Las Provincias

«En la UME ponemos la capacidad militar en beneficio directo de los ciudadanos»

vídeo

El teniente coronel Javier Moreno, jefe del III Batallón de la UME, en la sala de comunicaciones de la unidad con base en Bétera. :: damián torres

  • El jefe del III Batallón advierte que hay fuegos que «ni con cinco UMEs se pueden controlar» y recuerda que la mayor movilización del Ejército fue en Cortes y Andilla

A los 14 años, el niño Javier Moreno quedó marcado por La Edad Prohibida de Luca de Tena. «Te quita muchas tonterías». Hoy, con 48, es un teniente coronel que ha vivido los horrores de la guerra, la pérdida de compañeros y las recientes catástrofes que han sacudido España. Se reconoce «apasionado» de su trabajo y «copión de las buenas maneras de superiores y subordinados». Es el jefe de del III Batallón de la Unidad Militar de Emergencias (UME). «Valencia es ahora mi tierra», asegura satisfecho con su destino. Bétera, su otra casa.

¿Se veía de niño rescatando, achicando agua o apagando incendios?

No. Pero sí en plan aventura y saltando de paracaídas, defendiendo y atacando.

¿Y cómo surgió la vocación por esta unidad?

La UME nace en 2005. Era interesante poner las capacidades militares en beneficio directo de los ciudadanos.

¿Cuál es el perfil de su gente?

Igual que cualquier militar. Físicamente se requieren cualidades extraordinarias y también voluntad de servicio y pasión. Son necesarios cinco años de experiencia en otras unidades de las Fuerzas Armadas y superar pruebas físicas, reconocimiento psicológico y una entrevista personal. Suele haber unos 80 aspirantes por cada vacante.

Cada vez se moviliza más a la UME por incendios forestales en la Comunitat. ¿Se está agravando la magnitud de nuestros fuegos?

Sí. Hemos tenido años muy malos. Este verano se nos ha requerido más veces que en el anterior. Cada vez salen incendios más complicados por la mezcla del fuego con urbanizaciones y viviendas.

¿Puede llegar el fuego a ser como una guerra?

Nuestros militares se preparan igual para la guerra que para dar respuesta a cualquier emergencia.

¿Son insuficientes los medios autonómicos de extinción?

No. La Generalitat tiene unas capacidades extraordinarias. Emergencias va a ser una referencia a nivel de España. Cuando llegamos aportamos nuestras capacidades, pero hay fuegos que ni con cinco UMEs se pueden controlar. En el incendio de Bolulla las autobombas eran inútiles. Había que legar a pie a donde estaba el fuego.

¿Qué salvamento le ha dejado una huella personal?

El incendio de la Sierra de Gata, en Cáceres. En él falleció nuestro cabo primero Alberto Guisado. También el terremoto de Lorca, una intervención dura y con más de seis meses de trabajo. Y no puedo olvidar los voraces incendios de Cortes de Pallas y Andilla. Todo lo que teníamos estaba allí.

En la Comunitat, ¿teme más al fuego o a las inundaciones?

A las inundaciones. Sin duda. Si son serias nos producirán más daños materiales y personales que un incendio forestal. Es un riesgo latente. Más temprano o más tarde va a suceder. Estamos ya en alerta.

¿Qué hace la UME cuando no está cubriendo una emergencia?

Instruirse. Con mayúsculas. Entrenamiento todos los días de la semana. Es la clave del éxito.

¿Qué debe mejorar la Administración o la ciudadanía en prevención de catástrofes?

En los incendios el ciudadano tiene aún mucho que aprender a la hora de evitar riesgos. La Administración siempre tiene margen de mejora: nuevos materiales, más coordinación...

¿Teme a algo un jefe de la UME?

Mi miedo es que en una intervención o en instrucción suframos una baja o alguien se vea afectado. Hay momentos en que el riesgo obliga a modificar o incluso abandonar una misión.

Confiésenos la orden más difícil que ha tenido que dar.

No la recuerdo. Tenemos muy metido en los genes cómo y cuándo hay que intervenir.

Descríbase como jefe.

Me gustaría ser un buen líder. Y mi batallón es lo que más me motiva.