Las Provincias

Jonás Trueba, ayer, en Valencia. :: damián torres
Jonás Trueba, ayer, en Valencia. :: damián torres

Jonás Trueba: «Tengo la sensación de que cada película es un vértigo»

  • El cineasta madrileño presenta en Valencia 'La reconquista', una cinta sobre el paso del tiempo, la pareja y el primer amor

  • Jonás Trueba Director

Nadie sabe nada de su propio amor. Se tararea en 'La reconquista', la cuarta película de Jonás Trueba (Madrid, 1981). Y, por extensión, pocos saben de su propia vida e incluso del cine. Todos nos sentimos principiantes, o al menos, experimentamos esa sensación de inexperiencia, aunque se cumplan años o se domine el terreno. «Haber hecho tres películas permite anticiparte a cosas, pero no tengo la sensación de controlarlo todo, más bien al contrario, cada vez soy más consciente de hasta qué punto no sé nada. Me gusta la sensación de que cada película sea un vértigo. Me inquietaría afrontar una película sabiendo cómo hacerlo todo. Me motiva preservar el lado 'amateur' o de principiante que profesionalizarme. No siento más sabio, pero sí más relajado», afirma el cineasta, que como espectador defiende las cintas que emulan la imprevisibilidad de la vida.

«El cine se vincula mucho con lo que se te escapa o que no sabes muy bien cómo atraparlo. Esta es la relación más bonita del oficio. En 'La Reconquista' tenía la sensación de que no venía a dirigir la cinta, sino que iba a estar en ella», añade el director, que presentó ayer su último trabajo en los cines Babel de Valencia.

«'La reconquista' quizá sea mi película más reflexiva, con una estructura más pensada y con mayor peso del guión», apunta el director, para quien cada prouducción empieza como «una intuición, una carta a enviar a espectadores que jamás conoceré».

La complicidad de Itsaso Arana y Francesco Carril lleva el peso de la cinta. «El principal trabajo que hago con los intérpretes es previo, es decir, hablo mucho con ellos. No me gusta dejarles desnudos en este sentido», señala. En la película, que aborda el paso del tiempo y la pareja, se recrea el primer amor de la adolescencia con exquisita naturalidad debido al trabajo de los jóvenes actores Candela Recio y Pablo Hoyos: «Hablé más con ellos que con nadie del equipo».

Parafrasenado el título del largometraje con el que logró el Goya a mejor director novel, se podría decir que todas las películas de Jonás Trueba hablan de él. «Si puedo introduzco en las películas las cosas que para mí han sido inspiradoras. Me gusta hacerlo de forma orgánica como integrando las fuentes», explica. Es el caso del libro 'La montaña mágica', de Thomas Mann, aunque también hay referencia a 'Crímenes imaginarios', de Patricia Highsmith. En el terreno musical, Rafael Berrio es el protagonista absoluto, como Tulsa lo fue en 'Los exiliados románticos'. Pero Trueba se muestra cauto al hablar de sus referencias cinematográficas. «Me cansa un poco, pero ¿hasta qué punto detectar los referentes de mis películas interesa al espectador? Estoy encantado de hablar de cine, pero ver una película es una experiencia más allá de las comparaciones de los críticos o periodistas».