Las Provincias

Lo mejor, los novillos de Peña

Borja Álvarez dio la única vuelta al ruedo de la tarde en Valencia. :: aplausos
Borja Álvarez dio la única vuelta al ruedo de la tarde en Valencia. :: aplausos
  • Borja Álvarez da la única vuelta al ruedo en un festejo excesivamente gris. Los anti volvieron a conculcar los derechos de los aficionados

  • Los espadas desaprovechan la oportunidad en el cierre de temporada en la plaza de toros de Valencia

valencia. Demasiado poco. Nada. Difícil de defender como espectáculo la novillada de ayer. Los tres chicos, representantes de las escuelas de las tres provincias, Álvarez, Gallo y Sedano, no pasaron la prueba. Y bien que lo siento. En realidad no pasaron de los apuntes y de las buenas intenciones que ayer, al menos ayer, acababan indefectiblemente diluidas en una desesperante vulgaridad. Decir otra cosa sería equivocar a los chicos. A Valencia se viene con otro bagaje artístico, con más ánimo y actitud más ambiciosa. Eso, o no se viene. Todo lo contrario habría que decir del ganadero, Fernando Peña, criador originario de Castellón cuyas dehesas se encuentran en tierras castellanas, que se presentaba en la capital en día tan señalado como el de ayer, así que como la ocasión obligaba envió un encierro de buena crianza, excelente presentación y buen juego en general, dos ellos, segundo y tercero sobre todo, de magnífico juego. Lo necesario para rendir una plaza. Y no los aprovecharon.

Se trataba del Día de la Comunitat que, mientras no venga alguien y ordene lo contrario, es la fecha en que Valencia le echa el cierre a la temporada taurina. Así que siguiendo la tradición y el protocolo, antes de que las cuadrillas rompiesen filas sonó el himno regional que el respetable escuchó puesto en pie, en medio de un respetuoso silencio en la plaza sólo roto por el cascabeleo de los rocines del arrastre, bonita música, y por los alaridos de un grupúsculo de anti que vociferaban gritos e insultos desde el exterior. Otra tradición, la de la injuria y la mentira de estos inquisidores del siglo XXI, que atenta abiertamente contra el honor y los derechos de quienes asisten libremente a la corrida sin que, infortunadamente, haya autoridad que lo evite. Ni un amago, ni una consideración, hacia los derechos de los aficionados que una vez más reciben trato de segunda así sea el Día de la Comunidad.

De la novillada está dicho todo. Poco más de media entrada, lo más destacado corrió a cargo de Borja Álvarez, que aprovechó su larga experiencia para mostrarse técnicamente correcto. Mató a su segundo de media estocada de efectos espectaculares y tras una petición de trofeo dio la única vuelta al ruedo de la tarde. Aitor 'Gallo', que sacó muletazos estimables en su excelente primero, nunca logró darle continuidad a los trasteos y anduvo desafortunado con la tizona. Asignatura que tampoco aprobó Sedano Vázquez, que se mostró excesivamente conservador. Mayor consideración obtuvieron las cuadrillas. Montoliu, que bregó con brillantez en la lidia del sexto, saludó para corresponder a los aplausos tras parear al tercero tras una torerísima preparación. También fueron aplaudidos Carrasco y Valentín Ruiz. No dio más de sí la tarde. Y bien que lo sentimos.

Ponce cierra en Zaragoza

Enrique Ponce concluirá su campaña europea de este año el próximo martes en Zaragoza, donde está anunciado junto a Cayetano y López Simón para lidiar una corrida de Juan Pedro Domecq. El valenciano llega a la Feria del Pilar en un excelente momento artístico, dispuesto a coronar por todo lo alto una temporada en la que ha cuajado grandes obras en plazas como Madrid, Sevilla, Toledo, Istres, Santander, Gijón, Bilbao, Albacete, Logroño o Salamanca. Incombustible el maestro, que este año ha cumplido veintiséis años de alternativa y veintisiete temporadas ininterrumpidas en activo ocupando los primeros puestos del escalafón.

Por otro lado, el novillero extremeño Mario Palacios cortó una oreja en la novillada celebrada ayer en la plaza de Las Ventas de Madrid. El diestro, volteado por un sobrero de Ave María, no se amilanó en ningún momento y paseó el trofeo tras una labor esforzada y valiente. El susto de la tarde lo dio David Martín, que a la salida de una serie cayó desplomado y quedó inerte en el ruedo.

Tras los lógicos momentos de angustia de los presentes, el novillero recobró la consciencia y remató su labor, pero pasó a continuación a la enfermería, de donde ya no volvió a salir para ser atendido de un 'síncope', tal y como reflejó el parte facultativo. Por ello, el tercer integrante del cartel, Tulio Salguero, hubo de lidiar tres novillos, siendo ovacionado en dos de ellos.