Las Provincias

La escritora, Inma Chacón, en Valencia.
La escritora, Inma Chacón, en Valencia. / IRENE MARSILLA

«Saco a la luz el dolor silencioso de muchas mujeres»

  • La nueva obra de Inma Chacón, 'Tierra sin hombres', es un homenaje a las «viudas vivas» que existieron y existen alrededor de todo el mundo

Una carrera consolidada y seis novelas publicadas pero para Inma Chacón está última «es su gran obra». 'Tierra sin hombres' es un altavoz al sufrimiento invisible que muchas mujeres vivieron en el siglo XIX al sentir que no tenían marido aunque este siguiese vivo. Los viajes en busca de una vida mejor las dejaba años abandonadas al cargo de una familia. Hoy en día, no son las emigraciones sino la falta de comunicación la que crea «viudas de vivos». El amor, la traición, la superstición y la intriga tampoco faltan en esta novela «clásica, reflexiva y con mucho ritmo».

¿De dónde nace esta historia ambientada siglos atrás, pero que a l vez refleja una realidad de las mujeres de la actualidad?

Nace de escuchar el relato de la abuela de un amigo que era «viuda de vivo». Me basé en las obras de Torrente Ballester, me documenté durante dos años y me di cuenta de que todavía hay mujeres que lo sufren, aunque tengan al marido ala lado. Existe una gran falta de comunicación en las parejas de hoy en día, y eso cambia el panorama de la viudez física, por la ausencia emocional. Es una obra atemporal, cualquier mujer puede identificarse con la perdida de algún miembro de su familia por causa de la emigración.

Antes perdían a los hombres y, en la actualidad, son los hijos los que se van en busca de trabajo, ¿las madres siempre sufren y se sacrifican por la familia como se describe en la obra? ¿Quiere evidenciar el valor de la mujer?

Claro, quiero sacar a la luz las historias de mujeres que además de luchar, han llevado el dolor a escondidas. Los hombres también padecen, pero su sufrimiento siempre ha sido más visible y lo han querido evidenciar, pero el de las mujeres en cambio es silencioso como el de Rosalía, Elisa y Sabela y eso tiene mucho valor. Son heroínas silenciadas e invisibles que existieron y existen en el mundo real.

¿Ha vivido usted en sus propias carnes una trama parecida?

Sí. Mi familia se trasladó de Extremadura a Madrid. Mi madre tuvo el coraje de mudarse con 9 niños y de luchar cuando se quedó viuda de verdad. Para mí, mi madre es siempre un referente y por eso cuando quiero hablar de mujeres fuertes como las protagonistas de la novela, me baso en ella.

Las pasiones y el querer son el hilo conductor de la historia ¿Es el amor la condena de estas 'viudas vivas'?

Es la condena o la liberación también. La primera opción es la que experimentan algunos personajes del libro por tener un amor no correspondido o mal entendido, pero en cambio, para otros el amor verdadero es un sentimiento que libera. Así debe de ser. Esta novela es de mucho amor.

Por tanto, una trama de amor e intrigas familiares pero también de costumbres, valores y tradiciones de finales del siglo XIX. ¿Qué queda de todas ellas?

Tradiciones quedan muchas aunque parezca que están olvidadas. En muchos lugares de España, por ejemplo, se acude a las curanderas para, entre otras cosas, quitar una verruga que no se va con medicina convencional, tal y como relato en el libro. Otras costumbre, como los matrimonios concertados, cambian. Pero sobre todo persisten valores como el de la superación. Con la crisis actual la gente ha hecho cualquier cosa para poder alimentar a los suyos, como hace Rosalía en la obra.

En el libro se habla mucho de las supersticiones tan comunes en esos tiempos. ¿Es usted supersticiosa?

Todos en mayor o en menor medida lo somos, es más, cada hoja de esta novela está escrita bajo la protección de un amuleto, una figa, que me regaló un prima gallega cuando estuve en su casa para documentarme. Me ayudó y se la cedí a unos de mis personajes como podréis leer.

Descripción detallada de los paisajes de Galicia pero, sin duda, el mar es el protagonista. ¿Es el muro para las mujeres del texto?

El mar es la metáfora del silencio y de la ausencia. Es el agujero negro por el que desaparecían los hombres. Pero por ejemplo nunca hubiera hablado así del Mediterráneo. A través de él llegaron a España los fenicios, los griegos, los romanos... Es un mar que nos ha traído cosas, a diferencia del Atlántico. El mar pues, que representa algo que ya no tiene retorno.

Un final justo o injusto los lectores decidirán pero, ¿una lección de vida?

Sin duda es una novela que hace reflexionar y eso es lo que los autores queremos provocar, que nuestro viaje interno también lo haga el lector. Yo no me considero nadie como para dar lecciones pero la historia de esas mujeres sí lo son.