Las Provincias

A vueltas con los festivales de cine

A vueltas con los festivales de cine
  • La conselleria destina 60.000 euros, la misma cantidad que inyecta directamente a Mostra Valencia, para ayudas a la celebración de encuentros audiovisuales de la Comunitat

  • Cultura impulsará un certamen de animación y pretende extender Cinema Jove a ciudades valencianas

¿Qué está sucediendo con los festivales de cine de la Comunitat? ¿Existe una política cultural definida sobre este tipo de encuentros audiovisuales? ¿Son un instrumento al servicio del fortalecimiento de la industria valenciana? El mapa cinematográfico de la Comunitat está sufriendo cambios y modificaciones.

El festival referente, en tanto que es el único reconocido por la Federación Internacional de Asociaciones de Productores de Cine (FIAPF), es Cinema Jove, que también dispone de mayor presupuesto (más de 500.000 euros) y depende directamente de la Conselleria de Cultura. Cinema Jove está sumido en un proceso de transformación no sólo por la renovación en la dirección, que ocupaba Rafa Maluenda desde hace 17 años, sino porque desde el Institut Valencià de Cultura (IVC) esbozan planes para dicho certamen, más allá de la gestión directa desde el IVAC (la organización ya no se adjudicará a una empresa y se prevé abrir bolsas de trabajo), como avanzó LAS PROVINCIAS.

«Cinema Jove debe seguir siendo el festival internacional de cine joven que es, apostando contundentemente por la nueva creación audiovisual, debe conectar más con la sociedad, expandirse por otras ciudades valencianas que pueden servir de satélites desde los cuales hacer más visible el festival, y debe poner esa fantástica plataforma de promoción audiovisual que es al servicio de los profesionales valencianos. No debemos convertirlo en una feria del audiovisual valenciano, pero tiene que sacar músculo para vender cine producido aquí y con artífices de aquí», explica Abel Guarinos. No es extraño que un certamen introduzca cambios. El darwinismo cultural exige modificaciones para garantizar la supervivencia. Cinema Jove empezó con cortometrajes, introdujo los largometrajes en la sección oficial, se fue desprendiendo del requisito de la juventud y fue ganando internacionalidad. Toda evolución implica riesgos y estos, a su vez, traen aciertos y errores.

En la cartografía de festivales audiovisuales, Cinema Jove no lo es todo. Cultura quiere impulsar un festival de cine de animación. Esta especialización no abunda en la oferta de la Comunitat Valenciana salvo por el Festival Internacional de Cortometrajes de Animación Cortoons de Gandia, que alcanzará su edición XIII en 2017. El lanzamiento de un certamen específico para la animación dependerá del presupuesto para el próximo año, pero el planteamiento denota que Cultura ha tomado nota de que las empresas dedicadas a la animación audiovisual están reconocidas en la industria nacional, tienen peso propio en el mercado extranjero y contribuyen a un sector que puede convertir a la Comunitat en referente.

El IVAC también se implicará en la versión valenciana de DocsMX, que antes se denominaba DocsDF y que arrancó el pasado 13 de octubre. No es casual el cambio nominativo. El festival internacional de cine documental, impulsado por el valenciano Pau Montagud, tendrá en Valencia una edición cero. DocsValencia se celebrará en noviembre, un mes donde también tendrá lugar La Cabina pero ambas citas no se solaparán. La Filmoteca acogerá proyecciones de documentales de DocsValencia, algunos de ellos valencianos, que aún no se han exhibido con anterioridad. Además, el Ayuntamiento de Valencia también tiene previsto colaborar en dicho certamen y ultima habilitar un espacio público, como la plaza del Ayuntamiento, para proyecciones.

Mención aparte merece Mostra Viva, que anoche celebró su gala de clausura en el Palau de la Música. En la presentación del certamen, la organización se reivindicó como un movimiento ciudadano pero lo cierto es que su presupuesto se nutre fundamentalmente de las ayudas de instituciones públicas. La Conselleria de Cultura aporta 60.000 euros, es decir, la misma cantidad que la conselleria destina previa concurrencia a la subvención de festivales audiovisuales, según la orden publicada recientemente en el Diario Oficial de la Generalitat Valenciana. Mostra Viva recibe la subvención directamente, sin acudir a la convocatoria. Guarinos explica que desde el Institut Valencià de Cultura «es difícil poder colaborar económicamente con los más de cuarenta festivales o encuentros audiovisuales. Si tenemos en cuenta que muchos de estos, los más pequeños, acostumbran a tener subvención de las diputaciones, nuestra intención es la de potenciar los que son capaces de generar un relato singular, de conectar con los públicos, con la ciudadanía, y también apoyar nuestra incipiente industria audiovisual valenciana».

A juicio del responsable del IVC, antes CulturArts, Mostra Viva tiene un relato propio vinculado con el Mediterráneo. «Si bien es cierto que los responsables de Mostra Viva se reivindican como un movimiento ciudadano, no menos cierto es que los que están al frente de la organización del festival son estupendos y reconocidos profesionales de las artes, en una inmensa mayoría procedentes del cine valenciano, como Vicente Tamarit, Giovanna Ribes, etcétera. Son nombres indispensables de nuestro cine. Es, por tanto, un colectivo con buenos profesionales al frente».

