Las Provincias

Uno de los conciertos de la Orquesta de Valencia. :: irene marsilla
Uno de los conciertos de la Orquesta de Valencia. :: irene marsilla

El Palau de la Música planea reestructurar su plantilla sin tocar la Orquesta

  • Una auditoría detecta departamentos sobredimensionados y puestos de trabajo «sin contenidos» por lo que no se descartan despidos

Departamentos sobredimensionados, puestos de trabajo «sin contenidos», empresas privadas de cuyos servicios habría que prescindir, y otras que habría que contratar, falta de modernización en la formación de los empleados... Esta es la actual radiografía de la plantilla administrativa del Palau de la Música de Valencia.

Unos 73 trabajadores sobre los que se ha elaborado un minucioso documento que, sin embargo, no se hará público hasta que los responsables de la institución se reúnan tanto con los trabajadores, los sindicatos como con el Consejo de Administración del Palau. Y lo harán para poner en conocimiento un documento que, sin embargo, deja fuera a los miembros de la Orquesta de Valencia.

La concejala de Cultura y presidenta del auditorio, Glòria Tello, acompañada del director del Palau, Vicent Ros; el subdirector de gestión, José Manuel García; y el jefe de Recursos Humanos, Ignacio Rosat, dio ayer unas pequeñas pinceladas sobre lo que recoge el informe elaborado por la empresa consultora Altair por un importe de 19.000 euros. Lo hizo sin aportar datos concretos. No puso fechas y enarboló la bandera de la transparencia para defender un documento que llega a petición propia y que obliga a una reestructuración de la plantilla, aunque sin tocar la Orquesta. El argumento es claro: la formación musical que dirige Yaron Traub no requiere de un estudio para optimizar sus recursos, porque lo que necesita es más personal. La conocida como ley Montoro, en alusión al ministro de Hacienda, y que limita las contrataciones de los organismos públicos, impide contratar más músicos, aseguró Tello. De ahí que los gestores del coliseo busquen mecanismos con los que ampliar la Orquesta. Concretamente, el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) publicó las bases que han de regir la convocatoria para la constitución de una bolsa de trabajo de contratación de personal laboral temporal de profesores de varios instrumentos ya que no se pueden sacar plazas a oposición.

La auditoría detecta «deficiencias» organizativas y de gestión. Insta al auditorio a elaborar un plan estratégico donde se recojan las metas y objetos a cumplir para optimizar los recursos; recomienda que se elabore un manual de funciones y responsabilidades del personal, ya que el actual es «obsoleto, ambiguo y no se aplica» y detecta departamentos «sobredimensionados». También resalta la existencia de puestos «carentes de contenidos», la ausencia de un archivo y de una ficha con las funciones del personal actualizada y la necesidad de revisar el plan de prevención y riesgos laborales del organismo.

Ni la presidenta ni el jefe de Recursos Humanos quisieron detallar cuáles eran las recomendaciones concretas que sugiere el informe. Rehusaron especificar qué áreas o departamentos se van a ver afectados. Ni siquiera hablaron del posible ahorro que estos cambios en la planificación de las funciones de los trabajadores podría suponer para las arcas del auditorio. «Debemos reestructurar algunos departamentos e impartir la formación necesaria al personal para optimizar todos los recursos disponibles y que se adapten al Palau de futuro que todos queremos y deseamos», dijo Ros, para quien no es de recibo que el funcionamiento de los trabajadores está en niveles de los años 90. Pero el informe también habla de la externalización de servicios del Palau. Se hace en una doble vía, como explicó Rosat. Por una parte, se aconseja prescindir de empresas privadas para según qué acciones y actividades -que tampoco especificaron los responsables del coliseo-. Por otra, se sugiere la contratación de estas mismas mercantiles para suplir otras carencias en el funcionamiento del auditorio. ¿Qué sobra y qué falta en el Palau? Sus responsables tampoco dieron datos.

Con todo este mapa, la pregunta parecía obligada: ¿habrá despidos en la plantilla del Palau? «No lo sabemos», dijo Tello, aunque insistió en que su intención es «trabajar, no en términos economicistas como la empresa privada, sino en términos de empresa pública». «No puedo asegurar nada pero lo que sí puedo decir es que la intención de este equipo es intentar aprovechar al máximo los recursos de los que disponemos. Probablemente mucha gente cambiará de departamento para poder hacer su labor», argumentó.

Finalmente, Rosat aseguró que «lo primero que tenemos que hacer es solucionar lo más apremiante, que es el apartado de prevención y seguridad de los trabajadores, con el plan de autoprotección, plan de prevención de riesgos laborales y el organigrama preventivo, y después continuaremos por orden de urgencia».