Las Provincias

«Erotismo e historia sí casan en una novela»

«Erotismo e historia sí casan en una novela»
  • La autora valenciana acaba de presentar 'Los límites de su consentimiento', un libro sobre una valiente mujer en la Xátiva de 1707

  • Yolanda León. Escritora

La escritora valenciana Yolanda León quiso reaccionar al auge de una literatura erótica, dice, al considerar que las historias no se ajustaban a la realidad. Personajes femeninos sumisos y hombres dominantes disfrazados de príncipes azules llenaban las páginas de unos libros que escapaban de las vivencias cotidianas de los seres humanos. Por ello, decidió rebelarse y escribir 'Los límites de su consentimiento' (Phoebe) una novela romántica, pero no al uso, en la que la protagonista, Isabel de Corverán, toma la decisión de utilizar su cuerpo para sobrevivir.

Aunque el lector debe situarse. Se trata de la Xátiva de 1707, la de la la invasión de las tropas borbónicas después de la batalla de Almansa. Un terrible coronel se presenta en sus tierras. Las tomará por la fuerza sí o sí. Quiere quedarse durante unos días y, si Isabel no cede, puede destruirlo todo. Así que ella toma la decisión de entregarse a él, en cuerpo y alma, para mantener a salvo a los suyos. Y lo hará durante siete días, con sus respectivas noches, en las que descubrirá que el sexo puede ser el arma más poderosa para derrotar a su enemigo.

«Erotismo e historia sí casan en una novela», confiesa León a LAS PROVINCIAS. Lo dice un volumen que, durante siete noches, desgrana las relaciones sexuales de los dos protagonistas principales. Un juego entre el placer y la lucha por la supervivencia lleno de realidad, tal y como pretendía la autora. Ha huido de dulcificar la relación que se establece entre ellos. Es casi como un acuerdo obligado en el que Isabel de Corverán no ve otra salida que dejarse 'ultrajar'. Después, descubrirá que su cuerpo y su inteligencia le ayudarán a descubrirse a sí misma. «Ella se plantea: voy a intentar apaciguar al lobo, a jugar mis cartas para salir viva de aquí», describe.

Y va más allá. «Desde el principio de los tiempos el sexo ha sido clave incluso para el poder. Desde la Francia de Luis XIV, o Luis XV y su famosa madame Pompadour... Siempre han existido esas mujeres que, a través del sexo, han sido capaces de ejercer el poder», asegura la autora. Y prosigue. «La he escrito como reacción a ese tipo de novelas que ponen a la mujer en un papel de sumisión y que son capaces de someterse a todo por amor. Como, además, a él nos lo describen como perfecto, puede hacer todo lo que quiera porque parece que está bien visto», asevera.

'Los límites de su consentimiento' se presenta como la novela más escandalosa del año. No obstante, y como afirma la escritora valenciana, se trata de un libro lleno de personajes que rompen los tópicos. «El coronel no es un héroe romántico. Es cínico. Es el villano de película que a muchas mujeres le resulta más atractivo que el héroe. Por mucho que sea despreciable, lo prefieren al protagonista», dice tras afirmar que «lo creé como ese prototipo de malo de película al que queremos cortarle el cuello pero que es un seductor. Nunca se convierte en un corderito. Se mantiene así de principio a fin», cuenta. De ella, la protagonista, destaca el hecho de que «no ve otra salida y se ofrece de buen grado a aquello que, de otra manera, va a ser tomado por la fuerza».

León insiste en que ha intentado «romper con todos esos tópicos» y que «los personajes sean coherentes con su época». Hasta el punto, recuerda, que el proceso por el que Isabel de Corverán descubre su poderosa sexualidad no es algo que surja de la nada. «Es un proceso por el que pasa este personaje. Su forma de pensar y de vivir es el de una mujer de su tiempo. Me he tomado una pequeña licencia a la hora de construir una Isabel instruida y acaudalada. Pero consecuente con las creencias de la época. Hay que tener en cuenta que, en aquel momento, todo lo que era sexo era pecado para una mujer. Ella sólo podía procrear. La esposa, en casa. Aunque se aceptaba que el marido tuviera sus amantes», narra. Y concluye: «Él hace que ella aprenda a disfrutar de su cuerpo y a utilizar ese placer como arma contra su adversario. Es un juego de poder que intento mantener durante la novela, hasta que llega el jaque final».

El lector deberá descubrir como termina esta historia de erotismo.