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'Las hijas del Cid', de Pinazo expuesta en el Almudín. :: Jesús Signes

Los desnudos nunca expuestos de Pinazo llegan al museo del Almudín

  • El año dedicado al pintor valenciano se cierra con una muestra de 60 óleos y dibujos naturistas de diferentes etapas

Valencia. La agenda de 2016 va llegando a su fin y con ella se acaban las exposiciones conmemorativas en el centenario de la muerte del pintor valenciano Ignacio Pinazo. Más de 500 obras han inundado los museos de la ciudad y ayer la Concejalía de Cultura inauguraba 'El desnudo en la obra de Ignacio Pinazo' como broche final. Un total de 60 obras, entre óleos y dibujos, de diferentes tamaños y etapas. Algunas jamás habían visto la luz y gracias a la concesión de distintas instituciones nacionales públicas y privadas ya se pueden ver en Valencia.

El lugar escogido ha sido el museo del Almudín. «Este sitio es una de las obras cumbre de la Guerra Civil valenciana y sería para Pinazo un honor exponer en este magnifico espacio», declaró ayer el coordinador general del Año Pinazo, Carlos González Triviño, en la presentación. El Ayuntamiento lo tuvo claro desde el minuto cero, «no queríamos perdernos la oportunidad de sumarnos a este ciclo y poner en valor a uno de los pintores de la tierra más interesantes. Queremos que esto se recuerde como el año en el que Ignacio Pinazo encontró en lugar que merece en nuestra historia», alegó la concejala de Cultura, Gloria Tello.

El desnudo es el eje principal de esta exposición, que se divide en dos tiempo y estilos. El primero de cuando estuvo en Roma, desvela una serie de dibujos de hombres modelo marcados por su aprendizaje en la academia. La colección más extensa reunida en la muestra que no había sido expuesta hasta el momento. El segundo, de una época posterior, recoge los óleos decorativos que pintó para los palacetes de la clase pudiente valenciana. Se convirtió en el autor de moda de la alta sociedad y pinto para familias como la de Orellana, con «desnudos muy atrevidos que exaltan el esplendor del cuerpo y el goce y la alegría de vivir. Estos son los más grandes y son los que se encuentra al final del Almudín», explicó el comisario Francisco Javier Pérez.

Las obras llegan desde el museo del Prado, el museo de Bellas Artes de Asturias, la Fundación del Banco Santander, la Diputación de Valencia, el museo de Bellas Artes de la ciudad o la Casa Pinazo de Godella, además de varios coleccionistas privados. «Estoy segura de que esta recopilación despertará el interés del público», afirmó Tello que ha recordado que hasta ahora las muestras de apoyo por parte de la institución habían sido a modo de gestos, como la corrección ortográfica en la plaza de la calle Colón que lleva su nombre. Y es ahora cuando se presentan los dos eventos con más relevancia; esta exposición «tan importante como para prorrogarla más allá de la fecha establecida, el 8 de enero, para que estas exclusivas pinturas estén lo máximo posible en Valencia», confesó la edil; y una segunda colaboración más modernista que reinterpretará las obras del artista y de la que todavía no detallan información.

Un ciclo se cierra pero se abre la gestión del «postcentenario» que según confirmó su coordinador se basará en la «itinerancia de las obras para favorecer la divulgación nacional e internacional de Pinazo».