Las Provincias

Les Arts se rinde al pasodoble de Penella

El cuerpo técnico y artístico de 'El gato montés', con el intendente de Les Arts, Davide Livermore. :: tato baeza
El cuerpo técnico y artístico de 'El gato montés', con el intendente de Les Arts, Davide Livermore. :: tato baeza
  • El auditorio propone una ópera que huye del folclore y retrata una España «dura» como segundo título de su pretemporada con precios populares

  • El coliseo estrena el montaje original de 'El gato montés', que incluye la popular pieza del autor valenciano

«Esta es una magnífica ópera verista a la española cargada de fatalismo y sensualidad». Con estas palabras describió ayer el intendente del Palau de les Arts, Davide Livermore, 'El gato montés', del maestro valenciano Manuel Penella, y segundo título de la pretemporada del coliseo, cuyas entradas salen a la venta a precios populares.

Una ópera que se estrenó el 22 de febrero de 1917 en el Teatro Principal de Valencia y con la que Les Arts se rinde al autor valenciano para homenajear el centenario de una de «las obras cumbres de la lírica española». El maestro Óliver Díaz, director musical del Teatro de la Zarzuela de Madrid, toma la batuta de la Orquesta de la Comunitat con un montaje que recupera la versión original del maestro Penella, un partitura «bastante rotunda y a la vez sutil, plena de colores y momentos virtuosos», calificó Díaz. El director de orquesta se mostró «agradecido y feliz» en su regreso a la capital del Turia y enarboló las virtudes de una ópera que, «junto a 'Las golondrinas' de Gregorio Martínez, marcan lo que podría haber sido el futuro de nuestro teatro lírico». «Es una obra llena de topicazos españoles», explicó para justificar el éxito que alcanzó durante su representación en Nueva York tras su estreno en España ya que presentaba «todos los ingredientes que hacían de nuestro país un lugar exótico». No obstante, según Livermore, la ópera se ha modificado en varias ocasiones, dulcificando su contenido en busca de un final feliz como el que se vio en Broadway.

Pero 'El gato montés', que se estrena el próximo domingo y que se representará los días 1, 3 y 5 de noviembre, recupera esa versión inicial que, sin embargo, pasa por el tamiz del tres veces Premio Nacional de Teatro, José Carlos Plaza, para acentuarla hacia el «fatalismo y el drama». El director de escena ha diseñado un montaje que huye del «folclore y lo superficial», y sirve para destapar el mensaje social de ese triángulo amoroso entre el bandolero, la gitana y el torero. Plaza no ahorró elogios a una ópera que habla de una «España dura, inculta y de injusticia social». El director de escena confesó su escepticismo a la hora de embarcarse en este proyecto. Los «topicazos» de los que habló el maestro Díaz le echaron para atrás en un primer momento. Pero, según aseguró ayer en Valencia, cuando comenzó a estudiar el libro se dio cuenta de que escondía «una de las grandes obras de la dramaturgia española». Por ello, llegó a la conclusión de que este espectáculo habla de «la pasión por encima de la razón, la injusticia social, el tratamiento racial de los gitanos, las diferencias sociales de los poderosos y los débiles y la mujer como objeto de violencia y de maltrato». «En cuanto estos elementos comienzan a surgir de la ópera te enamoras de ella», aseveró.

La historia de esta pieza de 1917, que incluye el popular pasodoble de Penella, cuenta la tragedia entre el torero Rafael Ruiz, 'El Macareno', Soleá y el bandolero Juanillo, conocido como 'El gato montés'. Un trágico triángulo amoroso, acompañado de una partitura «con muchísimas influencias puccinianas», a la que pone el broche de oro la coreografía de la bailaora Cristina Hoyos. Un 'taconeo' que se mira en la forma de bailar de aquella época -«hace cien años no se bailaba como ahora», dijo Hoyos- y que obliga a los bailarines a moverse en unos escalones.

El elenco artístico, además, está integrado por los cantantes Andeka Gorrotxategi, Maribel Ortega, Àngel Òdena, Cristina Faus, Miguel Ángel Zapater y Marina Rodríguez-Cusì y por el Cor de la Generalitat. Las representaciones de esta producción se dedicarán a la memoria del crítico musical Alfredo Brotons recientemente fallecido.