Las Provincias

Los grandes 'Bosques' de Russafa

Puesta en escena de los actores de 'No som Ningú' en el festival Russafa Escènica. ::
Puesta en escena de los actores de 'No som Ningú' en el festival Russafa Escènica. :: / LP
  • El festival Russafa Escènica cierra su VI edición con una gran calidad de los trabajos exhibidos

  • Una de las mejores obras fue 'No som ningú', sátira trepidante e ingeniosa en la que destaca la escenografía de Xavo Giménez

El festival Russafa Escènica cerró su sexta edición y sus 'Bosques', las obras largas, certificaron la mayor calidad de los trabajos exhibidos.

Uno de los mejores fue 'No som ningú' de Els Indecents. El texto de Isabel Martí y Miquel Vinyoles es una comedia fabulosa con una estructura nada convencional. Comienza con una pareja alocada huyendo hacia la frontera escapando de una epidemia, 'el mal verde'. El centro será el juicio a la empresa responsable y desde él se desarrollan escenas dinámicas con saltos espaciales y temporales con transiciones como fundidos cinematográficos, donde los actores cambian la escena y el vestuario hasta construir otra distinta después de comenzada cada declaración. La ridiculización sainetesca de algunas profesiones (periodistas, magistrados y funcionarios) y tipos (simpática mamá que lleva de todo 'por los niños') aumenta el deleite con esta sátira trepidante e ingeniosa. A destacar también la escenografía de Xavo Giménez y el extenuante trabajo solvente de los cinco actores. Alocada y absurda metáfora social a lo Billy Wilder.

Muy valiente es 'Joc de xiquetes', con la compañía Bullanga. El texto del joven Adrián Novella, con gran interpretación de Sara Gumbrecht y Vicent Domingo sin desmerecer al resto de actores, se representó en la escuela infantil 'El Patufet'. Es una reunión de los padres de los alumnos con la directora. Su trato enseñando las instalaciones hace sospechar de algo que saldrá a la luz cuando dos parejas de padres lo revelan. Igual que en la anterior obra del autor, 'Maruschka', el espectador es parte del espectáculo. Baila y come pero la realidad no es alegre: existe una acusación de pederastia contra un maestro. Inspirado en un suceso real, cuestiona las contradicciones hipócritas de la educación, familiar y escolar. Los padres también son responsables de sus deficiencias. Tensión de miedos cotidianos.

Muchas veces nos quejamos de la inexistencia de un teatro para el interés los adolescentes. El festival lo ha tenido con 'Halloween Party' de Borja López Collado con Triangle Teatre. Llena de toques atractivos para ellos: fiesta de Halloween, amores juveniles, personajes tipo divertidos, música, baile, humor, participación interactiva del público, sustos, asesinatos, energía interpretativa, y diálogos simples. El 'friki', la animadora boba, el musculitos chulesco, la chica fea y un enigmático personaje disfrazado de Muerte, construyen esta comedia juvenil amena y muy bien interpretada. Guste o no, cumple sus objetivos. Para institutos.

Opuesta es 'La oscuridad'. Opera prima de José Zamit, es una historia de terrores sociales. Los jóvenes de un campamento viven experiencias duras y la represión de los monitores entre conflictos individuales y colectivos, hasta enlazar con un sentido social al final. El miedo a la oscuridad se acaba diluyendo en las consecuencias de los juegos y los actos. Con la maravillosa niña Emma Zamit de introductora y una iluminación acorde, posee escenas estupendas. Nos queda el sentimiento de haber podido ser una obra más compacta porque la transición al desenlace es brusca, dando la sensación de mostrar el mensaje antes que dejarlo fluir. Los jóvenes actores cumplen aunque se noten diferencias en su formación.

Estos montajes merecen un salto al escenario convencional. No nos olvidaremos de ellos ni de un festival que permite abrir la escena a tanta juventud valenciana. Necesario e imprescindible.