Las Provincias

Chimo Bayo. :: lp
Chimo Bayo. :: lp

El 'bakalao' resucita en novela

  • El discjockey valenciano, que presenta hoy el libro en las Naves, reivindica «la diversión y libertad» de aquellas noches de música y excesos

  • Chimo Bayo debuta en la literatura con ayuda de Emma Zafón en 'No iba a salir y me lie', ambientada en la ruta 'destroy'

«Chiquitan chiquititan tan tan/Que tun pan pan que tun pan que tepe tepe/Pan pan pan que tun pan que pin/Chiquitan chiquititan tan tan...» Quién le iba a decir a Chimo Bayo (Valencia, 1961), autor del párrafo anterior (el célebre inicio de 'Así me gusta a mí), que justo 25 años despues de la mítica canción publicaría una novela. Si alguien se lo comentó lo más seguro es que lo olvidara porque los protagonistas de la ruta del 'bakalao' no lo recuerdan todo. ¡Cómo para acordarse! El propio discjockey lo asume: «Tengo lagunas. Han sido 25 años pinchando con sus malas noches y sus malas gentes, pero ya está hecho».

Arturo Pérez Reverte definió la ruta del 'bakalao' como el fin del mundo. A Bayo nadie puede quitarle lo bailado y lo pinchado en el apocalipsis valenciano. Ahora lo cuenta junto a la periodista Emma Zafón (Castellón, 1987) en 'No iba a salir y me lie' (Roca Editorial), que se presenta esta tarde en las Naves de Valencia. La ruta 'destroy' resucita en una novela cuya historia está protagonizada por Toni y Paco, dos cuarentañeros que vivieron los años del 'bakalao' y se marcan como objetivo recuperar la movida valenciana. Una idea que para Bayo demuestra que «aunque uno crea que está acabado, se puede ser feliz. La novela es muy loca, kamikaze, endiablada, divertida y emocionante».

No es la primera obra de ficción que se fija en aquellas noches de música techno, templos discotequeros (Spook, Puzzle, Chocolate...), drogas sintéticas y todo tipo de excesos. Carlos Aimeur publicó hace un año 'Destroy. El corazón del hombre es un abismo' (Drassana) y hay otras publicaciones en marcha sobre la ruta, como la de Luis Costa. Dentro y fuera de la literatura, Bayo reivindica la ruta del 'bakalao': «Estoy muy orgulloso de aquella etapa. Fue algo irrepetible, que merece ser recordado con diversión. Fue un momento de frenesí, libertad y felicidad. Me siento privilegiado por haber vivido aquella etapa». El pinchadisco lamenta que se haya «estigmatizado» aquella época: «Que sí, que hubo mucha gente que se quedó por el camino, pero como en otros movimientos sociales o fenómenos masificados». Él está vivo para contarlo y así lo hace en 'No iba a salir y la lie', un título que refleja «un canto a buscar la felicidad sin hacer mal a nadie», matiza.

Es categórico: «La ruta del 'bakalao' está en nuestro ADN». Quizá es una afirmación exagerada, ¿no? «No», responde rotundo. «Muchas parejas se conocieron en la ruta y me han presentado a sus hijos», destaca. Y como broma o no suelta: «Tendría que haber una fotografía mía en todas las salitas de casa. Soy parte de la familia».

Siente más miedo hoy que hace 25 años. Teme que la novela no funcione y esa presión no la tenía en 1991. «Con el primer disco quería hacer algo distinto, nadie confiaba en mí ni me hacían caso. Antes era todo más irreal», explica. Tampoco quiere hacer dinero, asevera, con la novela.

La ruta no volverá nunca. El fin del mundo 'bakala' desapareció. «Fue una cuestión política», sentencia Bayo, quien hoy también presentará en las Naves el videoclip de su último disco, que sale a la venta mañana. «Faltaron políticos visionarios que supieran transformar y subir el nivel de la movida valenciana para adaptarla al siglo XX. No hubo visión de futuro, Ibiza lo aprovechó y me gustaría que la gente se preguntara por qué», lamenta.