 'Empezando de 0', una iniciativa que ha contado con el trabajo del departamento de Educación y Mediación del Consorcio de Museos, la empresa Arquilecturas y la cooperativa Ninos Escoles Infantils.

    Para Pérez Pont, «el objetivo de este nuevo espacio es ofrecer actividades culturales, atractivas y de calidad para un tipo de público que habitualmente no encuentra en los museos y centros de arte un espacio propio». En esta línea, afirma que «en esta nueva etapa nos hemos propuesto impulsar la educación y el acercamiento de la cultura y el arte a toda la sociedad. Por ello, debemos hacer un esfuerzo por organizar actividades para un segmento de la población, los niños de 0 a tres años, que no suele ser protagonista de la oferta de los museos. Son un público muy predispuesto a la hora de descubrir la cultura», asevera.

    El proyecto, que se abrirá el próximo domingo con motivo del Día Internacional de la Infancia, se extenderá también a los centros dependientes del Consorcio en las otras dos provincias, el Museo de Arte Contemporáneo de Alicante (MACA), y al Espai d'Art Contemporani de Castellón.

    Aprender jugando

    Inspirados en la 'tavola luminosa' de Reggio Emilia,una corriente pedagógica que surgió en 1945 en el norte de Italia y que reconoce al niño como un ser capaz de desarrollar un interés por descubrir el mundo que le rodea, el 'Espai de Telles' se organiza a partir de cuatro mesas de luz recuperadas de los fondos del Consorcio. A su alrededor se crea un espacio lleno de volúmenes y que busca su inspiración en la técnica del origami: el suelo se repliega para que la actividad se despliegue, a partir de la repetición de figuras poliédricas que invitan a recorrer y habitar la sala.

    En una de las esquinas de la estancia se han instalado dos espejos que sirven para que el bebé pueda explorar, descubrir y reconocer su propia imagen. Tampoco faltan las cajas de cartón con sus infinitas posibilidades.

    En esta nueva sala no habrá instrucciones. Los niños y niñas valencianos tendrán la oportunidad de hacer, construir, observar, gatear, tocar, oler, componer y descomponer, encontrar un reflejo por abajo, por arriba, por un lado o por el otro, de forma individual o colectiva para empezar a aprender a apreciar el arte de una forma divertida.