Las Provincias

«El teatro es mi acto de rebeldía»

La actriz Esperanza Pedreño, en un momento de la obra. :: lp
La actriz Esperanza Pedreño, en un momento de la obra. :: lp
  • La intérprete Esperanza Pedreño, conocida por su papel en la serie 'Camera café', estará este fin de semana en la Rambleta con la obra 'Mi relación con la comida'

La actriz Esperanza Pedreño, conocida por su papel de Cañizares en la inolvidable serie 'Camera café', lanza un aviso a los valencianos: la obra con la que recala el sábado en la Rambleta «no es tan dura como la han vendido», asegura. Sin embargo, 'Mi relación con la comida', de la que es productora, directora y protagonista, es todo un alegato contra la hipocresía y el hecho de mirar a otro lado para que no nos golpeen las tragedias ajenas. El montaje le sirve a esta intérprete no como terapia sino para demostrar que ella ha seguido trabajando y defendiendo su pasión por el teatro, pese a que el programa que la lanzó al estrellato hace años que dejó de emitirse.

¿Cómo consigue atrapar al espectador con este texto tan duro de Angélica Liddell, en el que se abordan temas como el consumismo, el poder, la hipocresía, la cultura y el hambre?

En favor de la obra he de decir que es un largo poema que está escrito sin acotación de ningún tipo. Es una vomitona de realidad, que rompe eufemismos y que tiene un lenguaje muy directo. Abre heridas en el público y es algo que está muy bien porque el teatro debería conmover y proporcionar un debate por encima del entretenimiento. Pero no es tan dura como se puede pensar. Juega mucho con la bufonada, con la hilaridad. Te ríes aunque lo que te están contando son verdades como puños.

¿Es más fuerte para el público o para una actriz que debe enfrentarse sola a un texto de estas características?

Yo estoy muy de acuerdo con lo que dice el montaje. Esta obra, este tipo de teatro es mi acto de rebeldía. Cuando termino, me quedo muy conforme, no sufro como actriz. La obra apela a una forma intelectual de lo que, creo, debería ser el teatro. Establece unas preguntas que el público debe hacerse. Para mí es un placer. No puedo contárselo de otra manera al espectador. Por eso, lo defiendo a muerte.

Subirse sola a un es escenario, siendo, además, productora y directora del espectáculo, ¿es un acto de inconsciencia o de responsabilidad?

De inconsciencia no. Hace muchos años que hago teatro. Salí de la universidad en el año 98 y siempre he trabajado en esto. He pedido dos créditos para poder hacer teatro, todo el dinero que gané en la tele, lo invertí en mis dos últimas obras. Este texto en un paso más. Es una búsqueda, me viene como anillo al dedo.

Ha asegurado que cuando esta obra llegó a sus manos ya se le había acabado el paro.

Lo que dije fue una chorrada, pero también era una realidad. Al menos yo cobraba el paro. Todo el dinero que cogí de la tele, no sólo lo invertí en teatro, sino también en mi vida personal. Durante ese tiempo, tuve un hijo. Pero, aunque parezca que no he hecho nada tras la serie, he investigado otras formas de hacer teatro. A los nueve meses de dar a luz, empecé a hacer mimo. Volví a conectarme con la profesión.

Algunos pueden pensar que, tras el éxito, no paran de llegar proyectos. En su caso, no fue así.

Es algo que siempre me preguntan. Pero no fue una debacle ni un fracaso. Parece que, hasta esta obra, aquel fue mi último trabajo. Yo he seguido haciendo cosas, sobre todo relacionadas con el teatro, porque yo estudié en la Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid (Resad) y allí no hacíamos audiovisual.

¿Aún siguen recordándola por su papel en 'Camera café'?

Sí, sobre todo por la voz.