Las Provincias

«Sólo se vive una vez... y es esta»

El polifacético artista Luis Piedrahita en una visita reciente a Valencia. :: irene marsilla
El polifacético artista Luis Piedrahita en una visita reciente a Valencia. :: irene marsilla
  • El nuevo show del humorista Luis Piedrahita llega a la Comunitat para demostrar que no hay que esperar para disfrutar de la vida

Desde pequeño lo tenía claro, los escenarios iban a ser su segunda casa. Artista de los pies a la cabeza, igual escribe un libro que dirige una película, pero el humor y la magia han sido siempre su fuerte. Así es Luis Piedrahita. Una mente que nunca para y siempre crea, porque como quiere dar a entender en su nueva obra, «sólo se vive una vez... y es esta, no hay que esperar a que llegue».

El espectáculo lleva por nombre 'Las amígdalas de mis amígdalas son mis amígdalas'. No se sabe si es un título o un trabalenguas, pero como jugador profesional con las palabras consigue una vez más su objetivo, «despertar ya con la cabecera una sonrisa» que evidencie su pasión por «el ingenio literario». Pero esto tan sólo es la antesala de un espectáculo que promete «mucha, mucha risa. Tanto que se recomienda venir orinado de casa para no tener un incidente en las butacas», así de literal y convencido lo afirma Piedrahita.

Su buen humor, que siempre se contagia, desactivará la envidia y la desconfianza, y según sentencia, «está demostrado que todo aquel que viene a ver el show sale mejor de lo que entró». Así es 'Las amígdalas de mis amígdalas son amígdalas de mis amígdalas' que llega al teatro Olympia y después viaja a Gandia y Torrent.

«Sin duda, la Comunidad Valenciana es la zona de España en la que más he trabajado. Precisamente esta obra nació porque toda Valencia ya conocía mis shows anteriores y era necesario traer un espectáculo nuevo para llenar las salas», confiesa el humorista. Para él, esta tierra tiene «una cantidad impresionante de teatros de altísimo nivel, sin nada que envidiar a las grandes ciudades» y reconoce que el público valenciano «es de sus favoritos».

Pues ante ellos, solo ante el peligro y sin ningún objeto que distraiga, presenta su nuevo monólogo. Se bastará de su personalidad, su voz y su cuerpo en un escenario que le gusta mantener bajo control, para enseñarle al espectador que la vida según él «es como un hotel: un sitio en el que vamos a estar poco tiempo y tenemos que llevarnos todo lo que podamos». Harto de escuchar frases como «sólo se vive una vez, ¡qué ganas tengo de que llegue!», se planta ante sus miles de seguidores con este monólogo para decirles que están equivocados, «ahora es cuando hay que disfrutar y, sobre todo, ahora es cuando hay que reír».

Del público «saldrán carcajadas» al escuchar las miserias diarias y las reflexiones acerca de cosas tan simples y cotidianas como una esponja de baño, las neveras, los ascensores, las esperas o los hoteles como paralelismo del alma humana. «Hablaré de todo menos de amígdalas. Que quede claro, que luego no quiero desengaños», advierte Piedrahita.

Dice ser «consciente de los políticos vividores que hay en Valencia y de las situaciones complicadas por las que ha pasado su ciudadanía», por ello platea el humor como «actitud de vida y arma de construcción masiva, para hacer la vida más llevadera». Durante casi hora y media de show, risas y emociones quiere que la gente «se ría de la vida». Él también tiene sus días malos pero invita a todos a seguir su filosofía: exprimir cada día de esta corta vida.