Las Provincias

Livermore acepta las condiciones de Cultura para quedarse en Les Arts

  • El intendente presenta los documentos exigidos por el Consell que muestran que su relación con otros teatros es «de creación artística» y no incurre en incompatibilidades

«Hoy tengo argumentos», aseguraba ayer el intendente del Palau de les Arts, Davide Livermore, ante los interrogantes sobre su actual situación contractual al frente del coliseo. No hay que olvidar que el pasado verano saltaron todas las alarmas tras el informe del auditor en el que se avisaba de que el intendente no podía dirigir en otros teatros. En ese momento, se desató un conflicto que, dos meses más tardes, parece resuelto. Pero en aquel instante, un cruce de acusaciones puso en peligro la continuidad del regista italiano al frente del coliseo.

Desde la Conselleria de Cultura, el secretario autonómico, Albert Girona, ya aseguró que el intendente debía cumplir con la legalidad, es decir, dejar de trabajar para otros auditorios en calidad de director de escena si eso implicaba incurrir en incompatiblidades con su puesto en Valencia. Y Livermore reaccionó: «No tengo ninguna intención de hacer algo sin cobertura legal. Soy yo el primero que presentaré la dimisión si no estoy en condiciones legales para trabajar», fueron sus palabras exactas en una entrevista a LAS PROVINCIAS. De esta forma, y abogados mediante, se buscaron las fórmulas para impedir su marcha. Al final, se decidió que sus contratos con otros espacios era de «creación artística». Un hecho que evitaba así que tuviera que abandonar Les Arte. Ayer, el propio Livermore lo volvió a dejar de nuevo muy claro: «no tengo nada que esconder». Lo dijo en alusión a la documentación que, tal y como adelantó este periódico, faltaba para solucionar el conflicto creado entre ambas partes. La 'entente cordiale' pasaba por justificar que los trabajos externos de Livermore eran una prestación de servicios artísticos o actividades de carácter intelectual (una especie de derechos de autor) compatible con la normativa que atañe al personal laboral de alta dirección del sector público. Así ha sido. Incluso ayer mismo, según reveló el intendente, acababa de presentar su contrato como director de escena de la ópera 'Norma', una coproducción del coliseo con el Teatro Real y la Asociación Bilbaína de Amigos de la Ópera (ABAO). Allí ya se recoge que su labor es de creación artística de dirección de escena.

A partir de ahora, y contemplando esta cláusula, el intendente podrá seguir al frente del centro de la ópera valenciano. Al final, ha aceptado las condiciones del Consell y continuará no sólo al frente del auditorio sino también como responsable del Centre de Perfeccionament Plácido Domingo.

Sobre el control del Patronato a sus trabajos externos, recalcó que no tiene «ningún problema» con que cada contrato pase de forma individual por ese organismo. «Esto es lo que me han pedido y lo que he aceptado. No tengo nada que esconder», dijo. E insistió: «No he firmado un contrato con un amigo sino con «el Gobierno de esta comunidad, con las máximas instituciones».