Las Provincias

La Valencia que vivió el 36

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Algunos de los carteles y fotografías que se pueden ver en la exposición. :: jesús signes

  • La Nau reúne más de 450 carteles, periódicos, fotografías y archivos que centran la mirada en las experiencias cotidianas de la gente

  • Una muestra recuerda a la ciudad como capital de la República

Los ojos de los niños de la guerra, las cartillas de racionamiento, los carteles que animaban a la lucha, las portadas de los periódicos de la época e, incluso, una mirada a la represión no sólo del Ejército Nacional sino también de los republicanos. Estos son sólo algunos de los múltiples puntos de vista que se pueden ver en la exposición 'Todo está por hacer. Valencia, capital de la República (1936-1937)', que ayer se inauguró en La Nau de la Universitat y que pretende hablar de la historia más reciente «dejando de lado la política y centrando el foco en la vida cotidiana de los valencianos».

Los historiadores Javier Navarro, Toni Morant y Mireia Ferrer han aprovechado que ayer se cumplían 80 años desde que se decidiera trasladar la capital del Estado a Valencia en noviembre de 1936 para volver a recorrer ese año en el que la capital del Turia concentró la mirada de la política nacional e internacional. Y lo hacen a través de elementos tan cotidianos como los dibujos de un bombardeo realizados por un niño o las fotografías de unos novios que consiguen casarse por lo civil en un juzgado. En total, algo más de 450 objetos como archivos, periódicos, carteles, audiovisuales, instantáneas y documentos, que reconstruyen «la memoria de los valencianos» y cuyo reto es que los más jóvenes, que ya no tienen un vínculo directo con aquella época, se puedan «poner en su piel», aseguraron sus responsables.

La exhibición, que se podrá ver hasta el 19 de febrero, también expone un plano de grandes dimensiones de la Valencia en guerra entre 1936 y 1937. Como curiosidad, se han rescatado 85 calles de las 150 que fueron rebautizadas siguiendo el imaginario revolucionario como la Gran Vía Buenaventura Durruti, que se correspondía con la actual Gran Vía Marqués del Turia; la calle Isabel la Católica, que pasó a ser de Margarita Nelken; o la avenida Blasco Ibáñez, llamada entonces de la Unión Sovitética. La sociedad, el estereotipo de lo que se conocía como el 'Levante feliz' e, incluso, las Fallas, también son objeto de reflexión histórica en esta muestra, donde se da cuenta, por ejemplo, de cuatro fallas antifascistas que vinieron a cubrir el hueco dejado por al supresión de la fiesta en el año 37.

La cultura concentra un importante apartado del recorrido. No en vano, el nombre de la exposición, 'Todo está por hacer', remite a una afirmación del artista Rafael Pérez Contel que hace alusión precisamente a eso, a que en la historia está todo por hacer. Los carteles de Renau o Ballester; los testimonios de la llegada del patrimonio artístico español al Colegio del Patriarca y las Torres de Serrano; o la documentación sobre el Segundo Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura, que atrajo hasta a Valencia a intelectuales de la talla de André Malraux, Octavio Paz o Pablo Neruda, son otros episodios que narra la exposición.

La muestra ha contado con la colaboración del Ayuntamiento de la ciudad, CulturArts-IVAC, el Archivo Gráfico del diario ABC y diversas bibliotecas y archivos.