Más apoyo institucional

Guarinos reconoce que el IVC debería llegar a más. «Es lógico que los festivales de Alicante, Elche o l'Alfàs del Pi, por citar algunos, merecen mucho más apoyo de la administración autonómica del que hasta ahora han recibido del IVAC o de CulturArts. Por este motivo, las ayudas a festivales, que ya crecieron mínimamente en estos dos últimos años, en 2017 verán incrementado tanto su presupuesto total como la aportación máxima por beneficiario, que ahora sólo está en 6.000 euros máximo. La importancia y la relevancia actual de estos festivales se tendrá en cuenta en el momento de tejer una red de festivales de cine y audiovisual que pueda de una u otra manera atender todo el territorio de la Comunitat».

La Cabina no cuenta con ayuda directa de la Conselleria de Cultura, pero por primera vez ésta se involucra a través de la dirección general. Esta implicación se suma a la colaboración que brindó CulturArts en ediciones anteriores. Este año el IVC corre con una parte de los gastos al ser el Rialto sede de las proyecciones, como el pago de derechos de las películas, las subtitulaciones, etcétera. Un coste que está valorado en torno a 10.000 euros.

El festival internacional de mediometrajes de Valencia, organizado por el Aula de Cinema de la Universitat de València y dirigido por Carlos Madrid, encara su novena edición con una gran gala de inauguración que se celebrará el jueves 3 de noviembre a las 20.30 horas en el Palau de les Arts. «Este año son varios los platos fuertes que conforman la programación que, durante 11 días, inundará la ciudad del mejor cine de entre 30 y 60 minutos. Entre ellos está el mediometraje que formará parte de Sección Amalgama, 'Junun', documental del director Paul Thomas Anderson ( 'Boogie Nights', 'Magnolia', 'Pozos de ambición') y protagonizado por el guitarrista de Radiohead, Jonny Greenwood», según la organización.

El festival «crece año tras año, prueba de ello es la gran cantidad de películas recibidas, más de 380, de las cuales se han seleccionado 25 de 13 nacionalidades diferentes (Francia, Austria, Macedonia, España, Polonia, Finlandia, Chile, Alemania, Georgia, Rusia, Grecia, Estados Unidos y Bélgica) para la sección oficial».

Algunos de los mediometrajes del certamen han pasado por festivales internacionales y han conseguido diversos galardones, lo que da muestra de la calidad de las películas seleccionadas en La Cabina, como 'La Gruta', ganadora del Premio de Prensa y Mención Especial del Jurado del Festival de Clermont-Ferrand 2016; 'Limbo', seleccionada en la Semana de la Crítica de Cannes; 'El secuestrador de perros', premio Mejor Guión en el Rhode Island International Film Festival 2016; 'Storm Cells', Mención Especial en el Festival Internacional de Cine de Huesca 2016; 'San Cristóbal', Premio Teddy en la Berlinale 2015; 'El día de la abuela', Premio del Público en el Festival Internacional de Cine de Varsovia 2015; o 'El Funeral', Segundo Premio del Público del Festival de Clermont-Ferrand 2016.

¿Qué peso tienen los festivales a la hora de vertebrar o servir de herramienta al sector audiovisual de la Comunitat? «El Institut Valencià de Cultura debe ser capaz en 2017 de juntar bajo un mismo paraguas a esos indispensables festivales de cine que afortunadamente ya tenemos diseminados por toda la Comunitat», responde Guarinos. El Circuit Cultural Valencià se plantea como la herramienta «básica para hacer llegar con regularidad la producción audiovisual valenciana más allá de las torres de Quart y de Serranos, pero también se necesita del tirón mediático y social que generan los festivales en momentos puntuales del año, allí donde se realizan», añade el responsable del IVC.

A los certámenes cinematográficos sólo los salva el público, que no es fácil ganárselo, pero también necesitan apoyo económico, planteamiento certero y profesionales en sus equipos. La Mostra de Valencia lo intentó durante tres décadas. El Festival de Cine de Peñíscola hizo lo propio durante 20 años. Ambas citas ya no se celebran después de que las instituciones públicas decidieran clausurarlos aludiendo a problemas económicos.

Pese a la desaparición de algunos certámenes, la Comunitat acoge más de 40 eventos cinematográficos. El más veterano es el Festival Internacional de Cine de Elche, también figuran recién llegados, como el Antonio Ferrandis que arrancó esta semana en Paterna. En la radiografía festivalera destacan decenas de localidades valencianas que encuentran unos días en el calendario para entregarse a los cortometrajes, a los documentales, a la animación o a los largometrajes.

Toda muestra audiovisual suele dejar un poso cultural. Otra cosa diferente es que el festival se convierta en referente de la ciudad, sirva a la industria del sector y conquiste al público.