Las Provincias

Siete de cada diez artistas valencianos viven con menos de 500 euros al mes

  • Un estudio revela que el 58% de los actores y bailarines de la Comunitat está en paro, diez puntos más que la media estatal

Los tres últimos años, 2014, 2015 y 2016, han sido devastadores para el sector audiovisual y de las artes escénicas de la Comunitat. La precariedad está instalada en los profesionales de la región. Más de la mitad, concretamente el 58%, está en paro. Un dato más que alarmante si se tiene en cuenta que la media de desempleo nacional se sitúa en diez puntos por debajo.

Un estudio elaborado por la Fundación Aisge, presentado ayer en Valencia, ha sido el encargado de volver a mostrar la preocupante situación socio laboral que padecen estos trabajadores. Un hecho que pone de relieve, además, que siete de cada diez profesionales valencianos vive bajo la línea de la pobreza. Concretamente, este porcentaje engloba a los artistas que no obtuvieron ningún ingreso o los que, habiendo conseguido trabajar en algún tipo de proyecto relacionado con su profesión, no superaron los 6.000 euros anuales (500 euros mensuales de media). El porcentaje de artistas por debajo de la línea de la pobreza asciende hasta un «terrible 88 por ciento en el sector audiovisual», apuntaron. Una de las causas principales, alertaron los responsables del texto, ha sido el cierre de RTVV. Solo la situación entre los bailarines es menos preocupante, con un 40 por ciento de encuestados por debajo de este umbral. De ese 70%, otro 17 % del total de artistas se sitúan en la franja de lo que ellos consideran situación precaria, con ingresos medios entre 500 y 1.000 euros al mes. Quienes superan la condición de mileuristas son únicamente el 13% restante.

En lo referente al total de ingresos (los propios de la profesión artística y aquellos obtenidos mediante otros empleos), los autores del informe denuncian que cerca de la mitad de los encuestados se puede considerar pobre, el resto vive «en precario». Es decir, sólo el 27% de los intérpretes valencianos disfrutan de una posición desahogada con un mínimo de 1.200 euros de retribuciones totales al mes.

El coautor del Informe Socio laboral sobre el colectivo de actores y bailarines en España, Iván Arpa, y la coordinadora técnica de la Fundación Aisge, explicaron ayer las conclusiones obtenidas tras encuestar a más de 3.280 profesionales, de los cuales 138 provenía de las tres provincias valencianas. Las respuestas de todos ellos dieron como resultado no sólo que el 58% de ellos está desempleado sino que, por sectores, los números varían. En lo que respecta a los artistas del audiovisual, el panorama «adquiere tintes muy negros», aseguran sus responsables. El paro asciende al 75% en ellos. Entre los actores y actrices de teatro, el dato se sitúa en torno al 56% mientras que en el caso de los empleados en el ámbito de la danza y del doblaje no llega al 30%.

Los impulsores del estudio destacaron la incertidumbre laboral en la que trabajan los profesionales del sector cultural. La precariedad y la falta de trabajo les obliga a buscar otros empleos que complementen sus ingresos. Cuatro de cada diez artistas de la Comunitat recurre a otros trabajos con los que llegar a fin de mes. La cuarta parte de ellos consigue ocuparse en labores más o menos relacionadas con su profesión como la enseñanzas artísticas, la producción de espectáculos y distintos proyectos audiovisuales. Sin embargo, el resto se conforma con empleos de otra naturaleza, «como puestos en hostelería, azafatos... sin conexión con las artes escénicas», afirmó Arpa.

Otro de los datos significativos que arroja el estudio es que el 13% de los encuestados trabaja «habitualmente» sin contrato, un índice que se eleva al 17% en el caso de los intérpretes de teatro.

El IVA cultural y la falta de una política de cotización que tenga en cuenta las particularidades de la profesión artística, como la intermitencia a la hora de participar en distintos proyectos, debería tenerse en cuenta a la hora de establecer las condiciones laborales de los artistas, argumentaron desde la Fundación Aisge.

El presidente del Sindicat dActors i Actrius Professionals Valencians (AAPV), Ximo Solano, quien acudió ayer a la presentación, tomó la palabra para resaltar la «amateurización» de la profesión en el Comunitat y la falta de políticas públicas lastran la situación. «Nuestra profesión no se considera un sector industrial. Los políticos obvian que somos capaces de producir economía», aseveró.

El informe, además, destaca ciertos aspectos no cuantificables en números pero que trazan el marco de referencia en el que viven los trabajadores valencianos. Elementos como el aumento de la inseguridad laboral y el miedo a enfrentarse a situaciones abusivas a la hora de participar en un proyecto. También exigen una regulación protectora de sus derechos laborales, denuncian el abandono de las artes escénicas por parte de la administración pública e insisten en la gravedad de su situación, que les lleva a muchos de ellos a no obtener ni 500 euros al mes.

Frente a los datos tan desalentadores que resaltan las duras condiciones de los artistas de la región, la Comunitat, no obstante, está por debajo de la media en lo que se refiere al paro femenino. El 59% de ellas no tiene trabajo frente al 56% de los hombres, un agravio comparativo que no es «tan sangrante como en otras autonomías». Aunque las artistas siguen cobrando menos.

Si hay un dato positivo a destacar es que la Comunitat, al menos, es la primera en lo que se refiere a talento precoz y los profesionales valencianos, el 41% de ellos, obtiene su primer empleo antes de cumplir los 18 años.